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La rápida actuación de los dueños del bar de Xuño impidió que se propagara el virus

Al conocer que la hija del paciente 0 también era positivo alertaron a Sanidad y a todos los clientes del local

    Santiago. La rápida actuación de los propietarios de un bar de Xuño impidió que el brote de coronavirus detectado en el Barbanza el pasado fin de semana se propagaran por todo el concello de Porto do Son. La hija del paciente 0, el hombre que había llegado de Brasil con el covid-19, estuvo en ese establecimiento, como en otros locales de ese municipio, antes de realizarse las pruebas que confirmaron que ella también era un caso positivo. Ella se encontraba mal y presentaba síntomas compatibles.

    Esa mujer se puso en contacto con una amiga y le dijo que estaba infectada. Como sabía que había estado en el bar de Xuño llamó a la dueña para advertirla, a partir de ese momento los responsables del establecimiento llamaron a Sanidade y tomaron la decisión de cerrarlo hasta que les realizaran las pruebas.

    A instancias de las autoridades sanitarias elaboraron una lista de clientes para tratar de localizarlos y activar el protocolo anticovid-19 previsto. Los miembros de la familia que regentan el bar fueron los primeros en realizarse las pruebas y ellos mismos, paralelamente a las gestiones de Saúde Pública, llamaron a las personas que habían estado allí tras el paso de la hija del primer portador.

    Esa rápida actuación, dando la voz de alarma ante un posible contagio, posibilitó que “el virus no se extendiera por todas partes del Concello de Porto do Son”. La dueña del bar, en declaraciones a EL CORREO, reconoció que “a filla do de Brasil estivo no noso local e cando me enterei, por unha amiga, que estaba infectada foi cando chamamos a Sanidade e xa nos fixeron as probas”. “Pedíronme que fixeramos unha lista dos clientes e nos tamen chamamos a moitos que sabiamos seguro que estiveron”, afirma antes de añadir que “a min molestame moito que se nos queira señalar como apestados cando nós fomos os que actuamos rápido para que o virus non se extendera. Nós fomos os que dimos a voz de alarma e pechamos o bar de inmediato. E houbo outros locales nos que tamén estivo a chica que non dixeron nada”.

    Reconoce que “nós estamos en cuarentena, pero temos a conciencia ben tranquila xa que fixemos todo o que tiñamos que facer”. Ella es familiar del hombre que se encuentra confinado por mandato judicial y reprocha que “se nos trate como unha familia desestructurada, o meu primo ten problemas que non vou a negar pero o resto da familia non temos a culpa”.

    Sostiene que en su entorno hay un infectado y que el otro caso sospechoso está en cuarentena “e non son dous irmáns; son un tío e un sobriño que non teñen relación ningunha co noso bar, máis ala da nosa relación familiar. O virus chegou ao noso local a través da filla do home que veu de Brasil”. “Nós somos unhas víctimas máis do ocurrido e non nos poden botar a culpa de nada”, afirma la mujer por vía telefónica ya que se encuentra en cuarentena.

    Finaliza diciendo que “cando esto pase teño que volver a abrir o bar por que é o meu medio de vida e non quero que a xente pense mal. Nin somos apestados nin desestructurados”. R.E.

    26 jun 2020 / 00:45
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