El veto a nuevos locales turísticos en el casco histórico de Santiago genera malestar y dudas legales

Un experto lo ve inviable sin avisar antes a los dueños de inmuebles afectados por el cambio de uso del suelo, mientras otro jurista cree que el anuncio de Raxoi carece de base legal firme

Santiago limitará las tiendas de souvenirs en el casco histórico

Javier Rosende Novo

Para poder mantener la prohibición de abrir nuevos locales turísticos en la zona monumental de Santiago durante un año, o al menos mientras se esté tramitando la modificación del Plan Especial de la Ciudad Histórica, tal y como pretende el Concello compostelano, sería preciso que primero se notificara personalmente a todos y cada uno de los propietarios durante los últimos cinco años de los inmuebles afectados por ese cambio. “De lo contrario, no se puede hacer”.

Así de contundente se muestra en declaraciones a EL CORREO GALLEGO el abogado experto en administración local José Manuel Roibás, quien subraya que es lo que “establece el artículo 70.3 de la ley reguladora de de Bases del Régimen Local”.

Escaparate de un comercio de recuerdos en la Rúa do Vilar de Santiago

Escaparate de un comercio de recuerdos en la Rúa do Vilar de Santiago / Antonio Hernández

Asegura que es necesario hacer un análisis para ver en qué medida les afecta y, sobre todo, “para evaluar si hay intereses difusos y para evitar cualquier arbitrariedad”.

Insiste en que “mi criterio es que para llevar a cabo una modificación de este calibre sería necesario que todos los propietarios de los bajos comerciales en los que en la actualidad están permitidos los negocios turísticos fueran informados y, a partir de ahí, iniciar los trámites de la modificación”, y subraya que es lo que pretende hacer Raxoi, modificar el uso del suelo en la zona monumental.

"No tiene pies ni cabeza desde el punto de vista jurídico"

Otro destacado jurista con décadas de experiencia en la administración consultado por este periódico considera que “desde el punto de vista jurídico, el anuncio de Raxoi no tiene pies ni cabeza. Es un anuncio intimidatorio sin una base legal firme porque la libertad de establecimiento prevalece”.

Este experto, que prefiere quedar en el anonimato, indica que “no existe ningún instrumento al alcance de los ayuntamientos para negar el derecho de establecimiento, pero sí para hacer una ordenanza que establezca restricciones por, por ejemplo, motivos medioambientales”, y que lo que sí hay es “una normativa europea obligatoria que forma parte de los principios constitutivos de la UE (libertad de establecimiento y libre prestación de servicios)”.

Se muestra convencido de que “un tribunal acabaría tumbando dicha ordenanza”, si bien mientras eso no sucede, se está utilizando “un aparato administrativo para hacer que desista quien quiere abrir este tipo de negocios”, en este caso en la zona monumental de Santiago.

José Manuel Roibás recuerda también que el anuncio de Raxoi de no conceder nuevas licencias para negocios turísticos como los comercios que venden recuerdos para los visitantes o las consignas automáticas de equipajes, es una medida que “afecta al libre mercado”, y añade que “esa prohibición, sin que vaya amparada en la aprobación inicial de la modificación del plan especial, no es posible. Debe haber una aprobación inicial para que se puedan reprogramar las licencias y se produzca esa suspensión”.

Compostela Monumental habla de profundo desconocimiento

El presidente de Compostela Monumental, José Manuel Bello, acusa al actual Gobierno municipal de profundo desconocimiento y se lamenta de que “hemos tenido la mala suerte de tener concejales que no viven en el casco histórico”.

Tras subrayar que él es un “residente resistente”, señala que nadie les ha preguntado ni informado sobre la suspensión cautelar de licencias para negocios turísticos. Considera que hace al menos dos décadas que las medidas que se han venido tomando han ido provocando la marcha de los vecinos del casco monumental, entiende que “Santiago es una ciudad atípica, en la que gusta mucho el intervencionismo”, mientras que “yo prefiero el comercio libre, en el que las tiendas abren la puerta y no miramos si son residentes, turistas o peregrinos”.

Asegura que “nadie puede decir que abriendo una tienda local vaya a fijar residencia, lo que va a fijarla es que funcione porque si abrimos una frutería, podemos terminar vendiendo plátanos a los peregrinos”.

