Marcha ciclista por la Educación Viaria: "Vi a unos peatones y me acordé de las clases, sabía que ellos tenían preferencia"

Más de 400 escolares participaron en la Marcha Ciclista por la Educación Viaria, que consistía en un recorrido de 10 kilómetros través de las calles de la ciudad.

Antía Suárez

Las calles de Compostela se llenaron ayer a la mañana por alumnos de 5º y 6º de Primaria de los colegios de la ciudad para participar en la Marcha Ciclista Escolar organizada por el Departamento de Educación Viaria de Policía Local, junto con el Concello de Santiago y Decathon. Esta actividad marcaba el cierre de las actividades organizadas por el departamento de Policía sobre seguridad viaria. La marcha consistió en un recorrido de 10 quilómetros, pensado para que los niños se pudieran ir incorporando paulatinamente desde sus propios centros.

El objetivo del evento era que los niños y niñas pusieran en práctica lo aprendido a lo largo el curso en las charlas en los centros escolares o en el parque infantil de tráfico que se desenvuelve en Amio, lugar donde se originó la iniciativa en 2016.

La marcha, que comenzaba a las 10:00 de la mañana, acabó a las 11:30, donde la alcaldesa Goretti Sanmartín y el concelleiro de Mobilidade Xan Duro, recibieron a los niños y niñas en la Praza do Obradoiro, donde hablaron con ellos.

Maximilo, del departamento de educación viaria de la Policía explicó que la jornada transcurrió sin problemas, aunque este año al contar con más niños, hubo momentos en los que se desbordó el circuito. Añadía que la actividad estaba prevista en principio para el día 3, pero debido a la lluvia, se tuvo que aplazar. Esto provocó que algunos colegios , como el Pío XII, no pudieran participar. “Aí si que tíñamos máis de 500, pero algún dos colexios tiña excursións de fin de curso e entón non puideron asistir. Pero aínda así, tivemos máis nenos que nunca”.

Un grupo de niños de sexto de primaria del Colegio Público Cardenal Quiroga, que participaron en la marcha, contaron les había gustado mucho salir de clase y hacer cosas fuera. Algunos de los alumnos comentaron que ahora que estaban en sexto, ya casi no tenían tiempo libre, y este tipo de actividades ayudaban a que pudieran retomar hobbys como la bici. En general, el grupo estaba muy contento, aunque uno de los chicos se quejaba de que “no me gustó que hubo mucha gente que frenaba de golpe para que los otros se cayeran. Quitando eso, todo muy bien”.

Los profesores de estos chicos explicaron que los escolares no suelen tener oportunidad para recorrer las calles de Compostela en bici. Además, los participantes comentaron que las clases de educación viaria fueron muy útiles, porque “en una parte del trayecto había unos peatones, y me acordé justo de esas clases y de que ellos tenían prioridad”.

Al finalizar la marcha y un merecido descanso más tarde, Decathlon les tenía preparado un juego de marcar goles en el que participarían cuatro o cinco niños de cada colegio para ganar una tarjeta regalo.