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"¡Me pareció alucinante!": Ruth Beltrán, masajista de Santiago contratada por Green Day en O Son do Camiño

Trabaja con su hermana Carol en Belmu masajes, en la Rúa do Hórreo, y las contactaron por Internet desde los Estados Unidos para trabajar con el equipo de la icónica banda en el festival

Ruth Beltrán, de Belmu masajes, en la sala de masajes habilitada en el camerino de Green Day en el Monte do Gozo

Ruth Beltrán, de Belmu masajes, en la sala de masajes habilitada en el camerino de Green Day en el Monte do Gozo / cedida

Valeria Pereiras

Valeria Pereiras

Santiago

La masajista de Santiago Ruth Beltrán, ha vivido este jueves una experiencia única, de esas que se acaban contando a los nietos. Una carambola del destino y el algoritmo de Google le brindaron la oportunidad de trabajar con la icónica banda de punk rock Green Day durante su actuación en el festival O Son do Camiño. Ruth trabaja con su hermana Carol Beltrán Muñoz, propietaria de Belmu Masajes, situado en la Rúa do Hórreo 19, en el local 11 de las Galerías Viacambre. La noticia de esta singular contratación fue recibida con gran entusiasmo por las hermanas.

Carol Beltrán, propietaria de Belmu masajes, situada en las galerías Viacambre de la Rúa do Hórreo

Carol Beltrán, propietaria de Belmu masajes, situada en las galerías Viacambre de la Rúa do Hórreo / cedida

Carol Beltrán relata cómo se produjo la contratación: "Nos contactaron a través de Internet y nos enviaron un whatsapp. ¡Y me pareció alucinante! Entonces me puse a hacer una pequeña investigación de la empresa, para ver si era verdad o no". Según explica, "es una empresa de Estados Unidos que se llama Stage Hands y que se dedica a gestionar giras de grandes bandas de música". El dilema surgió cuando les dijeron que solo necesitaban una masajista. "Nos tuvimos que poner de acuerdo entre mi hermana y yo a ver quién iba a ir y ganó Ruth que es más fan de Green Day".

Tal y como relata, a Ruth la recogió un "runner" en la Plaza de Galicia a las 17:00 para trasladarla al Monte do Gozo. "Al llegar, la team manager de Green Day, Ali, me explicó dónde colocarme y montar. Los masajes eran para la banda y toda la crew".

Ruth con la acreditación para acceder a los camerinos del festival O Son do Camiño

Ruth con la acreditación para acceder a los camerinos del festival O Son do Camiño / cedida

Su experiencia en el camerino fue muy particular: "Me colocaron en una habitación dentro del camerino de los Green Day, que era enorme, con un cartel de 'Sala de masajes'. Había una larga lista de normas que debía cumplir: 'Perfil bajo, no hablarles, por supuesto nada de fotos, no, no, no... Es una lista con 36 normas'".

Comparte entre risas que, aunque seguía a Green Day desde su primer disco, no continuó su carrera: "Soy friki de ellos, pero no tanto, lo soy más de Jared Leto". Ruth desconocía quién pasaría por la sala. Finalmente, en total, realizó cuatro masajes en seis horas, desde las 16:30 hasta las 11:30, incluyendo al baterista Tré Cool, "que prefirió no usar aceite ni cremas", un guitarrista, una chica de producción y un miembro del equipo de seguridad privada de la banda.

Primera jornada del festival O Son do Camiño 2024

Green Day durante su actuación en O Son do Camiño 2024 / Jesús Prieto

El ambiente detrás del escenario es, según nos cuenta, un mundo aparte. "Al lado de mi sala había dos o tres señoras con máquinas de coser haciendo allí las capas y los trajes en vivo y se los iban probando. Ellos llegaron supertarde, como a las 9 o así y muy divertidos". Sin embargo, dice, "antes del concierto, todos estaban riéndose". "Solo escuché los ensayos en el camerino porque allí, debajo del escenario, es otro mundo. Está superinsonorizado, no se escuchaba nada de lo que teníamos encima. Solo un momento que salí para dejar que se cambiara una chica, pude acercarme a una barra que tenía una pantalla y se veía lo que pasaba encima de mi cabeza, es lo único que vi del espectáculo en directo".

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