Más de 9.000 trabajadores de los polígonos de Santiago sin línea de bus directa o con frecuencias de una hora

El gobierno local asegura que el nuevo contrato del transporte solventará las deficiencias // Indica que el servicio llegará hasta el Tambre y se adaptará al horario laboral// La próxima semana saldrán los pliegos a fase de licitación

La Línea 1, que comunica el hospital Clínico con el cementerio de Boisaca, con 22 paradas, es la única que se acerca al polígono del Tambre / j.prieto

La Línea 1, que comunica el hospital Clínico con el cementerio de Boisaca, con 22 paradas, es la única que se acerca al polígono del Tambre / j.prieto / ARTURO REBOYRAS

La conexión mediante autobús urbano de los polígonos empresariales con el centro de la ciudad y otros puntos del término municipal es una de las asignaturas pendientes que tendrá que resolver el nuevo contrato municipal de transporte. La conectividad de los polígonos es hoy en día muy precaria, hasta el extremo que el Tambre carece de una línea directa que permita desplazamientos entre los centros de trabajo y el entorno urbano. “Hoy por hoy, no podemos decir que existe un servicio de transporte óptimo que conecte el centro de la ciudad con el Tambre”, señala el presidente del Área Empresarial en declaraciones a EL CORREO. José Fernández Alborés recuerda que el principal polígono de Santiago no tiene una línea directa de bus urbano.

“Una sentencia ratificó hace unos años que el polígono estaba dentro de una línea interurbana que tenía en concesión una empresa: desde entonces dejó de haber bus urbano, y contamos solo con este servicio, que tiene tres o cuatro frecuencias al día y que de ninguna manera facilita que un trabajador del polígono pueda desplazarse desde su casa hasta aquí en transporte público”, señala, al tiempo que indica que la única opción existente hoy en día “es la línea del cementerio de Boisaca, aunque desde la parada hasta el polígono hay una buena caminata que cuando llueve se hace difícil”.

Alborés recuerda que entre los dos parques empresariales, el Tambre y Costa Vella-A Sionlla, suman unas 600 empresas y más de 9.000 trabajadores que en estos momentos carecen de un servicio de transporte urbano óptimo. “Confiamos en que el nuevo contrato se adjudique pronto para poder resolver estas deficiencias y que se pongan un marcha líneas que ofrezcan un servicio como el que necesitan los polígonos industriales, con frecuencias cada 15 o 20 minutos, porque hoy en día no es viable que una persona pueda venir a trabajar en transporte público”.

La actual línea 1 del transporte urbano, que es la que conecta el centro con el cementerio de Boisaca tiene 22 paradas desde el hospital Clínico, donde comienza, y su final, en las inmediaciones del camposanto. La frecuencia es de 16 minutos entre semana, entre las 06.30 y las 23.00 horas; mientras que los sábados la frecuencia aumenta a 20 minutos, y los domingos y festivos, a treinta.

Costa Vella y A Sionlla están mejor conectados, puesto que hasta estos parques empresariales, que están unidos, sí llega el transporte urbano a través de las líneas C5 y C6. El circuito de la primera consta de un total de 60 paradas. De lunes a viernes tiene una frecuencia cada hora y diez minutos, mientras que los sábados es de una hora y los domingos y festivos no presta servicio. La C6 da una vuelta a la ciudad con 57 paradas, mientras que sus frecuencias son las mismas que las de la línea C5. Son las únicas conexiones de transporte público urbano con las que cuentan los polígonos de A Sionlla y A Costa Vella, donde la actividad comercial se ha disparado con numerosas aperturas en los últimos años.

Consultado por EL CORREO, el alcalde de Santiago aseguró que el nuevo contrato del transporte público urbano solucionará estas deficiencias. Xosé Sánchez Bugallo explicó que el pliego saldrá a licitación a comienzos de la próxima semana; y que “en un plazo de seis meses estará adjudicado”. El regidor también recordó que la empresa que se haga con el servicio tendrá un plazo de doce meses para ejecutar la renovación de toda la flota de autocares, que estará conformada por un total de 58 vehículos, de los que 13 serán eléctricos y 45 de bajas emisiones. “Esto no significa que tengamos por delante año y medio con los actuales autobuses, sino que en el pliego se añadirá que quien se haga con la concesión, y mientras no se ejecuta la renovación de la flota, para lo que se dispone de 12 meses, tendrá que habilitar unos autobuses temporales que presten el servicio en este periodo”.

Compostela Aberta instaba la semana pasada a que el gobierno local convoque a los ciudadanos para abordar el nuevo mapa de rutas de los buses urbanos así como para informar sobre las características del nuevo servicio. “Aínda que é urxente renovar unha flota de autobuses que segue caendo a cachos, o importante é garantir un servizo público de calidade á veciñanza e iso require afondar nun novo modelo do que Bugallo non deu ningunha explicación en catro anos”, lamentó la concejala María Rozas.

En conversación con este periódico, el concejal de Mobilidade, Gonzalo Muíños, respondió a CA que el mapa de rutas que se incluye en los pliegos del nuevo contrato es el que se aprobó en el Pacto Local pola Mobilidade, “que es el único documento válido” y que se acordó en el pasado mandato. “No podemos ponernos ahora a elaborar un nuevo mapa de rutas porque lo diga Compostela Aberta, cuando el documento que se está utilizando es el que se consensuó con los vecinos el pasado mandato y se aprobó en el Pacto pola Mobilidade”, sostuvo Muíños, al tiempo que reprochó a CA que “no haya sido capaz de sacar adelante el pliego del contrato en los cuatro años que estuvieron en el gobierno local”.

Más frecuencias

Sobre las deficiencias de transporte público urbano en los polígonos industriales, Muíños aseguró que el nuevo contrato resolverá el problema. “No solo habrá líneas directas a los parque empresariales, sino que se aumentarán las frecuencias considerablemente y también se tratarán de ajustar a los horarios habituales de entrada y salida del trabajo”, manifestó el edil, antes de recordar que actualmente también se está abordando el Plan de Mobilidade Urbana Sostible (PMUS), “del que se podrán extraer mejoras para el mapa de rutas en base a las demandas que los ciudadanos planteen”. A mayores, avanza que Angrois y algunas zonas de la parroquia de Laraño contarán también con servicio de bus urbano, además de la línea lanzadera directa que tendrá el aeropuerto.

Desde Compostela Aberta señalaron que “no deseño do novo modelo de transporte público traballado no pasado mandato apostabamos por simplificar o mapa de rutas, pasando das 22 actuais a 11”, pero que cubrirían, aseguró, “un ámbito xeográfico aínda maior que na actualidade”, en parte gracias a un modelo “con tres liñas troncais que cubrirían as rutas que suman o 60 % dos viaxeiros (Romaño-CHUS, Meixonfrío-Conxo, e Camiño Francés-Tilos); outras tres liñas circulares, entre elas a da cidade histórica; outras catro liñas radiais, e a lanzadeira ao aeroporto”. Son las mismas que se incluyen en los pliegos del concurso que se licitará la próxima semana, después de su aprobación en la xunta de goberno local.

Gonzalo Muíños tachó de “desfachatez” las críticas de María Rozas. “Compostela Aberta se atreve ahora a criticar el contrato del transporte, pero hay que recordarles que en sus cuatro años de gobierno no renovaron ni un solo autobús urbano, así estamos como estamos”, concluyó.