A Denny Horror y Cata Ukelele les cuesta sonreír cuando Jesús Prieto hace la sesión de fotos en la Plaza de los Gatos, se ven algo fuera de formato a plena luz del día, ellos que alegran tantas noches, pero cuando interviene Daisy, una bull terrier sorda pero avispada, ahí sí, se iza la bandera de gestos más alegres y naturales.

Juntos presentan hoy en el Riquela Club de Santiago un espectáculo titulado Victoria Federica Stand-up Show, hora y veinte con sketches y textos de humor a colores, “del negro al rosa”. Cita a las 21.30 horas con las entradas a 8 euros a la venta en el local.

Del barbado (y bárbaro, a veces) Denny Horror, natural de A Coruña, habla maravillas de Compostela, donde ha alentado el bum del stand-up comedy, un formato que tiene su cantera en las sesiones de micro abierto donde cómicos curtidos como él prueban material, y los talentos emergentes como Cata Ukelele, que se define como “eterna rookie”, crecen hasta, de pronto, “cumplir diez años haciendo esto”, dice ella, fan de la música de las Runaways.

Cata abraza el humor tras el amor y risa que despertaron en ella los monólogos de Sarah Silverman. “Gracias a ella vi que esto podía ir más allá. Mis abuelos tenían R en casa y cada vez que les visitaba aprovechaba para ver Paramount, y me acuerdo de ver ahí a Denny”. Por alusiones, retoma él, fan del rock de Lou Reed.

“Yo estuve en Madrid durante muchos años, volví tras la pandemia y empecé a trabajar en Santiago”, explica Denny, que brilló antes grabando monólogos para el canal Paramount Comedy y como guionista en La Resistencia (Movistar+) e incluso publicó un LP de stand-up llamado Un paseo por el lado oscuro, todo ello tras empezar Filología Inglesa en la Universidad de Santiago (USC), “empezar, solo empezar”, matiza echando salsa.

Denny entró en este mundillo tras descubrir a George Carlin y al hablar de referentes , corta de cuajo la alusión de quien firma al programa televisivo El club de la comedia (visto en Canal Plus y La Sexta). “Fue algo contraproducente para el stand-up comedy, era un humor blanquito, actores que hacían comedia. Yo trabajé con Quique San Francisco, por ejemplo, y él siempre decía que era actor pero no cómico, y nosotros sí somos cómicos pero no actores”, argumenta sereno Denny con la aquiescencia de Cata, que añade: “En ese formato casi todo eran cliclés”, apunta quien antes de versarse en humor hizo “Diseño de Producto” en la EASD Mestre Mateo.

Compostela Comedy Club o Monoloquenado, proyectos con eco en locales como A Casa do Taberneiro y el pub Camalea, son parte de los pilares puestos por Denny Horror en Compostela para el repunte que este formato de humor.

La vis cómica de Cata llegó antes a los ojos cercanos que a los suyos. “Mis amigos me decían que hablaba como una youtuber... Un día escribí una broma, así empecé. Debute en A Reixa, ese fue mi primer local y ahora en Santiago el stand-up está de moda que flipas”. “Lo raro es que aquí no vengan a vernos productoras y teles a buscar talento”, tercia Denny.

Hablamos de Faemino y Cansado, “comedia a dos”, dicen; de Eugenio, “un contador de chistes”; de la tradición gallega de cuentacuentos, y de un añorado genio del humor nacido en Vilagarcía, Pepe Rubianes, “él si que hacía stand up”.

Texto, texto y texto. Cata y Denny hablan mucho de esa palabra, de ese pilar humorístico, de guiones que escriben ellos mismos. Adelantan que el espectáculo de hoy será “un very best” de su trabajo, “con nuestro mejor material”, lo que, dicho así, considerando su crédito en este divertido formato, pone los dientes largos en busca de buen bocado de solomillo (sonrisa) y chuletón (risa). Hoy muestran su forma de cocinar la stand-up comedy.