Hablan las mujeres acosadas en San Pedro: "As nenas choraban de noite por medo a que este señor conseguira abrir o portal e entrara"

Las vecinas del barrio compostelano crearon un grupo de WhatsApp y descubrieron que los episodios de acoso eran numerosos

La alarma llegó también al colegio de San Pedro, desde el que se aconsejó a los padres que no dejaran ir solos a clase a los más pequeños

Una vista del barrio compostelano de San Pedro, donde aseguran que también actuaba el acosador

Una vista del barrio compostelano de San Pedro, donde aseguran que también actuaba el acosador / L.M.

"Todo empezó a finales de mayo, cuando este señor vino a vivir a casa de su madre, una mujer que lleva unos años en el barrio", así empieza el relato María (nombre ficticio), una vecina residente en el barrio de San Pedro, en Santiago, que se puso en contacto con EL CORREO GALLEGO para prestar su testimonio bajo anonimato.

Y es que la publicación de la noticia sobre la detención de un sujeto en Arzúa como presunto autor de varios delitos de coacciones, acoso y detención ilegal en grado de tentativa a mujeres, motivó a que un grupo de compostelanas acercaran sus testimonios a este medio ante los acosos recibidos por parte de un varón que, según manifestaron desde un primer momento, "se trataba del mismo sujeto que el de Arzúa".

Un hecho que fue confirmado por la Guardia Civil mucho más tarde este jueves, al considerarlo "muy posible".

"Non estar seguras nin na casa"

Según María, desde un primer momento el hombre presentó "una actitud rara, sospechosa, con miradas lascivas", llegando incluso a perseguir a chicas del barrio, "algunas de ellas muy jóvenes". La situación empeoró de forma considerable cuando esta vecina fue testigo de cómo este sujeto le guiñó un ojo a su hija, menor de edad. "Un día me fijé que le guiñaba el ojo a una de mis hijas y que nos seguía hasta casa y me alarmé", explica, especialmente al constatar con su pequeña "que ya lo había hecho otras veces".

Cuenta también que además de perseguirlas, el hombre se quedaba enfrente de su portal mirando a la ventana fijamente, que "un día se me echó encima del coche" y que en alguna ocasión intentó forzar el portal para entrar. Lo peor, relata, "era esa sensación de inseguridade, de non estar seguras nin na nosa casa. Ter as nenas as doce da noite chorando por medo a que este señor conseguira abrir o portal e entrara".

Un grupo de WhatsApp

Aunque en un primer momento pensó que era algo aislado, María pronto constató que no eran las únicas, pues era una situación que también le estaba pasando a otras vecinas del barrio y decidió denunciarlo. Como fruto de este descubrimiento varias vecinas crearon un grupo de WhastApp y "empezó a salir más gente que había tenido encontronazos con este señor".

"Empezamos a hablar entre nosotras y resulta que se lo había hecho a medio barrio", verifica Iria, nombre ficticio de otra vecina del barrio que fue atacada hasta en dos ocasiones distintas por este sujeto.

En una de ellas, narra, "unha veciña descoñecida do barrio que pasaba por aí tívome que coller no coche porque víu o mal que o estaba pasando". "Llevaba cuatro días atacando a la gente a saca, persiguiendo, intentando agarrar a alguien, diciendo barbaridades...", explica.

La situación pronto derivó en preocupación e inseguridad generalizadas. "Sei dunha veciña que tiña medo ata de saír da casa" y de varios episodios en los que intentó meterse en el portal detrás de varias vecinas del barrio.

La alarma llegó también al colegio de San Pedro, desde el que se aconsejó a los padres que no dejaran ir a clase solos a los más pequeños de la casa. "Cando vimos a nova no xornal pensamos que era importante que se soubera que era o mesmo tipo que o de Arzúa, para que a xente do barrio que tivo problemas con el saiba como de grave era a movida", finaliza Iria.

Investigación abierta

Desde el Instituto Armado dejan claro que ha sido el Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Santiago el que ha logrado la identificación, localización y detención del supuesto autor en el marco de la operación Stalkron, que continúa abierta y en la que no se descarta la aparición de nuevas denuncias.

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