Aviturga cifra en 580 familias compostelanas las que no pueden operar sus pisos turísticos

La asociación de propietarios urge la ordenanza que regulará que parte de las VUT pueden seguir funcionando y culpa al PSOE del "desaguisado actual"

Turistas en Santiago de Compostela

Turistas en Santiago de Compostela / Jesús Prieto

N. S.

Los propietarios de Viviendas de Uso Turístico (VUT) de Santiago culpan al anterior Gobierno socialista de que 580 familias no puedan poner sus pisos en el mercado en Santiago. En un duro comunicado, la asociación Aviturga reclama la ordenanza que permitirá determinar qué pisos que estaban operando antes de la prohibición puedan seguir operando. Pero cargan duramente contra la anterior concejala de Urbanismo, Mercedes Rosón, por reclamar a la nueva alcaldesa, Goretti Sanmartín, que acelere la normativa.

"La exconcejala de urbanismo compostelana de pro y principal responsable del 'desaguisao' en lugar de asumir su cota parte de responsabilidad y poner su asiento a disposición, se permite dar lecciones de gobernanza a la actual alcaldesa suponemos que con la aviesa intención de que lo haga tan mal como en su momento lo hizo ella", denuncian.

Aviturga tacha de "esperpéntica" la modificación del PXOM "que al tiempo que multiplicaba por diez el número de viviendas 'vutables', restaba del alquiler de corta duración a 580 familias compostelanas". La asociación de propietarios recuerda también al PSOE "que de haber dialogado podría haber introducido una disposición transitoria que le pedían los propietarios y otros miembros de la Corporación, pero en ese caso también pesaron más los intereses de los 'señores del turismo' ".

En el comunicado critican también que en A Coruña el gobierno del PSOE de Inés Rey acabe de "emprender el mismo viaje a ninguna parte" con la regulación de las VUT mientras que en Pontevedra "donde ya llevaban años las VUTs confinadas a bajos y primeras plantas los socialistas del Lérez recién se han dado cuenta de que esa modificación que santificaron en Compostela, esa regulación que no podía ser otra y que derivó en tanta operación aritmética, no resolvió absolutamente nada".