Perimetrando todo el sector oriental del Monasterio de San Paio de Antelatares, desde la Puerta de la Borriquita, orientada a la Plaza de Feijóo, y hasta la Puerta de la iglesia, abierta a la Vía Sacra, se localiza la calle a la que da nombre la institución religiosa, que, además, le atorga su principal rédito artístico, la Rúa de San Paio de Antealtares.

Alteracion de la calle por la incorporación de una moderna plazoleta gescahoteles.com

Muy modificada en ciertas partes de su trazado, con una notable mayor anchura e incluso un entrante que funciona como plazuela, en otras mantiene una estrechez y movimientos de contracción y dilación que remiten a su viejo pasado medieval, de modo que, aunque ya no se mantengan las viejas edificaciones, las actuales, literalmente, continúan, como antes, atrapando y abrazando al viandante en un acodado trazado, que desemboca en la Vía Sacra después de que se haya descongestionado al abrirse en forma de embudo para favorecer la circulación.

Se trata de un buen ejemplo de que los nombres de las calles de una ciudad se vinculan de diversas maneras con su historia.