La falta de pisos provoca una avalancha de solicitudes para conseguir plaza en las residencias de la USC
La demanda triplica a la oferta ya que sólo habrá 910 universitarios beneficiados, que conocerán las listas provisionales el próximo 22 de julio

Estudiantes esperan a ser atendidos en una inmobiliaria de Santiago con el objetivo de recibir ayuda para alquilar un piso / Alina Rodríguez

La falta de pisos y los elevados precios que se mueven actualmente en el mercado inmobiliario han disparado la demanda de solicitudes en las residencias de la Universidade de Santiago, puesto que se han superado las 3.000 peticiones para optar a a una de las 910 plazas que oferta la USC en su red de residencias para el próximo curso. En concreto, en Compostela las opciones se dividen entre los colegios mayores Fonseca, Rodríguez Cadarso y San Clemente, y las residencias Monte da Condesa y Burgo das Nacións. A estas hay que sumar la residencia Jesús Bal y Gay, en Lugo.
La gran mayoría de las plazas van dirigidas a estudiantes de grado, 804. Para estudiantes de máster hay 45 y para los de doctorado, 21. Las restantes se reparten entre estudiantes de postgrado, personal docente e investigador y de administración y servicios y otros miembros de la comunidad universitaria con necesidades específicas derivadas de una condición de discapacidad.
Tras concluir el plazo de presentación de solicitudes el pasado 27 de junio, la institución compostelana ha recibido un total de 3.316 solicitudes, lo que representa unas 3,6 solicitudes por plaza. La demanda crece así un 7% con respecto al año pasado, según confirman a EL CORREO desde la Universidad de Santiago.
El principal criterio a tener en cuenta para proceder con la asignación de las plazas de alojamiento es la cuestión económica, que vendrá dada por la renta familiar.
En el momento de dar a conocer las personas admitidas a trámite y las excluidas, el 22 de julio, en las listas figurará su puntuación, el orden de preferencia de los centros que marcasen en su solicitud y, de ser el caso, la causa que motiva la exclusión. Los interesados tendrán de plazo hasta el 28 de julio para enmendar su solicitud y entregar la documentación requerida, o que estimen oportuna, para completar la solicitud.
El jueves 1 de agosto se publicarán las listas definitivas de admitidos en cada centro, la lista de espera y la relación de excluidos, teniendo en cuenta que la admisión y asignación de centro se realizará según la preferencia de los estudiantes ordenados por puntuación.
Las personas que queden en lista de espera y deseen seguir optando a una plaza en el SUR (Servicio Universitario de Residencias), tienen hasta el 5 de agosto para confirmarlo por medio del formulario que figura en la página web. De no hacerlo, tal y como indica la USC, se entenderá que desisten de su petición y de permanecer en la lista de espera.
El precio de las habitaciones individuales, que se fija en función de la renta personal disponible, oscila entre los 62 y los 292 euros al mes. En referencia a las habitaciones dobles compartidas se pueden conseguir desde los 46 euros, siendo el precio más elevado de 251 euros.
Más de 2.000 personas al día se pasan por las inmobiliarias de Santiago
El incremento de solicitudes en las residencias universitarias se produce en un contexto marcado por las elevadas tarifas que se manejan el sector inmobiliario. El precio de la vivienda en alquiler no deja de subir y para muchas personas resulta imposible asumir los costes, incluso compartiendo piso. Además, la escasez de viviendas en un estado aceptable es otro obstáculo para los universitarios, que en muchas ocasiones se encuentran con apartamentos que no están en buenas condiciones.
Ya con el foco en el próximo curso, esta semana ha comenzado la carrera por encontrar piso, y muestra de ello es la imagen que se repite a diario en las distintas inmobiliarias de la capital gallega: las largas colas a las puertas de las oficinas.
En la inmobiliaria Julio Gerpe, situada en la avenida de Vilagarcía, solo en la jornada del martes recibieron a más de 2.000 personas, y ayer, a las cuatro de la tarde, ya pasaran más de 1.000 universitarios, y los trabajadores del establecimiento continuaban recibiendo numeros grupos.
Mientras, en otra de las inmobiliarias de la ciudad, la Apóstol, en la rúa Santiago de Chile, también recibió centenares de universitarios ecibió en en los primeros tres días de mes. Según comenta a este medio su responsable, Vicente Martínez, “hai menos xente que outros anos porque moitos renovan dun ano a outro”. Detalla que cuando se queda una habitación libre son los propios universitarios los que “se encargan de buscar por su cuenta sin acudir a nosotros”.
El precio por habitación se sitúa entre los 250 y 300 euros. En función de la zona, los pisos de tres habitaciones se pueden conseguir desde 600 a 900 euros, mientras que los de cuatro oscilan entre los 800 y 1.000 euros.
Suscríbete para seguir leyendo
- Viajar en coche de Santiago a Vigo o A Coruña por la AP-9 supera el coste de un vuelo de ida y vuelta a Barcelona
- El bar de Santiago donde Felipe VI se despejaba los viernes: así era el mítico Zum Zum
- La playa favorita de Boris Izaguirre a 1 hora de Santiago: “Es un lugar maravilloso”
- Rosa Crujeiras se convierte en la primera rectora de la USC en sus 531 años de historia
- Alivio' de los precios de la gasolina en Santiago: la mayor liberación de la historia de reservas de petróleo por parte de la AIE ya se nota en los bolsillos de los compostelanos
- El brunch más campero aterriza en Santiago: 16 tipos de tostadas y 10 de tortitas para desayunar entre animales de granja
- Ahora hasta las gasolineras venden pasteles': la confitería más antigua de Santiago que hace a mano todos sus dulces
- Paz Padilla, tras completar el Camino de Santiago: “El verdadero regalo no es llegar a Santiago, sino…”

