AUDIOVISUAL
Ana Torrent, mucho más que ojos
La actriz madrileña, visitante de Galicia desde niña, recibió ayer en Santiago el premio del festival Cineuropa por una carrera que incluye ‘El espíritu de la colmena’, ‘Cría cuervos’, ‘Tesis’ o la reciente ‘Cerrar los ojos’, su reencuentro con Víctor Erice: “Yo me dedico al cine por él”, explica.

Ana Torrent a su llegada ayer al Teatro Principal / JESÚS PRIETO / Jesús Prieto

En esa isla rodeada de maremotos llamada adolescencia, Ana Torrent (Madrid, 1966) lo tenía todo para que el norte de su vida fuera la interpretación tras trabajar en películas como El espíritu de la colmena (1973), dirigida por Víctor Erice y Cría cuervos (1975), de Carlos Saura, junto a tótems como Fernando Fernán Gómez o Geraldine Chaplin. Todo el mundo daba por hecho que su destino era ser actriz, pero Ana vivía al sur, en la duda. Lo recordó ayer en charla con EL CORREO horas antes de recibir anoche el premio del festival Cineuropa de manos de la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, en una gala celebrada en el Teatro Principal.
“En la adolescencia no tenía ninguna intención de seguir dedicándome al cine, con 13, 14 y 15 años no quería porque no me gustaba la parte que rodea a la interpretación, la exposición, el ser conocida, todo eso, y yo tenía otro carácter, muy tímido, pero cambió todo cuando me fui a estudiar Interpretación a EEUU. Allí ya descubrí que me gustaba pero nunca tuve un plan b aunque es verdad que no a todos nos va a ir siempre fenomenal”, aclara quien pasó por la veintena sin llegar al cielo que algunos deseaban pero sí al que otros buscaban, como Alejandro Amenábar. Él centró en ella su ópera prima, Tesis, y en 1997 refrescó el cine español y, de paso, recordó que Ana es mucho más que un par de ojos grandes (ganó por ese papel el premio de la Asociación de Cronistas de Nueva York). Actriz clásica, palabra tan resbaladiza como veraz, Ana Torrent explica serena por qué nunca tuvo plan b.
“Empecé Geografía e Historia pero a los dos años me consiguieron una beca Fulbright para estudiar Interpretación en Estados Unidos y nunca desarrollé un plan b. Tuve dudas durante mucho tiempo porque mis comienzos fueron un poco peculiares, no empecé por voluntad propia, me eligieron en el colegio”, dice al evocar su infantil llegada al universo de Erice y a una profesión donde más allá de tener la asignatura aprobada, hila una trayectoria notable en cine, teatro y televisión.
“No me puedo quejar porque los últimos años de mi carrera están siendo fantásticos. A veces parece que con la edad es más difícil y yo, sin embargo, estoy muy feliz y soy muy afortunada ahora mismo, pero sí es verdad que los actores sentimos inseguridad cuando pasan unos meses sin que nos llamen porque esta profesión no es constante ni segura aunque nunca he desarrollado plan b. ¿A ver que iba a hacer yo? A lo mejor me hubiera ido a algo de matemáticas, me gustaban mucho”, detalla desde la capital de una tierra, Galicia, que aprecia y conoce.
“Pasé muchos veranos con mi familia cerca de Baiona y cuando faltaron mis padres, eran tantos los gratísimos recuerdos y tan bonitos que no quise volver durante una temporada porque era demasiado doloroso. Han pasado los años y he vuelto a esa zona y a la Costa da Morte, a Cedeira, a Ortigueira... Una de las últimas veces que vine a Santiago fue en abril de 2020, en la pandemia, con la gira de la obra de teatro Las Criadas, junto a Alicia Borrachero y Jorge Calvo, y conocí un Santiago imposible de ver con lo que ahora es el turismo en Santiago. En ese 2020 pude pasear sola por la plaza del Obradoiro, estar sola en la Catedral y fue algo impresionante ver la ciudad vacía. Ya la conocía, pero guardo un recuerdo increíble de aquellos paseos. Siempre que puedo me escapo a Galicia”, subraya.
Hablando de escapar, ¿cómo es posible que un talento como Víctor Erice haya tardado 30 años en rodar una nueva película?, ¿sucedería algo así en Francia? Da igual, se titula Cerrar los ojos y su reparto incluye a Ana Torrent. “Erice y yo hemos mantenido una amistad desde hace años. De vez en cuando nos veíamos, y una vez que estaba representando Las Criadas en Madrid, vino y después nos fuimos a cenar. Ahí me lo contó, me dijo: ‘Tengo el guion hecho, aún no he buscado el reparto, pero quiero que estés tú’. Sentí una emoción enorme, me pareció tan bonito todo y la idea de trabajar con él de nuevo es tan especial que me removió muchas cosas dentro, cosas bonitas porque yo me dedico al cine por él”.
La entrega del premio Cineuropa a Ana Torrent incluyó ayer el pase de Sobre todo de noche, de Víctor Iriarte, donde ella comparte planos con Lola Dueñas. “Es una película preciosa, muy potente, con un fondo duro sobre el tema de los niños robados... Es una mezcla de géneros, con una parte de thriller, otra de investigación pero entendiendo la maternidad desde otro lado. Habla de reinventarse, de empezar otra vida”, explica Ana antes de mencionar dos intérpretes que resumen su visión del arte interpretativo. “Meryl Streep siempre ha sido para mí un referente. Ysi tengo que citar a un actor, diré Javier Bardem porque es bestial”, concluye al tiempo que otros pensamos lo mismo de ella, incluso con los ojos cerrados.
- Demasiado mayor para ascender, pero no para trabajar: una gallega denuncia ante la ONU un caso de edadismo en la función pública
- Una discoteca gallega se cuela entre las mejores del mundo: 'El local insignia de Galicia
- No ganó, pero esta casa de Santiago se ha colado entre las nominadas a mejor obra del año
- La joven de Santiago que inmortaliza recuerdos en resina: 'Hay encargos que empiezas con lágrimas
- El paseo de pasarelas junto al mar más bonito de Galicia está a una hora de Santiago: 'Solo escuchas las olas
- SG Monte do Gozo, la empresa que facilita vacaciones a los ganaderos gallegos: 'En el campo también hay sueldos de médico
- Sociólogos alertan: «El casco viejo de Santiago corre el riesgo de convertirse en un parque temático»
- Vuelven a Santiago las quedadas para leer en silencio que arrasaron en 2025