REURBANIZACIÓN

Las obras del Pombal cierran la calle ocho meses y obligan a reordenar siete líneas de bus

Los trabajos arrancan el próximo martes tras decidirse retrasarlos hasta que acabara el curso escolar

La reurbanización hará las aceras más anchas y se mantendrán los dos sentidos de circulación y un carril bici

Esto es lo que opinan los vecinos sobre las obras que mantendrán el Pombal cerrado durante ocho meses

Javier Rosende Novo

Las obras para reurbanizar el Pombal arrancarán el próximo martes. La calle permanecerá cerrada en ambos sentidos del tráfico durante, al menos, ocho meses y obligará a reorganizar hasta siete líneas de autobús. La más afectada será la 4, entre Romaño y As Cancelas, que será desdoblada en dos rutas. La mejora de O Pombal —que una vez finalizada conservará los dos sentidos de circulación, un carril bici y las aceras más anchas— iba a empezar el pasado mes de mayo, pero el Concello dedició esperar a que finalizara el curso escolar para reducir el impacto en la movilidad. 

Los concelleiros de Obras, Xesús Domínguez, y Mobilidade, Iago Lestegás, comenzaron ayer la rueda de prensa de presentación de los trabajos, pidiendo comprensión a la ciudadanía ante el trastorno que causa el cierre de una de las principales arterias viarias de la capital gallega. Los trabajos, en los que van invertir más de 730.000 euros, llevaban tiempo pendientes. El primer concurso convocado por el Ayuntamiento para reformar la calle quedó desierto y hubo que volver a licitar el contrato. Finalmente de la obra se encargará la UTE conformada por Oviga e Inside the time. El plazo de ocho meses, recordó Domínguez, “es estimado y calculado sin tener en cuenta condicionantes como la meteorología o las dificultades que surjan en el transcurso de los trabajos”.

Problemas de accesibilidad

El Pombal “es una calle con problemas de accesibilidad, pero además se localiza en una zona con diferentes centros educativos y entendemos que es una prioridad mejorar también la seguridad”, prosiguió el edil de Obras. Domínguez recordó que los vecinos y comerciantes les trasladaron las dificultades para caminar con carritos o en sillas de ruedas por la zona. Tras la reurbanización, habrá solo una única acera, situada al lado de los edificios, pero será más espaciosa, de 1,80 metros. Se reducirá un poco el espacio para los coches, la calzada quedará con tres metros de ancho y se acondionará un carril bici en sentido ascendente. Además, en las propias aceras también se habilitarán espacios de carga y descarga para los vecinos y establecimientos comerciales. Habrá también pasos de peatones elevados para intentar redudir la velocidad del tráfico. La calle estará, además, configurada como una plataforma única con apenas unos centímetros de diferencia entre la calzada y la acera. 

Las obras supondrán toda la renovación del saneamiento y abastecimiento de aguas, separando las pluviales de las fecales y sustituyendo tuberías que aún son de fibrocemento. Esta actuación es la que obliga a cerrar totalmente la calle al tráfico mientras se ejecuten los trabajos. El acceso a las viviendas estará garantizado y Domínguez explicó que también podrán pasar vehículos de emergencias en caso de que sea necesario. Pero no será posible dejar un carril abierto a la circulación. 

Movilidad

El Pombal es “uno de los ejes principales de la movilidad en Santiago, y no hay alternativas fáciles”, subrayó Xan Duro. El edil de Compostela Aberta reconoció que se esperan problemas de tráfico en las primeras jornadas, sobre todo, mientras los conductores no se adapten a los itinerarios alternativos. Aunque las obras se prolongarán cuando vuelva a empezar el curso escolar, desde el Concello creen que en septiembre los ciudadanos ya estarán más habituados a no circular por la calle. Duro apuntó también que se hará un esfuerzo en los accesos a Santiago para señalizar claramente que la calle está cortada y lograr que las personas que visitan la ciudad eviten esta zona para circular. El Pombal es la vía de entrada a la ciudad para numerosos vehículos que llegan desde Val do Dubra, Santa Comba o Carballo.  También agradeció al parking La Catedral la cesión de plazas para los residentes que durante algún tiempo no podrán acceder a sus garajes. También se ha notificado a los navegadores como Google o Tomtom el cierre de la calle, para que actualicen sus indicaciones sobre los itinerarios y ayuden a redirigir el tráfico”, explicó el concejal.

Las obras afectarán a las líneas de autobús 4, 8, 9, C2, C4, P1 e P7, que tendrán que ver alterados sus itinerarios. “Si bien circulando desde Galeras hacia el centro, los autobuses pueden utilizar itinerarios alternativos por Poza de Bar, Avenida das Burgas, Avenida da Coruña y salida a Rosalía de Castro o Xoán Carlos I; en el sentido contrario de circulación, desde el centro hasta Galeras, no hay desvíos posibles”. Por lo tanto, explicó, las zonas de Galeras, Salvadas y Vista Alegre se cubrirán con servicios circulares, y las paradas de estos puntos quedarán inutilizadas.

La línea 4, que comunica Romaño con Cancelas, será la más afectada por las modificaciones y estará desdoblada en dos rutas: una que irá desde Cancelas a Mallou pasando por San Caetano, San Roque, Virxe da Cerca y Praza de Galicia; y otra que cubrirá el itinerario Romaño-Praza de Galicia, con una prolongación a Casas Novas.

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