Entrevista | Pilar Bermejo Barrera Vicerrectora de Política Científica de la USC

“Trabajaré para que los jóvenes no pierdan la ilusión por investigar”

Pilar Bermejo, vicerrectora de Política Científica. /Antonio hernández

Pilar Bermejo, vicerrectora de Política Científica. /Antonio hernández / koro martínez

Pilar Bermejo Barrera afronta con ilusión el reto de contribuir a mejorar la investigación en el seno de la Universidade de Santiago desde su vicerrectorado de Política Científica, un cargo al frente del que se compromete a buscar y fomentar “la implicación de todo el personal de la USC en el ámbito de la investigación”, además de “trabajar intensamente por la problemática de los jóvenes, para que no pierdan la ilusión por la investigación”.

¿Cómo afronta esta etapa?

Es un reto complejo, que afronto con ilusión y con la esperanza de poder contribuir a mejorar la investigación en nuestra universidad.

En su toma de posesión aludió a la necesidad de una agenda científica propia. ¿A qué se refería?

Están creciendo mucho los centros de investigación y es necesario establecer unas líneas generales de hacia dónde queremos que vaya la investigación de la USC. Hay centros que están perfectamente definidos y que ya funcionan muy bien desde hace años, otros están en fase de crecimiento, y otros están en fase de reagrupación de diferentes áreas para poder crear centros con masa crítica que sean estratégicos en este momento, no sólo para el desarrollo de la propia universidad, sino para el desarrollo de toda Galicia. La necesidad de contar con una agenda científica propia se refiere a eso, y a no dejar a nadie en el camino, hay que buscar la integridad de todos en nuestro sistema investigador. Nadie sobra en esta casa, es lo que yo quería transmitir.

Un trabajo complejo el de lograr ese nivel de integración...

Lo es, lo es porque somos muchos y muy diferentes los investigadores en la USC, y por eso decía que es un reto complejo, pero yo creo que se puede avanzar, que hay margen para mejorar y que podamos estar trabajando todos más a gusto, que en definitiva es lo importante.

¿Cómo ve el nivel investigador de la Universidade de Santiago?

Es difícil de contestar porque hay muchos investigadores. Hay algunos que están perfectamente establecidos en los centros de investigación, algunos punteros y otros que aspiran, evidentemente, a poder llegar a ser también centros estratégicos, y luego hay los que van por libre, y lo que intentamos es que se unan, que creen una masa crítica mejor. ¿Por qué? Porque básicamente para tener financiación es necesaria una masa crítica importante y, además, te abre más puertas a colaboraciones a nivel nacional e internacional. Hay muchos perfiles diferentes en este momento, y es algo con lo que tenemos que trabajar en el día a día.

En el caso de los jóvenes, muchos de ellos siguen marchándose por falta de oportunidades. ¿Cómo se plantea frenarlo?

Tenemos programas de reincorporación de investigadores que se fueron al extranjero para su formación postdoctoral, pero se aplican a un número no muy grande. Debemos tener mayor capacidad de atracción y de retención de esos jóvenes. Soy consciente de que la investigación está perdiendo atractivo para muchos de ellos porque es una carrera larga, a veces complicada y con muchos obstáculos. Lo que tenemos que hacer es ver cómo volver a captar su interés, y es que además de en los centros de la universidad, también hay que transferir a la industria. Ya hay en marcha programas de doctorados industriales, y es que no sólo hay que hacer investigación para la universidad, hay que hacerla para tener un nivel de formación muy alto y contribuir a la mejora de la sociedad. La transferencia es un aspecto que hay que mejorar considerablemente. Abre muchas puertas.

¿Sigue siendo una asignatura pendiente, no sólo de la USC, sino de la universidad española?

No es verdad que no la haya, ya hay importantes colaboraciones en nuestra universidad y yo creo que en otras también, aunque a lo mejor muchas veces no sea algo visible. Sí pienso que deben existir muchas más y, de hecho, muchas industrias ya están demandando este tipo de formación específica. Es como otro ámbito diferente, pero muy importante para el conjunto de la sociedad.

Habla de una carrera complicada. ¿De qué herramientas hay que dotar a los jóvenes para que se comprometan con esa labor ?

En primer lugar, dar más información de la que a lo mejor puedan tener en este momento, estar más cerca de ellos y desarrollar políticas mediante las que se pueda vivir trabajando en la investigación de una forma realmente digna.

Bermejo Barrera afronta con ilusión el reto de contribuir a mejorar la investigación en la USC desde su vicerrectorado de Política Científica

Bermejo Barrera afronta con ilusión el reto de contribuir a mejorar la investigación en la USC desde su vicerrectorado de Política Científica / Antonio Hernández

Ahí influye la estabilidad...

Claro. Tenemos un problema tremendo demográfico, y si la gente no ve estabilidad, posibilidades de futuro, pues tampoco puede organizar su vida. Éste es el reto, darle a la gente opciones para que pueda organizarse su vida y vivir de esto. Es lo que queremos transmitir, y evidentemente que se pueda hacer de forma digna, que creo que sí se puede.

¿Hacia dónde debe ir la USC?

Vamos a crear una comisión de expertos que establezca una agenda científica en la cual tenemos que ver todo lo que somos y a dónde queremos ir en función de las políticas de investigación a nivel nacional e internacional. De momento no puedo responder a esa pregunta, pero tenemos que sentarnos con calma y hacer una reflexión sobre ello.

¿Quién va a formar parte de esa comisión de expertos?

Diferentes perfiles de la propia USC, pero también sobre todo personas externas, de otros ámbitos de investigación a nivel nacional e internacional, y que tengan visiones amplias de lo que es la investigación hoy en día, y teniendo en cuenta que la USC es una universidad completa en la que tenemos prácticamente todas las áreas de conocimiento.

Incluyendo las Humanidades.

Es otro de los retos pendientes y estamos trabajando para impulsar o consolidar algunos centros de investigación en estos ámbitos y alcanzar un nivel elevado.

¿Cuándo estará funcionando?

Tiene que estar constituida antes de final de año y el compromiso es que a final del primer trimestre del próximo contemos ya con unos esbozos sobre la agenda científica.

¿Tiene previsto impulsar la cooperación con las otras universidades gallegas y del exterior?

Sí, de hecho ya se está haciendo, tenemos tres centros interuniversitarios, uno de matemáticas y los otros dos relacionados con las ciencias sociales. Hoy en día uno no puede estar solo en la investigación, es algo muy evidente, se está haciendo, pero todavía queda mucho por hacer y trabajamos en esa línea.

¿Qué pediría a los políticos para fomentar la investigación?

Lo importante es la financiación, de ahí cuelga todo lo demás. Si nos comparamos con las mejores, con Harvard, que siempre está de número uno, vemos que tiene un presupuesto de 4.000 millones de dólares, el doble de lo que tienen todas las españolas juntas. Es un factor limitante porque limita al personal.

¿Qué opina de los ránquines?

Que hay que verlos con perspectiva y, además, la renovación del profesorado por jubilaciones está haciendo que entre mucha gente joven, este año en la USC 275 ayudantes doctores que están empezando y no tienen aún la misma capacidad de producción.

¿Qué balance le gustaría poder hacer al final de su mandato?

Es difícil porque son muchos frentes abiertos. Yo voy a trabajar intensamente por la problemática de los jóvenes, para que no pierdan la ilusión por la investigación, y por la implicación de todo el personal de la USC en el ámbito investigador.