Arroupa garantizó un empleo digno a 36 personas el año pasado con la recogida de 1.400 toneladas de residuo textil

Once mil de las prendas recicladas por esta empresa de Cáritas Diocesana de Santiago fueron entregadas a colectivos vulnerables

La consejera delegada y la gerente de Arroupa, quinta y sexta desde la izquierda, con parte del equipo en la sede del Tambre, en Santiago

La consejera delegada y la gerente de Arroupa, quinta y sexta desde la izquierda, con parte del equipo en la sede del Tambre, en Santiago

La empresa de Cáritas Diocesana de Santiago encargada del reciclaje de prendas de vestir Arroupa permitió el año pasado la inserción laboral de "36 personas en situación de exclusión que no tenían trabajo y con unas concidiones sociales que hacían especialmente difícil su integración en el mercado laboral", según Pilar Farjas, consejera delegada de la entidad.

En una rueda de prensa en la sede de la firma en el Polígono del Tambre, la también directora de Cáritas Diocesana de Santiago subrayó que estos 36 trabajadores pudieron disfrutar de un empleo "seguro, con un contrato digno, y teniendo además un acompañamiento profesional con itinerarios personales para facilitar que el 60% de ellos se integraran después en el mercado laboral estándar".

La planta de Arroupa, que cuenta en la actualidad con una plantilla de 27 personas en proceso de reinserción, gestionó durante el último ejercicio la recogida de 1.400 toneladas de residuo textil, dentro de un proceso en el que, tal y como indicó durante la presentación de la primera Memoria de sostenibilidad bajo estándares GRI, "recoge, gestiona, clasifica y posibilita la reutilización de la ropa de segunda mano de una forma segura y comprometida con la sostenibilidad", a través de las cuatro tiendas de entrega social que tienen en la diócesis, y a la que está previsto incorporar en un futuro cercano una nueva en Carballo.

Pilar Farjas atendiendo a los medios en la sede de Arroupa en Santiago

Pilar Farjas atendiendo a los medios en la sede de Arroupa en Santiago / Cedida

Sin embargo, no todas esas prendas llegan hasta los establecimientos comerciales, puesto que solo el año pasado se destinaron más de once mil a entrega social a personas necesitadas. Una tendencia creciente, ya que adelantó que en el primer semestre de este año ha experimentado un incremento del 60%.

Con 326 contenedores, 218 de ellos instalados en espacios públicos en sesenta municipios, Arroupa nació en 2015 impulsada por Cáritas Diocesana de Santiago con la vista puesta en la inserción laboral, y desde entonces ha ido apostando decididamente por la sostenibilidad como "base fundamental de nuestro modelo de negocio y eje estratégico en el desarrollo de nuestra actividad empresarial".

Nueva sede con mayor capacidad y más eficiente

Sostenibilidad que se verá incrementada con la puesta en marcha de la nueva planta, en la que habrá capacidad para recoger hasta diez mil toneladas de material textil y que será “eficiente desde el punto de vista energético”, según la técnico medioambiental de la firma, Eva Martínez, mientras la gerente, Isabel Fraga, recalcó que uno de sus grandes objetivos es la reducción de las emisiones de CO2 y de la huella de carbono.

Desde Arroupa esperan que la nueva sede, muy cerca de la actual, pueda empezar a ponerse en marcha este segundo semestre, dentro de un proceso “prolijo”, que Pilar Farjas admitió que estaba siendo lento, si bien destacó que están contando con la colaboración de Raxoi.