Felipe VI no asistirá a la Ofrenda al Apóstol y designa a Santalices como delegado regio

La Casa Real le ha comunicado el nombramiento al presidente del Parlamento de Galicia, quien ya desempeñó este papel en 2016 y 2018

El año pasado, fue Alfonso Rueda quien presidió la ceremonia religiosa del 25-J

Los reyes de España y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en la Praza do Obradoiro el 25-J de 2022, con Rueda, Santalices y Yolanda Díaz en segundo término

Los reyes de España y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en la Praza do Obradoiro el 25-J de 2022, con Rueda, Santalices y Yolanda Díaz en segundo término / EFE

El presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices Vieira, ejercerá como delegado regio en la Ofrenda Nacional al Apóstol que se celebrará en la Catedral de Santiago el próximo 25 de julio. Según ha podido saber EL CORREO GALLEGO, la Casa Real ya le ha comunicado al presidente de la Cámara gallega la designación efectuada por el rey Felipe VI.

Santalices Vieira ya ejerció como delegado regio, en su condición de presidente de la Cámara, en la Ofrenda al Apóstol del 25-J de las celebraciones de 2016 y 2018. El año pasado, fue el presidente de la Xunta quien asumía por primera vez este papel en la tradicional ceremonia religiosa que se celebra en la basílica compostelana el Día de Galicia. Justo hace un año, la designación de Alfonso Rueda como delegado de regio se comunicaba en medio de la controversia que se generó por la no presencia de la alcaldesa en la Ofrenda, si bien Goretti Sanmartín calificaba las críticas, tanto de los grupos de la oposición en Raxoi como de representantes del Gobierno gallego, como de “polémica artificial”. “Á maior parte da sociedade de Santiago non lle importan polémicas xeradas de maneira artificial respecto a participación ou non nun acto de carácter relixioso e litúrxico”, indicaba la alcaldesa de la capital gallega respecto a la desaprobación de su decisión por parte de los grupos municipales de PSdeG y PP. Además, Sanmartín incidía en que el Concello “colabora” y “exerce o seu papel de anfitrión en todos os actos institucionais”.

Con la designación de Santalices por parte de la Casa Real, se confirma que Felipe VI no acudirá a la Ofrenda de este año, ya que normalmente solo participa en la ceremonia del 25 de julio cuando coincide en Año Jubilar. De hecho, en el marco del excepcional doble Año Santo de 2021-2022, fue Felipe VI quien presidió la Ofrenda al Apóstol. En ambos casos, el rey de España estuvo acompañado por la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. También ejerció como delegado regio el 25-J los años 2020 y 2014.

La Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago, que se celebra cada 25 de julio, fue instaurada por Felipe IV en 1643. Desde entonces, solo se interrumpió en una ocasión. Fue en el año 1854, debido a una gran epidemia de cólera que afectaba a toda Galicia. El delgado regio, que era el gobernador de la región, se indispuso, y fueron suspendidos todos los actos públicos en Galicia para evitar que la epidemia se extendiera. En aquella ocasión también se canceló la Ofrenda de la Traslación, que se celebra el 30 de diciembre.

Galicia sufrió durante el trienio 1853-1855 una gran epidemia de cólera con la que murieron miles de personas. Las autoridades del momento prohibieron así la celebración de actos que supusieran la concentración de muchas personas, como era el caso de las ceremonias en la Catedral, para evitar que la enfermedad se extendiera. Fue así como las dos ofrendas del Apóstol se interrumpieron por primera vez en 1854.

Instituida por el rey Felipe IV, la Ofrenda real se celebró por primera vez en la Basílica compostelana el 25 de julio de 1643, y se mantuvo sin grandes sobresaltos hasta 1812, cuando se propuso y aprobó en las Cortes de Cádiz su supresión. Pero la deriva conservadora del rey Fernando VII evitó que la medida se consumase. Sin embargo, en 1869, durante el gobierno revolucionario, se anuló la contribución fijada por Felipe IV de mil escudos de oro –no la ceremonia– alegando motivos presupuestarios.

Durante la Segunda República, a principios de los años treinta, el Gobierno central renunció a su derecho a presentar oferente. Fue la Archicofradía del Apóstol Santiago quien se encargó en ese momento y durante unos años de organizar la ceremonia. Buscó para ello a representantes de las principales instituciones santiaguistas españolas: en 1934 realizaron la Ofrenda los Caballeros de la Orden Militar de Santiago y en 1935 la encargada fue la Congregación de Caballeros de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza.

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