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Largas colas en unos comicios en día laborable y en plena pandemia

El único incidente de toda la jornada, la detención de cinco activistas de Femen en el colegio electoral en el que debía votar la candidata de Vox, Rocío Monasterio

Las largas colas en los colegios electorales de la Comunidad de Madrid fueron las protagonistas a lo largo de toda la jornada en estas elecciones autonómicas del 4 de mayo, celebradas en día laborable y en plena pandemia, y en las que la participación hasta las 19.00 horas era del 69,27 por ciento, lo que supone 11,14 puntos más que en los comicios de 2019 a la misma hora, que fue del 58,13 %.

Un total de 5.112.658 personas estaban llamadas a votar, de las que 4.783.528 residen en la comunidad, y 259.411 electores solicitaron hacerlo por correo, según informa Efe.

El aumento de participación a mediodía era más notable en las localidades de entre 50.000 y 250.000 (con un 29,74 por ciento, 4,14 puntos más respecto a 2019) y menor en la ciudad de Madrid (con un 27,50 %, lo que supone 0,83 puntos más).

En siete de cada diez colegios electorales el tiempo de espera fue inferior a treinta minutos, según el consejero madrileño de Justicia, Interior y Víctimas, Enrique López, en rueda de prensa en el Centro de Difusión de Datos, en el pabellón 14 de Ifema.

A las 11.30 horas fue el momento de mayor afluencia de votantes a los colegios, lo que hacía prever “que las esperas se irán reduciendo a medida que avance la jornada”.

No obstante, las largas colas de primera hora de la mañana se volvieron a repetir en el primer tramo de la tarde, especialmente a partir de las cuatro, en algún caso hasta de una hora y veinte minutos para depositar el voto.

Los 1.084 colegios electorales abrieron a las nueve de la mañana y, al ser día laborable, muchas personas aprovecharon la primera hora para votar antes de ir a trabajar.

Al comprobar las extensas colas matutinas, algunos electores optaron por intentarlo a las cuatro de la tarde, como el caso de Laura, que no se libró de una larga espera.

Hasta una hora y veinte estuvo antes de depositar su papeleta en el centro de infantil y primaria San Juan de la Cruz, en el barrio de Hispanoamérica, distrito de Chamartín.

Paciencia fue la palabra más repetida entre quienes aguardaban en la cola, en muchos tramos al sol, y en donde se pudo ver hasta alguna persona con portátil trabajando.

Como este colegio otros muchos de la capital registraron largas colas tras la hora de la comida, como en el Pi i Margall, en la plaza del Dos de Mayo; el Divina Pastora, en la calle de Santa Engracia; o el Tirso de Molina, cerca de Legazpi, donde fueron a más: si por la mañana 200 electores daban la vuelta a la manzana, por la tarde se duplicaba.

Ante esta situación, la delegada del Gobierno, Mercedes González, explicó que todo aquel que antes de esa hora estuviera esperando para votar podría hacerlo.

Hizo también un llamamiento a los ciudadanos para que no fueran en “el último minuto” y evitar así aglomeraciones en unas autonómicas en pandemia, las cuartas en España tras las de Galicia, País Vasco y Cataluña.

Por este motivo, el Gobierno autonómico recomendó franjas horarias para determinados grupos de población: de 10.00 a 12.00 horas para los mayores de 65 años o personas con discapacidad, y de 19.00 hasta el cierre de los colegios a las 20.00 horas para las personas con coronavirus o sospecha de tenerlo.

La mayoría de los políticos respetaron esta recomendación y todos tuvieron que aguardar colas, al igual que el resto de ciudadanos, la que más la candidata de Vox, Rocío Monasterio, que tuvo que esperar más de una hora.

En el colegio donde votó, el de San Agustín, en el distrito madrileño de Chamartín, tuvo lugar el único incidente destacado, con la detención por parte de la Policía Nacional de cinco activistas de Femen que acudieron a protestar con el torso descubierto.

Las elecciones madrileñas tiene más repercusión nacional que en otras ocasiones por la rivalidad planteada entre Isabel Díaz Ayuso y Pedro Sánchez, la incógnita sobre el futuro político de Pablo Iglesias y la expectación por los resultados de Ciudadanos tras la debacle experimentada en comicios anteriores.

Unas autonómicas en las que los ciudadanos se encontraron con chalecos amarillos como el que portaba Mario, un responsable COVID, que se encargaron durante toda la jornada de que no hubiera aglomeraciones en los recintos y de que todo el mundo llevara puesta su doble mascarilla como medida de protección.

En el colegio de Isabel Díaz Ayuso, en el distrito de Chamberí, eran voluntarios exalumnos los que se ocupaban de esta tarea, según explicó aEfe sor Asunción García.

En Becerril de la Sierra, se dispuso un tren turístico al aire libre para facilitar el desplazamiento de sus mayores al lugar de votación, y Moralzarzal decidió colocar las urnas en su plaza de toros para poder garantizar la distancia de seguridad necesaria.

prisiones
Sin permiso al personal

···La Junta Electoral Central rechazó ayer la queja formulada por funcionarios de prisiones por la jornada establecida por Institucio-nes Penitenciarias para poder ejercer el derecho al voto en las elecciones a la Comunidad de Madrid sin afectar a los servicios en los centros penitenciarios.

···En su decisión, a la que ha tenido acceso Europa Press, la JEC acuerda que “el personal de Instituciones Penitenciarias afectado puede ejercer su derecho de sufragio durante un período de tiempo de cinco horas” y entiende “ajena” a su competencia “cualquier otra controversia de naturaleza laboral”.

···Responde la asociación Tu Abandono Me puede Matar, que agrupa a funcionarios de prisiones, que mostraron su disconformidad con los criterios que había marcado la Secretaría General.

04 may 2021 / 20:38
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