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Decepción al no incluir a Compostela en las peticiones de nuevos juzgados

Santiago sigue necesitando dos salas exclusivas de Violencia de Género y de Familia // La comisión mixta no las solicitará a Justicia

Interior de los juzgados de Fontiñas, en Santiago, que cuentan con una gran carga de trabajo. Foto: Fernando Blanco

Interior de los juzgados de Fontiñas, en Santiago, que cuentan con una gran carga de trabajo. Foto: Fernando Blanco / Sandra Cuiña

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Sandra Cuiña

“Era algo que esperábamos. Es una decepción que no se atienda a Santiago como se debería, pero no nos sorprende que nuestras peticiones no figuren entre las propuestas que la comisión mixta acaba de enviar al Ministerio de Justicia”. Son las palabras de Francico Rabuñal, decano del Colegio de Abogados de Santiago, tras saber que sí se han atendido las demandas de otras ciudades y que se solicitarán, entre otros, la creación de un nuevo juzgado Mercantil en A Coruña y dos plazas de magistrados en Ourense y Lugo. “Esas peticiones son muy necesarias, porque tienen una sobrecarga muy por encima de lo normal y ya contábamos con que a Compostela no se nos incluyese, porque no estaba previsto”, confirma Rabuñal.

Aún así, el responsable de los letrados compostelanos no se da por vencido y sigue insistiendo en la necesidad de “crear un juzgado único de Familia y otro exclusivo de Violencia de Género para Santiago”, señala.

Sí reconoce, que actualmente, la capital gallega “no sufre aquellas problemáticas de antaño”, puesto que algunas de las demandas históricas de Compostela sí fueron atendidas, pero aún así las dos salas que cita Francisco Rabuñal “tienen una carga de trabajo muy por encima de lo normal, porque Familia atiende cualquier otro tema y Violencia de Género conlleva unas fases de instrucción que se dilatan mucho en el tiempo”. Asegura que “si no hay más retrasos en estas materias es gracias al gran esfuerzo que realizan los funcionarios y jueces de estas salas”.

Hay algunos ámbitos en los que los plazos se dilatan demasiado en el tiempo. Es lo que ocurre cuando, por ejemplo, en un caso en el que está en juego la custodia de uno o varios menores se solicita un informe psicosocial, puesto que, en la actualidad, ese informe puede tardar en la capita gallega de uno a dos años en llegar.

De hecho, insiste en que salvo en los juzgados de lo Social, cuya situación mejoró notablemente con la puesta en marcha del nº 4, “el resto tiene una acumulación de casos muy por encima de los ratios establecidos”. Y a pesar de la mejora en este terrero es notable, es cierto que aún hay cuestiones concretas que acumulan demoras importantes. Por ejemplo, los despidos tienen preferencia, pero cuando se trata de una reclamación de cantidad, o una pensión, la espera puede llegar a los dos años.

LA XUNTA GENERA TRABAJO. Asimismo, el decano recuerda que dada la presencia de la Xunta en Santiago también sería necesario contar con otra sala de lo Contencioso-Administrativo, puesto que hay muchos casos relacionados con estas materias.

Además, la pandemia está pasando factura a la justicia y se está dejando notar en los juzgados compostelanos, que aunque cuentan con un buen ritmo de trabajo, el retraso se ha incrementado, porque las restricciones actuales limitan la actividad.

Así, juicios de faltas que antes de la crisis del COVID se citaban cada quince minutos, ahora mismo no se están celebrando con esa frecuencia. Si antes en una mañana había veinte juicios, ahora, por cuestiones de aforo, se redujeron a la mitad, lo que redunda evidentemente en nuevos retrasos.

Por último, los letrados están satisfechos con las medidas de prevención que se están implementando en las dependencias de Fontiñas.

santiago@elcorreogallego.es

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