Nace una nueva cátedra en la USC centrada en crear un entorno digital seguro

La Cátedra Economía de la Ciberseguridad, presentada este viernes, contempla la puesta en marcha de un observatorio online que utilizará la IA para observar la opinión pública

Por la izquierda, María José Barcia, Pilar Bermejo, Félix Barrio, María Bastida y María Loureiro en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la USC

Por la izquierda, María José Barcia, Pilar Bermejo, Félix Barrio, María Bastida y María Loureiro en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la USC / Santi Alvite

Establecer un entorno digital seguro y preparado para futuros desafíos, así como promover una cultura de protección y concienciación en ciberseguridad son los principales objetivos de la nueva Cátedra Economía de la Ciberseguridad de la Universidad de Santiago y del Instituto Nacional de Ciberseguridad-INCIBE, que fue presentada este viernes en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y que implica una dotación de 1,2 millones de euros.

En los próximos meses se van a llevar a cabo una serie de líneas de trabajo, que tal y como explicó María Bastida, investigadora del Centro Interuniversitario ECOBAS y codirectora de la cátedra, abarcan el análisis centrado en las personas para lograr ver el impacto de ciberamenazas en la psicología y comportamiento social o el desarrollo de metodologías para medir costes del cibercrimen y evaluar el impacto económico. También, con el foco puesto en predecir tendencias futuras, se investigará cómo las nuevas tecnologías afectan a la seguridad cibernética.

A mayores, y como “la parte más prometedora” de la cátedra, se construirá un observatorio que pretende utilizar la inteligencia artificial para monitorizar la opinión pública y tendencias en ciberseguridad. Llevará el nombre de Observatorio de la Ciberdelincuencia y Seguridad, y verá la luz con la colaboración de personal del Centro Singular de Investigación en Tecnoloxías Intelixentes da USC (CiTIUS) con Senén Barro, su director científico, como mano derecha.

Poniendo el foco en la formación permanente y concienciación general de la sociedad, Bastida explicó una serie de recursos previstos como son los seminarios especializados sobre ciberseguros y responsabilidad civil para formar los responsables de las implicaciones legales en casos de violación de datos o incluso la celebración de un congreso internacional para tratar la ciberseguridad desde la perspectiva económica y jurídica.

Teniendo como reto encarar la seguridad digital, también se presentó el proyecto Ciberseguridad y economía: estudio de amenazas ambientales globales y diagnósticos empresariales (CIBER-ECO) que lidera la directora científica del Centro Interuniversitario ECOBAS, María Loureiro.

La primera línea de investigación implica el estudio y atribución de ciberamenazas mediante técnicas innovadoras con el fin de analizar cómo se relacionan las distintas ciberamenazas y brechas de ciberseguridad con situaciones de crisis política, eventos ambientales extremos y otras vulnerabilidades. 

La segunda línea pretende ampliar el conocimiento existente en términos de impactos económicos en sectores específicos, centrándose, en palabras de Loureiro, en la “vulnerabilidad del pequeño tejido empresarial en España”. Así, se intentará ver hasta qué punto son conscientes las pymes y autónomos de su exposición al riesgo en materia de ciberseguridad.

En el acto también participó la vicerrectora de Política Científica de la USC, Pilar Bermejo, quien manifestó “estar segura de que ambos proyectos van a ser un gran éxito”. La acompañaron la secretaria de la Facultad de Ciencias Económicas, María José Barcia, quien aseguró “que a facultade se converte no centro da ciberseguridade en Galicia”, y el director del INCIBE, Félix Barrio, que durante su intervención agradeció el esfuerzo por “sacar adelante dos proyectos estratégicos para la USC, Galicia, España y Europa”, que acercan beneficios tangibles al conjunto de la sociedad.