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Aniversario. Las fuerzas armadas tienen la capacidad de amortiguar los efectos de las catástrofes// Infunden seguridad y confianza entre la población afectada. TEXTO Luis Negro Marco

UME, quince años de servicio a la sociedad

En su reunión del 7 de octubre de 2005, el Consejo de Ministros adoptó el acuerdo por el que (a propuesta del presidente del Gobierno del Reino de España, José Luis Rodríguez Zapatero) se creó la Unidad Militar de Emergencias (UME). Y dado que su creación fue en un 7 de octubre, día en que se celebra la festividad de la Virgen del Rosario, la UME la adoptó como patrona suya, al igual que el Ejército del Aire a la Virgen de Loreto, y la Guardia Civil a la Virgen del Pilar.

Con la nueva Unidad se trataba de dar respuesta a la petición manifiesta de la sociedad española al Estado de actuar como garante de la seguridad de las personas en el caso de que una catástrofe la pudiera situar gravemente en peligro. Un cometido para el cual las Fuerzas Armadas (en virtud de la misión que la Constitución les tiene encomendada) conforme a sus principios de unidad, disciplina y jerarquía, son genuinamente aptas, teniendo la capacidad de amortiguar con su intervención los efectos de las catástrofes, a la vez que de infundir seguridad y confianza entre la población afectada.

Y es en el marco de su naturaleza y estructura militar en el que la UME lleva a cabo su misión, interviniendo (a petición de las autoridades competentes) en cualquier lugar del territorio nacional; y contribuyendo, con su actuación, a la seguridad y bienestar de los ciudadanos en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calamidad o cualquier otra necesidad pública.

Además la Unidad Militar de Emergencias puede también actuar (y de hecho ha actuado) fuera del territorio español, por decisión del Gobierno. Así sucedió, por ejemplo, en los terremotos de Haití (2010), Nepal (2015) y Méjico (2017) y en los incendios forestales de Chile y Portugal, ambos en 2017.

Actualmente la UME cuenta con 3.500 cuadros de mando, personal de tropa, marinería, y reservistas voluntarios de los dos ejércitos (Tierra y Aire) y de la Armada. Su estructura orgánica cuenta con dos destacamentos en las islas de Gran Canaria y Tenerife respectivamente, además de cinco batallones con bases en Morón (Sevilla), Bétera (Valencia), Zaragoza, San Andrés de Rabanedo (León) y Torrejón de Ardoz (Madrid). Aquí (dentro de los terrenos de la Base aérea militar) se encuentra también la Escuela militar de emergencias, así como un Batallón de transmisiones y el Regimiento de apoyo a la intervención en emergencias de la UME, del que depende un pionero Grupo especializado en emergencias tecnológicas y medioambientales.

Para la extinción de incendios y ayuda en catástrofes, la UME cuenta con el apoyo de hidroaviones Canadair, adscritos al 43 Grupo de Fuerzas Aéreas, con base en Torrejón de Ardoz, y de helicópteros del Ejército de Tierra, con bases en Bétera (Valencia) y Colmenar Viejo (Madrid).

A su vez es en la Base aérea militar de Torrejón de Ardoz donde se encuentra el Cuartel General de la UME, siendo su actual jefe el teniente general Luis Manuel Martínez Meijide, habiendo sido su predecesor en el mando (desde mayo de 2015 hasta el 23 de octubre de 2019, fecha en que alcanzó la jubilación) el teniente general Miguel Alcañiz Comas.

La vocación militar de los integrantes de la UME y su dedicación sin límites para paliar los efectos de las grandes catástrofes, queda patentemente reflejada en su lema: “Para servir”. Así lo han hecho y seguirán haciendo lo soldados de la UME, y especialmente en los momentos más críticos. Así sucedió en la “Operación Balmis”, tan profesional y humanamente llevada a cabo por las Fuerzas Armadas, desinfectando instalaciones públicas y residencias de ancianos entre cuya población se está registrando un mayor número de contagios y fallecimientos por la covid. Y así sucede ahora en la operación Baluarte, que están llevando a cabo 3.000 rastreadores militares, específicamente formados para el desempeño de su labor como centinelas y auxiliares del personal sanitario, con la finalidad de reducir los contagios hasta que la enfermedad pueda quedar controlada.

Finalmente cabe señalar la gran aceptación, alto grado de conocimiento y simpatía manifestados siempre por parte de la sociedad española hacia la UME, cuyo acrónimo además de familiar, se ha convertido en sinónimo de seguridad y confianza. Y no podía ser de otro modo, pues las mujeres y hombres que la integran convierten cada día en realidad el estribillo de su himno: “Servir con disciplina, valor y humildad / Guardar siempre la vida es nuestro ideal”.

12 oct 2020 / 00:00
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