Último intento de la USC para poner a funcionar su auditorio: se abre a la colaboración público-privada

La inversión necesaria para rehabilitar el interior del edificio se aproxima al millón y medio de euros, y la institución académica ya gastó 250.000 € en vaciarlo 

 Desde el Concello y la Xunta no recibieron ningún tipo de propuesta

Último intento de la USC para poner a funcionar su auditorio

Javier Rosende Novo / Jesús Prieto

El auditorio de la USC, construido en el año 1951 cerró definitivamente sus puertas en 2008. En el transcurso de este tiempo pasó de tener un espacio central para el uso principal de gimnasio, a proyectarse en el año 1979 una importante reforma para el uso del inmueble como auditorio del campus universitario. Los encargados fueron los arquitectos Rafael Baltar Tojo, J. A. Bartolomé Argüelles y Carlos Almuiña Díaz.

El actual gobierno de la USC, después de buscar apoyo público durante años y no recibir propuestas para reformar el interior del edificio, explora la posibilidad de colaborar con el sector privado para poner en valor un edificio con posibilidades de futuro para la universidad y la ciudad. Se trata de una construcción basada en un modelo arquitectónico llamado regionalismo gallego, obra de Jenaro de la Fuente, del que forma parte también el Observatorio, los colegio mayores y la Facultad de Química

“Este edificio ten un valor histórico importante non só pola parte patrimonial, senón pola inmaterial. Inicialmente foi ximnasio, sendo o lugar no que xogou os seus primeiros partidos o Obradoiro”, comenta en conversación con EL CORREO GALLEGO, el gerente de la USC, Javier Ferreira. 

Además, en la parte trasera se encuentra la sala Roberto Vidal Bolaño, que es la sede del Aula de Teatro de la USC, inaugurada en 2005. En la actualidad sigue en funcionamiento con ensayos y pequeñas actuaciones, aunque las condiciones son “bastantes limitadas pola situación do edificio”.

Desde que Antonio López asumió las riendas de la USC, en el año 2018, ya se realizaron en el edificio varias intervenciones que consistieron en el aplanamiento y vaciado del edificio. En ello se gastaron 250.000 euros. “O obxectivo era crear un espazo aberto e polivalente, pensado para poder ser explotado ou posto en valor pola universidade e pola cidade. Entendiamos que podía ter así un valor importante baleiralo para ter un espazo multifuncional”, explica en detalle Ferreira.

“O obxectivo era crear un espazo aberto e polivalente pensado en ser explotado pola universidade e pola cidade” “O auditorio ten unha arquitectura e características idóneas para desenvolver concertos ou actos culturais e académicos”

Javier Ferreira

— Gerente de la USC

La superficie total construida es de 1.150 metros cuadrados con una sala central de 500 metros cadrados y una posibilidad de aforo de 500 personas. 

La intención es desarrollar en el mismo conciertos, actividades deportivas, actos culturales y académicos, “nun espazo dunhas dimensións que non hai no centro de cidade”. Si bien existen amplios espacios como los de la Cidade da Cultura, el Palacio de Congresos o el Auditorio de Galicia, éstos están ubicados en zonas periféricas. “Hai salas de concertos privadas que non teñen estas dimensións”, añadió Ferreira.

Al estar en una ciudad “con un nivel de saturación turístico alto e marcada polo problema do ruído”, desde la USC consideraron que el auditorio “atópase nun espazo exento pero moi achegado á cidade, e cunha arquitectura e características idóneas para desenvolver este tipo de actividades”.

De esta manera una arquitecta de la universidad, Laura Fildalgo, elaboró un proyecto básico y “moi flexible”, en el que priman los elementos de seguridad, evacuación y ventilación, manteniendo la estrutura inicial del edificio. El coste del proyecto se sitúa en torno a los 1,5 millones de euros.

“A universidade non dispón de recursos económicos para manter todas as infraestruturas que temos, e ademais hai outras instalacións urxentes que temos que rehabilitar como a Facultade de Historia, que visitará mañá a alcaldesa para ver a greta existente e o espazo onde queremos facer a intervención en colaboración co Consorcio”, detalla Ferreira. Los otros dos equipamientos prioritarios en materia de inversión para los dos años de gobierno que le restan a Antonio López son además Medicina y Farmacia. Sobre esta última facultad, Ferreira recordó que todavía no tienen la financiación de la Xunta, “o que neste punto xa nos parece preocupante e alarmante”.  

Así, los recursos que la USC recibe de las administraciones debe priorizarlos. “Por iso pensamos sempre na colaboración con entidades públicas. Presentámoslle a idea xa en varias ocasións ao Concello e tamén o fixemos coa Xunta, a través do conselleiro de Cultura e do secretario xeral de Cultura, transmitindo a potencialidade que ten este espazo tendo en conta o lugar no que está”, detalla.

El gerente de la USCreconoce que llevan con el esfuerzo de trasladar esta situación a las administraciones alrededor de 3 o 4 años. “Neste tempo non recibimos propostas”, dice.

Por ese motivo y como último recurso, la USCcontempla otros modelos de colaboración “que debemos explorar polo valor do edificio, a súa situación e as posibilidades de futuro que abre para a universidade e a cidade”. En concreto, la institución académica estudia abrir vías de colaboración público-privada “como xa fai o Concello coas súas instalacións”. Considera Ferreira, que es la última posibilidad para que “a universidade se proxecte aquí e realice actividades”.

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