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¿Acierto o despropósito? La otra cara de los escenarios gemelos de O Son do Camiño

La nueva distribución de los escenarios fue una de las grandes novedades de esta edición del festival, novedad que no gustó a todo el mundo

Público de O Son do Camiño 2023 durante la actuación de Vetusta Morla en O Monte do Gozo

Público de O Son do Camiño 2023 durante la actuación de Vetusta Morla en O Monte do Gozo / Álvaro Ballesteros

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Lucía Martínez

Lucía Martínez

Santiago

El festival O Son do Camiño echó el cierre este pasado fin de semana a una de las ediciones más espectaculares, llegando a reunir en el Monte do Gozo a una media de 42.000 espectadores por día.

Más novedades, más música y más experiencias era lo prometido por parte de la organización del festival. Si bien lo prometido es deuda y, aunque los números y las críticas del público confirmaron el éxito de esta edición, no todos los asistentes se quedaron satisfechos. Especialmente si ponemos el punto de mira en una de las principales novedades de esta edición: los escenarios gemelos.

Y es que por primera vez en el festival, los dos escenarios principales se colocaron juntos para ofrecer una mayor comodidad a los asistentes. Con esta nueva fórmula, la organización buscaba evitar que los asistentes tuvieran que cambiar de espacios entre conciertos, pudiendo así disfrutar de todos desde una misma explanada. No obstante, la realidad fue otra.

"A sacarse la foto o a esperar por un cabeza"

Si muchos aun tienen resaca emocional post festival, otros tantos se quedaron con un sabor amargo. "Mucha gente, quizá demasiada, haciendo caso omiso a los conciertos. Había gente que iba a la fiesta, a sacarse la foto o a esperar por un cabeza", comenta NoelTurbulencias en twitter. Una opinión bastante reiterada en la red social que incluso secundaban algunos de los artistas que participaron en O Son do Camiño.

Es el caso de Sandra Sabater, de Ginebras, que ha subido un comunicado en el que ha explicado su incomodidad ante lo ocurrido en el festival. "En varios conciertos (incluido el nuestro), las primeras filas estaban copadas de grupos sentados en el suelo reservando hueco para ver a un artista que actuaba después", cuenta en twitter. "Algunos estaban de pie, con cara de culo, bostezando e incluso vacilando", continúa en su comunicado.

Esta estampa no solo se ha producido durante el concierto de Ginebras, sino también durante otros del festival, tal y como algunos asistentes denunciaron en sus cuentas personales de twitter. "Creo que deberíais tomar nota el año que viene de lo que pasó ayer delante de los escenarios cuando tocaron @KaiserChiefs y @royalblooduk. Lamentable...", comenta Pepino Celeste. "Muy desafortunada la ocurrencia de calzar a Aitana el mismo día que estos otros grupos. No pegan ni con cola y provocan situaciones con la comentada", sigue comentando este usuario.

Para muchos, el cartel "sin criterio", los horarios y la colocación de los dos escenarios juntos (en los que la música no paraba) son los causantes de la aparición de este tipo situaciones.

La solución, una asignatura pendiente

Con todo, este tipo de críticas no son nada novedosas dentro del mundo de los macrofestivales, sobre todo aquellos que cuentan con grandes cabezas de cartel y mezclas de estilos muy diversas, como es el caso que nos ocupa.

En ellos, es muy común ver como muchos asistentes esperan desde primera hora en las primeras filas del recinto, guardando sitio para un concierto posterior y pasando de las actuaciones que hay entremedias.

Está claro que en un festival de la talla de O Son do Camiño, con más de 120.000 usuarios, es muy complicado contentar a todos. Tendremos que esperar hasta la edición del año que viene para ver si desde la organización del festival encuentran una solución a esta asignatura pendiente.

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