Santiago

Los estudiantes mantendrán la protesta tras el desalojo y la USC estudia medidas disciplinarias

La Policía Nacional desalojó a los miembros de la asamblea pro Palestina del rectorado y de Historia a primera hora del miércoles

La USC no descarta presentar denuncias en función del estado en que se encuentren los lugares que fueron ocupados

Fin al encierro propalestino en el rectorado y en la Facultade de Historia de la USC. Unos minutos después de las 6:00 horas del miércoles, la Policía Nacional desalojó a 35 estudiantes que permanecían encerrados desde este lunes en el Pazo de San Xerome y a otros cuatro que seguían acampados en Historia, donde arrancó hace varias semanas la protesta por la masacre de civiles en Gaza y para exigir que la Universidade de Santiago de Compostela deje de colaborar con entidades “relacionadas directamente co xenocidio”. Tras ser expulsados de ambos inmuebles, los miembros de la asamblea pro Palestina trasladaron su protesta a la Praza do Obradoiro, mientras que el rector Antonio López no descartó que se emprendan medidas disciplinarias contra ellos en función del estado de los inmuebles ocupados. 

La Policía desaloja a los estudiantes que permanecían encerrados en el Colexio de San Xerome

Javier Rosende Novo

Según la versión defendida por López y por la Policía, el desalojo de los manifestantes fue “pacífico e tranquilo”. El rector agradeció incluso “o comportamento” tanto de los ocupantes como de las fuerzas de seguridad ya que no se produjeron “desperfectos graves dignos de mención” durante la operación. “Era un obxectivo que todos desexabamos e era a vía para recuperar o funcionamento ordinario da universidade, dos seus servizos e dos seus órganos de goberno”.

Sin embargo, portavoces de la asamblea indicaron que “non foi pacífico”. “A unha compañeira despertárona cun porrazo nas costelas. A outra cun porrazo na perna. A outro non lle deixaron nin poñerse o pantalón”, aseguraron a este diario. Posteriormente ahondaron en que hubo “empurróns, caídas” y que se requisaron teléfonos para impedir grabar el desalojo. Además, relataron que un grupo de cinco personas acudió al hospital con la intención de obtener partes médicos que acreditasen los supuestos golpes que habrían recibido.

Posibles denuncias

El rector señaló también que antes de recuperar la normalidad la Facultade de Historia permanecería cerrada ayer para limpiar y evaluar su estado. Asimismo, Antonio López no descartó que se apliquen medidas disciplinarias a nivel interno contra los estudiantes e incluso presentar denuncias ante la Policía en función de los resultados que esa evaluación arroje sobre el estado de los inmuebles. Para ello, apuntó que también es necesario “saber quen eran” las personas encerradas –para lo que apeló a las identificaciones realizadas por la Policía– y expresó que “ata agora non estamos nesa fase”.

Mientras tanto, los desalojados continuaron sus protestas en la Praza do Obradoiro y señalaron que su intención es mantenerla de manera indefinida a la espera de decidir las próximas acciones que emprenderán. Parte del grupo, acudió a la Casa da Balconada para expresar su rechazo al rector y a su equipo tras su comparecencia por las medidas tomadas, para después volver a reunirse en la céntrica plaza, donde siguieron lanzando proclamas bajo vigilancia policial. A lo largo de la jornada profirieron cánticos como “Israel asesina, USC patrocina”, “Fóra sionistas da Universidade” u otros hacia la alcaldesa de Santiago o el Ejecutivo central. Según fuentes de la delegación del Gobierno consultadas por este diario, a última hora del miércoles no se planteaba llevar a cabo ninguna acción para disolver la improvisada manifestación. 

Cauces para el diálogo

La posibilidad de establecer un diálogo entre el equipo de gobierno de la USC y la asamblea propalestina fue un día más otra de las cuestiones que valoraron los implicados sin llegar a concretarse ningún encuentro. López insistió que les trasladó su disposición a hablar, agregando que cualquier conversación debe mantenerse sin “medidas de chantaxe” como los encierros. “Hai que ver se se quere traballar para buscar acordos ou seguir insistindo nun diálogo que magnifique as discrepancias”, remarcó.

El rector tampoco ve viable que en unas eventuales conversaciones en las que se trate la postura de la USC sobre la ofensiva de Israel en Gaza, que ha provocado al menos 37.000 muertes desde octubre, se pongan sobre la mesa cuestiones “imposibles”, entre las que consideró que se encuentra “pedirnos que fagamos un boicot a todas as empresas que teñan algo que ver con Israel”. Además, subrayó que “romper relaciónes diplomáticas” con el Estado hebreo “non nos toca a nós”.

Los miembros de la asamblea dudaron de la voluntad de diálogo de López, al que reprochan que se produjera el desalojo si quería abrir esas conversaciones. En su caso, mantienen que el punto de partida deberían ser sus reivindicaciones, sobre las que admitirían “matices”.

Reacciones al desalojo

Después del desalojo de las instalaciones universitarias, se produjo un goteo de pronunciamientos de diferentes personas y colectivos. Así, la Asamblea de Investigadoras de Compostela (AIC) lo consideró “inadmisible” al entender que “falamos dunha ocupación pacífica dun espazo público que, de ningún modo, pode ser respondida con agresións como as que denuncian dende o colectivo desaloxado”. Así, llaman a establecer “un diálogo honesto, directo e franco”.

Desde el gobierno local, la primera tenienta de alcaldesa, María Rozas, apuntó que “é bo que o estudantado se mobilice para poñer o foco e visibilizar a situación que se está vivindo en Palestina”. Rozas añadió que “mentres non se xeren problemas de convivencia”, no ve impedimentos a que la protesta continúe en la Praza do Obradoiro.