VUT
El piso turístico de Espírito Santo se enfrenta a un delito de desobediencia por romper el precinto y operar
Las imágenes de varias personas saliendo del portal con mochilas y subiendo a un taxi demuestran que sigue operativo

Cedido

Pese a la clausura ordenada por el Concello de Santiago,–el primero de los procedimientos administrativos de este tipo puesto en marcha por Raxoi–, el piso turístico situado en la Rúa do Espírito Santo continúa operando, tal como demuestran las imágenes a las que ha tenido acceso EL CORREO. En ellas, se puede ver a cuatro personas que portan mochilas y maletas saliendo del portal del edificio precintado para subir un taxi que espera en la puerta. Este hecho pone de manifiesto el incumplimiento de la orden de cierre emitida por las autoridades municipales.
Acerca de este edificio, los vecinos del lugar cuentan que los huéspedes procuraban no ser vistos, aunque en un descuido uno de ellos se asomó a la ventana, retirándose inmediatamente y bajando las persianas al saberse descubierto.
Tanto en la puerta como en el timbre de la vivienda es bien visible el precinto. En el caso del timbre, se trata de un dispositivo con código numérico que se hace visible al estar retroiluminado.
El inmueble, que alberga tres pisos turísticos, fue clausurado esta semana por el departamento de Urbanismo de Santiago, al no contar con la licencia municipal correspondiente. El edificio se encuentra en una zona regulada por el Plan Especial de la Ciudad Histórica, que restringe las viviendas de uso turístico (VUT) en el casco antiguo y áreas cercanas. Esta normativa prohíbe tajantemente la actividad de pisos turísticos en estos lugares, lo que hace imposible que el propietario obtenga una licencia, incluso si lo solicitara.
Desobediencia a la autoridad
Este mismo viernes, preguntado por la situación de los pisos turísticos ilegales, el concelleiro de Urbanismo, Iago Lestegás, informaba a la prensa de que la orden emitida obliga a cesar la actividad y especifica que el quebrantamiento del precinto “constituye un delito de desobediencia a la autoridad tipificado en el Código Penal”.
Fuentes consultadas por este diario afirman que una vez que el Concello tiene evidencias –las imágenes difundidas– de que se quebrantó el precinto se procederá a cortar los suministros de agua y de luz de la vivienda. El procedimiento penal, por otra parte, deberá contar con un parte policial que acredite ese quebrantamiento y los hechos se pondrán en conocimiento de la Fiscalía.
Un largo proceso de advertencias ignoradas
Fuentes municipales explican que el expediente que derivó en el cierre comenzó hace tiempo. El Concello había enviado múltiples órdenes de cese de actividad al propietario, pero todas fueron desoídas. Desde diciembre del año pasado, el Ayuntamiento de Santiago empezó a notificar a numerosos propietarios de VUT ilegales sobre la necesidad de clausurar sus operaciones, y ha comenzado a emitir multas que pueden ir de los 10.000 a los 15.000 euros.
Este no será el único cierre en la ciudad. El Concello tiene la intención de seguir ejecutando los expedientes abiertos contra los pisos turísticos que operan sin licencia. Sin embargo, el proceso avanza lentamente, principalmente por la falta de personal en el área de Urbanismo y los plazos necesarios para permitir a los propietarios presentar alegaciones.

Pisos turísticos precintados en el Concello de Santiago en la Rúa de Espírito Santo / Antonio Hernández
En abril de este año, el registro de la Xunta de Galicia contabilizaba 816 viviendas de uso turístico en Santiago. De ellas, solo 170 cumplen con la normativa vigente, mientras que las otras 646 ya no pueden seguir funcionando legalmente. Algunas VUT pueden operar durante un máximo de 60 días al año, aunque esta opción está descartada para el casco histórico y zonas cercanas, como es el caso del edificio precintado en la Rúa do Espírito Santo.
Órdenes de cese y resistencia de los propietarios
A principios de junio, el concelleiro de Urbanismo, Iago Lestegás, informó que ya se habían enviado 90 órdenes de cese de actividad a propietarios de pisos turísticos sin licencia. Este tipo de advertencias forma parte de un largo proceso administrativo, que empieza con notificaciones previas. Hasta esa fecha, 283 propietarios de VUT ilegales habían recibido estas comunicaciones. Sin embargo, solo 33 de esas viviendas podrían llegar a legalizarse por cumplir con el planeamiento urbanístico.
Muchos propietarios han ignorado las órdenes de cierre con la esperanza de que la regulación sobre el uso turístico en Santiago se modifique. El anterior gobierno municipal había prometido regularizar algunas viviendas que, bajo las reglas anteriores, habrían obtenido licencia. Sin embargo, en junio de este año, el bipartito decidió no seguir adelante con esta vía de regularización, al considerar que los informes jurídicos no permitían legalizar los usos preexistentes.