Tres personas mirando el escaparate de una tienda en la plaza de Praterías de Santiago

Tres personas mirando el escaparate de una tienda en la plaza de Praterías de Santiago / Antonio Hernández

El 99% del azabache se vende en tiendas de recuerdos

Insiste en que “si esto fuera Madrid no ocurriría, lo intentó Ada Colau en Barcelona y perdió la Alcaldía porque hizo casi lo mismo que se pretende ahora, intervencionismo y comercio a la carta”, basando su postura en el conocimiento que tiene “como presidente nacional de en torno a más de 50.000 comercios de más de sesenta ciudades”.

Recalca que Santiago “vive única y exclusivamente casi al 95,99% del turismo y eso no lo van a cambiar de la noche a la mañana”, señala que el comercio se regula a sí mismo, e incide en que el 99% del azabache o de la plata que se vende en la ciudad, es en tiendas de souvenirs, “y detrás de ese azabache o de la plata, hay un taller, un artesano”, con lo que contribuye a generar puestos de trabajo en la ciudad.

Lestegás defiende que es una potestad cuando se quiere modificar el plan especial

Desde el Ayuntamiento de Santiago lo que parece claro es que no habrá más tiendas de recuerdos en la zona monumental de Santiago ni consignas automáticas de equipaje durante el próximo año o, al menos, mientras no se modifica el Plan Especial de la Ciudad Histórica, dentro de una iniciativa con la que pretende contribuir a proteger el comercio de proximidad en la denominada almendra de la capital gallega y, a la vez, impulsar la fijación de población en la zona intramuros.

Así lo corrobaraba este martes por la mañana el concejal de Urbanismo compostelano, Iago Lestegás, quien en declaraciones a los medios indicaba que “queremos protexer o comercio que atende ás necesidades vitais da poboación residente na cidade histórica”, y añadía que las licencias que quedan suspendidas son las de aquellos establecimientos nuevos que no atienden directamente a esas necesidades de los residentes.

Restricciones a la hostelería

Una restricción que se extiende a inmuebles en los que se quiera implantar nuevos usos de hostelería que no se venían desarrollando hasta la fecha, de forma que no se autorizará la apertura de nuevos locales de ocio y restauración. Según Lestegás, ésas serán las categorías que quedarán excluidas de autorización municipal durante “un plazo máximo de un ano o ata que sexa aprobada esta modificación do Plan Especial da Cidade Histórica, na que xa estamos a traballar”.

Apuntó que en cambio sí se podrán seguir abriendo comercios de proximidad, “que proporcionan servizos esenciais para a veciñanza, como tendas de alimentación, zapaterías, tendas de roupa, panaderías ou carnicerías, e poderá cambiarse de bar a restaurante” o al revés, pero no a discoteca, puesto que esa condición pertenece al grupo de ocio nocturno.

Defendió que la medida acordada por la Xunta de Goberno local este lunes, que en la práctica supone la suspensión cautelar de licencias y comunicación previa de esos comercios “é unha postestade que temos cando queremos estudar unha modificación do planeamento, neste caso da cidade histórica, e que ten por obxectivo protexer o comercio de proximidade”.

“O que buscamos é evitar que neste ano de estudo de modificación se siga profundando no proceso de transformación que está a sufrir o tecido comercial no casco histórico”, donde cifró en 91 las tiendas de recuerdos que había en la zona vieja en 2019, situándose en la actualidad en torno al centenar, y dándose la circunstancia de que entre el 30 y el 60% de esos negocios estarían ubicados en las calles más próximas a la Catedral de Santiago. “Os espazos con máis valor patrimonial da cidade son os máis afectados pola estandarización da oferta comercial que implica a proliferación destes establecementos”, dijo.

Verea acusa a Raxoi de querer un Santiago "máis pequeno, pechado e acomplexado"

Desde el PP de Santiago, Borja Verea habló de falta de transparencia, puesto que tuvo que pedir expresamente tras la reunión de la Comisión de Patrimonio aclaraciones sobre una medida que “é unha prohibición máis ampla que para as tendas de souvenirs porque abrangue aos negocios familiares de hostelería, e prohibir é ir polo camiño equivocado”. 

O que se fai é devaluar a riqueza cultural de Santiago, prohibir a todos os composteláns desfrutar de novas cafeterías ou restaurantes”, y se aboga por “un Santiago máis pequeno, pechado e acomplexado”, frente a su idea de apostar por un Santiago “máis universal, aberto e seguro de si mesmo”.

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