Más de 40 negocios del casco histórico de Santiago apoyan el 'veto turístico' de Raxoi

Aplauden la medida del gobierno local y defienden "un modelo de cidade que protexa o comercio de calidade, de proximidade e útil para a cidadanía"

Una tienda de recuerdos del casco histórico de Santiago

Una tienda de recuerdos del casco histórico de Santiago / Antonio Hernández

Más de 40 comercios del casco histórico de Santiago han firmado un comunicado a favor de la resolución adoptada por el gobierno local de Santiago por la que se suspenden de forma cautelar las licencias y comunicaciones previas de determinados establecimientos vinculados al turismo en la zona monumental. “Somos parte do comercio da zona vella e queremos expresar o noso apoio a medidas que vaian a favor de regular a convivencia e a actividade económica. Pensamos que é urxente redireccionarnos cara un modelo de cidade que protexa o comercio de calidade, de proximidade e útil para a cidadanía, e que á súa vez, constrúa comunidade”, indicó ayer Patricia Porto, de la Libraría Lila.

“Queremos visibilizar as distintas sensibilidades dentro do comercio da zona vella e , mesmo, ofrecer a nosa participación activa cara ese outro modelo onde poidamos sobrevivir nun ecosistema variado de comercios, a presenza de veciñanza e a recepción de visitantes, dun xeito equilibrado e beneficioso para todas as partes”, añadió la propietaria de la librería situada en la rúa Travesa.

Los 47 comercios que apoyan esta iniciativa son, de momento –la cifra sigue aumentando con el transcurrir de las horas–, Ela Diz, Maravalla, Merlín e Familia, Libraría Lila, Libraría Couceiro, O Xardín dos Soños, Marusía, Nilson, Malvasía, Chafarís, De Cotío, Sombrerería Iglesias, Esperando Abril, Cores, Ártico Libros, La Tienda de la Rúa, Juampe, Taller de Enmarcación Alfonso, La Óptica de Santiago de Compostela, Joyería Frade, Misha Millinery, 13 Reinas, El@s textil al por menor, Queroté, O Dispensario, Espadela, Espadela Chapéus, Mercería Algui, Fábrika Fan, Cousalinda, La Bella Otero, Mercería Conchi, Cuarto Pexigo, Boles, Lencería Judyth, Katuxa Platero, Librería Minúscula, Salón Patricia López, Legumia, Susi Gesto, Fotos Novoa, Quenlla, Camelia, Bulanxerí, Cepeda, Nora Tattoo y Viva Noivos.

"É necesario un cambio de rumbo; o casco histórico perde poboación e os comercios tradicionais están pechando. De aí a importancia de que se poñan en marcha medidas que protexan o comercio local, de proximidade", inciden en los negocios que han firmado este comunicado de apoyo a a la medida tomada por el gobierno formado por BNG y Compostela Aberta, después de aprobar en la junta de gobierno del pasado lunes la decisión de suspender durante un año las licencias y comunicaciones previas de actividad relacionadas con el turismo, la hostelería o el uso residencial en el casco histórico para estudiar cómo proteger el comercio de proximidad y fijar población en la zona vieja.

Diversidad de usos

Al día siguiente, el concejal de Urbanismo, Iago Lestegás, confiaba en que este tiempo de moratoria sirva para idear una modificación del Plan Especial de la zona histórica que garantice la diversidad de usos en esta parte de la ciudad en la que se estaba produciendo "una concentración excesiva de un tipo de establecimiento" que estaba orientado a los turistas y no a los vecinos.

En la actualidad, según los datos del gobierno local, solo en la zona "intramuros" hay casi un centenar de locales de uso exclusivamente turístico, lo que acredita que "se sustituyen comercios de proximidad por otro tipo de establecimientos destinados a otro tipo de público", expulsando así, subrayó, a los residentes, porque "sin comercio de proximidad no hay residencias".

Tiendas de recuerdo, oficinas de 'free tour'...

La suspensión afectará a negocios orientados al turismo como las tiendas de recuerdos, locales de cambio de moneda, consignas de equipaje u oficinas de free tour, por ejemplo, entre otros. Tampoco se permitirá el cambio de uso para abrir nuevos negocios de hostelería en locales donde hasta ahora no se desarrollaba esta actividad. De igual forma, se prohibirá que los bajos que nunca tuvieron uso residencial puedan acoger nuevas viviendas.

En cambio, durante este año de suspensión, sí se autorizará la apertura del tipo de comercios que el gobierno local quiere blindar y proteger como son los pequeños comercios, tiendas de alimentación y productos básicos o incluso de textil, ya que consideran que estas tiendas sí ayudan a retener población. Se busca así que las plantas bajas se dediquen "preferentemente a atender necesidades vitales de los que allí viven" ya que una de las razones de que las personas no quieran vivir en la zona histórica es la falta de servicios y comercio.