Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

...Cuando antes de llegar al Pedroso funcionaba a pleno rendimiento la curtidoría Casas do Rego

Fábrica de curtidos Casas do Rego, situada en el Carmen de Abaixo, inaugurada en el siglo XVIII. Imagen de 1914. Foto: Revista Vida Gallega

Fábrica de curtidos Casas do Rego, situada en el Carmen de Abaixo, inaugurada en el siglo XVIII. Imagen de 1914. Foto: Revista Vida Gallega / Si quieres que tus fotos aparezcan en esta sección envíalas alocal@elcorreogallego.es

Si quieres que tus fotos aparezcan en esta sección envíalas a

local@elcorreogallego.es

La fábrica de curtidos Casas do Rego abrió en el año 1791, en el que hoy es la pista que va hacia el Pedroso, cerca del Carme de Abaixo, siendo una de las últimas en abandonar el curtido en Compostela. Un imponente muro de piedra rodea la mayor parte de las instalaciones, aunque sus cubiertas están comenzando a caer. En la actualidad, aún se conserva la vivienda de los antiguos propietarios. De hecho, está en marcha un proyecto para rehabilitar la zona y convertirla en viviendas.

La de Casas do Rego fue solo una de las muchas curtidorías que hubo en Compostela. La fábrica de Pontepedriña de Arriba, del Rego de Cubeiro, del Campo do Espiño, de Santaló, del Hospicio Viejo, de Guadalupe, o de San Ignacio del Monte fueron algunas de las otras. En total, se contabilizan más de una decena a orillas del Sarela. En el año 1841 las curtidurías compostelanas eran catorce y les daban empleo a 104 trabajadores en total. Algunos restos han llegado hasta la era actual, como la Fábrica do Viso, la cual aún conserva su cartel original en medio de la nueva Senda Mitolóxica.

Tracking Pixel Contents