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HOMENAJE

Cien años de lucidez y trabajo de una labrega de Val do Dubra

María Manuela Mariño celebró ayer su centenario rodeada de sus sobrinos en su casa de Quintáns-Paramos // El alcalde le entregó un ramo de rosas

S.E. • VAL DO DUBRA   | 18.09.2006 
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Manuela, rodeada de su familia y del alcalde, Baleato, a la derecha
FOTO: Gallego

Un ramo con dos docenas de rosas rojas y una figura conmemorativa fueron los obsequios que recibió ayer María Manuela Mariño Liñares de manos del alcalde de Val do Dubra, el popular Juan Baleato. El motivo, dejar constancia de una fecha que ya ha hecho historia: la del centenario de esta labrega del lugar de Quintáns (Paramos), que ayer cumplía cien años en la misma casa que la ha visto nacer, crecer, madurar y desarrollar una dura labor agrícola que abandonó hace apenas tres años, a los 97, porque las fuerzas ya empezaban a flojear. De todas formas, su lucidez mental y su apetito, sobre todo si el menú incluye carne de cerdo, un vasito de vino blanco, y un café, en ocasiones con gotas de anís, siguen intactos.

La longevidad de María Manuela no es heredada, sus hermanos murieron con 60 años y no tiene antecedentes de otros familiares centenarios. Cuando los que rodean a María Manuela, "la madriña", le preguntan si sabe quién es ese señor que le felicita y entrega regalos, su mirada, entre sorprendida y ausente, se posa en la figura de Baleato. "É o alcalde", le dice en tono alto al oído una de sus sobrinas nietas, "por moitos anos" susurra la centenaria. Si se le pregunta la fórmula para llegar a cumplir cien años, te dice "traballei moi duro". Cruzó una vez el charco, hace 30 años, para visitar a su única hija, de 72, que vive en Caracas (Venezuela), "un lugar moi feo, con moitas soedades". Iba a estar un mes y aguantó quince días. "Ou sácasme o billete ou tírome ó mar", cuentan que le dijo.

María Manuela es uno de los 1.352 pensionistas de Val do Dubra, un municipio con más de un 20% de su población envejecida y en el que, paradójicamente, en agosto, quedó desierto el concurso público para construir y gestionar un centro de día.