Entrevista | Bernardo Atxaga Escritor, Premio Nacional, parte de un foro sobre la poeta padronesa

“En el mapa del mundo hay sitios especiales. Uno de ellos, la casa de Rosalía”

El escritor Bernardo Atxaga visitó Padrón y Santiago en las jornadas Rosalía en camiño 2024

Ofreció un recital en el Museo do Pobo Galego ante unas 70 personas

El escritor Bernardo Atxaga, en el Museo do Pobo Galego durante su recital en Santiago

El escritor Bernardo Atxaga, en el Museo do Pobo Galego durante su recital en Santiago / Andrés Currás

El escritor Bernardo Atxaga (Asteasu, Gipuzkoa, 1951), icono de la literatura vasca en euskera, Premio Nacional de Narrativa con Obabakoak (1989), ha estado en Galicia al tiempo que uno de sus libros más conocidos, Memorias de una vaca, sale como cómic a través de La Cúpula (editorial catalana que coordina la pontevedresa Natalia Mosquera), retitulado como Mo, obra de Juan Suárez (guión) y Pello Varela (dibujo). Atxaga visitó Padrón y Santiago en las jornadas Rosalía en camiño 2024, foro patrocinado por Turismo de Galicia y la Consellería de Cultura. Aparte de la edición de un libro coral lanzado por la Fundación Rosalía, hubo coloquios y recitales, el último en el Museo do Pobo Galego ante unas 70 personas. Allí, Atxaga, afable y bienhumorado, atendió a EL CORREO tras compartir tres días con autoras y autores como Andrea C. Faria, Pol Guasch, Brenda Mondelo, Andrea Nunes, Chus Pato, o Miguel Rodríguez Monteavaro.

¿Qué destaca de la autora padronesa? Llueven las décadas y se sigue reivindicando su obra.

Creo que en el mapa del mundo, que no siempre es el mapa administrativo ni el geológico, en el mapa del mundo poético hay algunos lugares especiales que la gente adora y, uno de ellos podría ser, por ejemplo, la casa de Emily Dickinson, allí en Estados Unidos, la tumba de Jonathan Swift en Dublín y hay un tercero, desde luego, para mí, que está clarísimo, y es la Casa de Rosalía de Castro.Son escritores y escritoras que surgen, parece que, de la nada, o peor, de unas condiciones adversas tremendas y, por tanto, hay algo heroico en su ejemplo, por eso Rosalía impresiona. Aparte, personalmente, sentí una impresión muy fuerte cuando escuché por primera vez como canción Negra sombra... Y tanto desde su obra, como desde su ejemplo, siempre he seguido a Rosalía.

¿Cuál fue su primer contacto con su obra poética?

Fue en el colegio. Hicimos, otro compañero y yo, un compañero que luego se hizo médico, hicimos un trabajo sobre aquello de... Los gallegos que, cuando van a Castilla van como rosas y luego vuelven como negros y tal... (de ‘Castellanos de Castilla’, poema de ‘Cantares gallegos’, 1863, de Rosalía de Castro).Ese fue mi primer contacto pero el contacto emotivo, real, fue al escuchar la canción Negra sombra, cerca de Pamplona, el día de un homenaje al escritor Pablo Antoñana, extraordinario y polémico, y ese día, en la penumbra de la basílica de San Gregorio, surgió un coro que empezó a cantar Negra sombra, y esa impresión, no solo a mí, si no a muchos de quienes estuvimos allí, se nos ha quedado dentro.

Y más allá de aquello, ¿qué relación mantiene hoy día con Galicia?

Tengo muchos amigos o gallegos o de padres gallegos o de abuelos gallegos.En estas jornadas, puse una canción de Itoiz porque los padres de su cantante, Juan Carlos Pérez, son de Galicia, del Miño, y toda su familia es gallega, y vivieron en Galicia hasta que sus padres emigraron, y mantengo con él una relación de toda la vida constante, por eso pedí en estas jornadas que se pusiera una canción de Itoiz, Tximeleta reggae.

¿Con que está ahora mismo?

Yo ahora, por la edad, trato de hacer... Mejor, voy a hacer tres libros. Tengo tres libros, más o menos encaminados, uno de ellos es de ficción, parecido a Desde el Otro Lado, un libro que hice con un ambiente un poco espectral, con humor negro, y este nuevo libro va en esa misma línea, abordando lo fantasmagórico pero lo fantasmagórico negro, al estilo de Kafka y Alfred Kubin, por ahí anda. Y luego, escribo otro que... ¡va!, es uno que se llama Enciclopedia, y ahí hago reflexiones sobre cosas pequeñas que han pasado a mi alrededor, cosas muy pequeñas, una biografía pero de pequeño en pequeño, un texto donde no hay nada heroico, ni nada que haya aparecido en los periódicos, hablo de la campanilla de un caballo y cosas casi casi casi ínfimas que, a mí, a estas alturas de la vida, me apetece escribir...