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Una noche loca de fiesta: 12 comas etílicos y tres litros de pis en el portal

Un agente de la Policía Local de Santiago imparte una clase para hablar de las consecuencias que puede tener una alocada noche de juerga

El agente Martín Camba, ayer, antes de la charla que impartió en el IES Lamas de Abade

El agente Martín Camba, ayer, antes de la charla que impartió en el IES Lamas de Abade / antonio hernández

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Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

Son las diez menos cuarto de una mañana lluviosa y en una de las aulas del IES Lamas de Abade aguardan en torno a setenta chavales. Hoy van a asistir a una clase especial, con un profesor diferente. Martín Camba saluda y con sus primeras palabras consigue ganarse al auditorio: viene a hablar de las consecuencias que puede tener una alocada noche de juerga. Es agente de la Policía Local de Santiago, pero en su exposición también se pueden percibir dotes para la docencia: lo que se podría reducir a un simple resumen de las normativas autonómica y municipal se convierte en una charla didáctica en la que consigue que los estudiantes participen. Los que asisten esta vez son alumnos de los ciclos medios de Farmacia, Estética y Peluquería en el centro compostelano.

Con esta iniciativa que organiza el Concello de Santiago en colaboración con la Policía Local, los jóvenes conocen normas básicas que les pueden ayudar a evitar problemas durante las noches de marcha. Como las consecuencias para un menor de falsificar o pedir a un amigo el DNI para entrar en una discoteca: “Estades hipotecando o voso futuro, porque falsificar un documento de identidade é un delito que vos vai xerar uns antecedentes penais que vos impedirán presentarvos a unha oposición para ser policía, mestre ou enfermeiro; e tedes que ter en conta que hoxe moitas empresas xa esixen non ter antecedentes penais para contratar”, explica el policía, antes de remarcar que la ley indica que un menor solo puede acceder a una discoteca si va acompañado por la persona sobre la que recae su responsabilidad: sus padres o el tutor legal.

El botellón: teléfonos robados e intoxicaciones etílicas

El botellón es otro de los asuntos que se abordan en las charlas sobre lecer nocturno. A Martín Camba no le gusta hablar de multas ni tampoco de sus cuantías, “porque a Policía axuda a moitísimas persoas máis das que sanciona”. Pero comenta comportamientos habituales que los jóvenes deben evitar: “A primeira reacción que teñen os mozos que fan botellón en canto ven a Policía é botar a correr. Non fagades iso. Colaborade sempre coa Policía e tede claro que cando actuamos nestes casos é porque temos previamente a situación controlada: temos identificadas ata 82 das 85 persoas que participaban nun botellón pese a que botaron a correr en canto nos viron”, indica.

Recuerda que la ordenanza municipal prohibe el consumo de bebidas en espacios públicos siempre que suponga un riesgo grave para la convivencia, como el problema de insalubridad que generan los botellones: “Cando se facían os botellóns nas gradas do Campus Vida recollíanse ata 8.000 toneladas de lixo”, comenta, antes de asegurar que “o botellón é a situación máis complexa laboralmente para un policía”.

Además, señala que esta práctica lleva aparejada un montón de problemas, incluso una serie de delitos que amenazan constantemente a la población. “O consumo de alcohol produce unha situación que propicia os furtos: móbiles, bolsos, cazadoras... Temos identificado a unha persoa con ata 17 teléfonos móbiles roubados nun botellón”, detalla.

También resalta otra de las consecuencias más preocupantes del consumo excesivo de alcohol: los comas etílicos. “Nas últimas festas do Cruceiro da Coruña, hai unhas semanas, rexistráronse ata 12 intoxicacións etílicas, nove en menores”, revela el agente Camba. “Os máis novos adoitan ter un horario de regreso á casa, polo que habitualmente apuran o consumo de alcohol, o cal é moi probable que poida rematar nunha intoxicación”, añade el policía local. Lo explica armado con la sonda gástrica que se utiliza en el hospital para realizar el lavado de estómago después de una cogorza monumental.

Alteración del orden público

El alcohol, apunta, también produce a veces estados de extrema agresividad que llevan a situaciones de alteración del orden público: “En Santiago asistimos recentemente a dous episodios de extrema violencia, o acoitelamento de dous mozos en menos dun mes, dos cales un faleceu. En menos de catro horas os autores estaban detidos”, afirma. Es el ejemplo que pone para explicar a los alumnos que si presencian un suceso de este tipo “o primeiro que hai que facer é chamar á Policía, nunca meterse na pelexa, nin sequera para separar, porque no momento que nós cheguemos imos deter a todos os que están no lío. Despois será o xuíz quen decida o grao de implicación de cada un dos identificados”.

En medio de la charla una de las alumnas del IES Lamas de Abade, Noa, no puede evitar contar una anécdota que vivió en sus propias carnes: “Me robaron el móvil en un local y luego me encontré al tío en otro sitio: cuando lo vi le pegué un bofetón y me quedé de maravilla”, relata, al tiempo que el policía le interrumpe: “Non esquezas que por facer iso podes ser detida por lesións. Cando che suceda isto chama á Policía para que proceda á identificación do presunto ladrón”.

El consumo excesivo de alcohol también suele llevar a otros delitos de suma gravedad: los de naturaleza sexual. Martín Camba detalla que en los últimos cinco años han aumentado un 116% las agresiones sexuales cometidas por menores de edad. A la vez, recuerda que actualmente se tipifica como agresión sexual cualquier presunto delito relacionado con la libertad en este aspecto. “O alcol produce que sexa moi sinxelo cruzar esta barreira, que é moi perigosa: un tocamento non consentido é unha agresión sexual”, afirma.

Las fiestas en pisos

Las fiestas en pisos es otro de los puntos que aborda Martín Camba. Anima a respetar el descanso de los demás y también a colaborar siempre con los agentes: “Cando chame a Policía á porta abride sempre, é un consello; porque a nosa primeira intención non é multar. Cando non se abre o problema vai a máis e a sanción si está garantida”, explica. Antes de rematar hace referencia a los actos vandálicos: rotura de cristales o pintadas, las más frecuentes. Pone como ejemplo la pintada kiss sobre una de las estatuas de la Catedral: “Reparala custoulle á administración 18.800 euros”, apunta.

Para finalizar, una petición: “Non fagades as vosas necesidades no portal dun edificio polo que pasan nenos e persoas maiores. Temos atopado ata tres litros de ouriños e vómitos nun portal. É unha porcallada; e non custa nada ir ao baño na propia discoteca ou mesmo a un parque. Non recordo que a Policía Local multase por ouriñar no céspede na Alameda”.

Además de abordar estos asuntos con estudiantes, Martín Camba también lo hará con el público general en tres sesiones en el Centro Sociocultural del Ensanche: el 23 de octubre (20.00 h), el 9 de noviembre (18.30 h) y el 23 de noviembre (17.30).

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