El CHUS ha tratado con termocoagulación a veinte pacientes con epilepsia refractaria

El coordinador de la unidad, de referencia nacional, explica que es una técnica “para enfermos en los que ni con fármacos ni con la cirugía convencional se logran resultados”

El jefe de Neurología del CHUS, la gerente del área sanitaria de Santiago y Barbanza y el neurólogo Javier López.

El jefe de Neurología del CHUS, la gerente del área sanitaria de Santiago y Barbanza y el neurólogo Javier López. / koro martínez

La unidad de Epilepsia Refractaria del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago ha intervenido con una nueva técnica basada en la termocoagulación a una veintena de pacientes, según explica en conversación con este periódico el coordinador de dicha unidad, el neurólogo Javier López, quien indica que son enfermos procedentes de toda España, puesto que el área al frente de la que se encuentra es centro de referencia para todo el país.

Implantada por primera vez en 2019, señala que como consecuencia de la pandemia ha sido sin embargo este último año cuando más se ha desarrollado esta cirugía “pensada para pacientes que son refractarios a los fármacos antiepilépticos y en los que no es posible una operación convencional”, y apunta que “el porcentaje de los que han quedado libres de las crisis tras la intervención se sitúa en un 80 % aproximadamente”.

Aclara, no obstante, que no todos los que tienen una epilepsia refractaria son candidatos a este tipo de cirugía, sobre todo en aquellos casos en los que hay varias lesiones.

Coincidiendo con el Día Nacional de la Epilepsia, que se conmemoraba ayer, participó junto al jefe de Neurología del CHUS, José María Prieto, y la gerente del área sanitaria de Santiago y Barbanza, Eloína Núñez, en un encuentro con afectados por esta patología, en el que asegura que “los asistentes mostraron mucho interés por los nuevos fármacos y por los avances en el tratamiento, siempre quieren saber si hay opciones para solucionar su problema y si se está investigando sobre ello y, sobre todo, si se está haciendo desde aquí, que es más cercano para ellos”.

Con unos cinco mil pacientes con epilepsia atendidos en el Clínico procedentes de diferentes puntos de España, la unidad es también puntera en el ámbito investigador, un campo en el que asegura que “todos los años desde hace dos décadas participamos en uno o dos ensayos clínicos, y ahora mismo tenemos activos un par de estudios centrados sobre todo en los nuevos fármacos antiepilépticos”. Un campo en el que si bien el porcentaje de pacientes que quedan libres de las crisis es más o menos similar, subraya que lo importante es que van más dirigidos a patologías muy concretas. “Hay algunos fármacos que son para síndromes muy poco frecuentes, para enfermedades raras, y también estamos trabajando con algunos desde hace un año con la idea de que disminuyan las crisis y los efectos secundarios sean menores, tenemos muchas esperanzas de que su eficacia sea mucho mayor, pero aún es pronto para saberlo”.

Por el momento, y además de las terapias farmacológicas y quirúrgicas, el doctor López recuerda la importancia de mantener unas reglas básicas de conducta para tener controlados los brotes, y que se basan en “no tomar alcohol ni otro tipo de drogas y descansar lo suficiente, puesto que el sueño es uno de los elementos más importantes que previene las crisis”, así como eliminar en la medida de lo posible las situaciones de estrés, algo que al parecer ya se recomendaba en la Edad Media. De hecho, señala que “el Códice Calixtino ya hablaba en el siglo XII de la peregrinación a Santiago como el tratamiento antiepiléptico que se adoptaba en aquella época”.

Preguntado sobre a qué podía obedecer este consejo, indica que “cuando uno se siente feliz y hace cosas agradables, se encuentra mejor, y el Camino, lo sé por experiencia propia, ayuda a liberar el estrés, que es una causa de crisis epiléptica, así que supongo que podría ser por esta razón por la que lo aconsejaban”.

Además de la unidad de epilepsia refractaria, el CHUS cuenta ya con una consulta de transición con neuropediatría para “aliviar la ansiedad en aquellos adolescentes a los que les cuesta cambiar de médico y por la edad deben hacerlo”.