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ARTE

Asorey y la exposición sobre su huella en Santiago como maestro de la escultura

Xoán XXIII ofrece una muestra que repasa su vida y obra con textos de Felipe Senén y fotografías de Xurxo Lobato

Sanmartín y Martelo (en el centro), al abrir la muestra sobre Asorey abierta en Santiago.

Sanmartín y Martelo (en el centro), al abrir la muestra sobre Asorey abierta en Santiago. / Jesús Prieto

Xabier Sanmartín

Xabier Sanmartín

Santiago

La avenida Xoán XXIII alberga desde este lunes (bajo su cubierta), la exposición Os vieiros de Asorey, organizada en Santiago por la Academia Galega de Belas Artes, cuyo presidente, Manuel Quintana Martelo, acudió al acto de inauguración, junto a la presidenta del Consello da Cultura Galega, Rosario Álvarez; la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín; el presidente de la Academia Xacobea, Xesús Palmou; representantes de la política municipal como Míriam Louzao, Gonzalo Muíños o Borja Verea, y otras personalidades del ámbito sociocultural y político.

Paneles

Francisco Asorey González, nacido en Fefiñáns (Cambados) el 4 de marzo de 1889 y finado en Santiago, el 2 de julio de 1961, dejó patente su talento en el mundo de la escultura del siglo XX en buena parte de la geografía gallega. Lo recuerdan la tanda de paneles que conforma esta muestra al aire libre, estructurada con textos del historiador Felipe Senén y fotos de Xurxo Lobato, comisario de este proyecto que, aparte del apoyo del Concello de Santiago, está impulsado por la Xunta de Galicia, la Deputación da Coruña, la Deputación de Lugo, el Concello de Cambados, el Concello de Lalín y el de A Coruña.

Su taller en Bonaval

Asorey se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Sarriá (Barcelona) entre 1903 y 1906, luego trabajó en Bilbao, residió en Madrid (compartió vivienda con el pinto andaluz Julio Romero de Torres) y, en 1918, brotaron sus lazos con la capital gallega cuando ganó la plaza de Escultor de Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidade de Santiago, instalando luego su taller en Caramoniña, al lado de San Domingos de Bonaval.

Uno de los ejemplos de su trabajo en Santiago es el monumento a San Francisco, inaugurado en 1930, pero empezado en octubre de 1926, hecho en varios tipos de piedra y concebido como un viacrucis, una pieza que logró la Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Escultura. 

Otro de sus trabajos destacados en Compostela es el espectacular llamador fundido en bronce del Pazo Vaamonde (Rúa do Vilar, 59), encargado por el doctor Joaquín Vaamonde Rodríguez.

Día de las Artes Gallegas

Este año, la Xunta se unió al homenaje a Asorey por el Día de las Artes Gallegas, celebrado el pasado 1 de abril, reivindicación ligada a Os vieiros de Asorey, exposición en cuyo mapa itinerante también están Lalín, Cambados, A Coruña, Ourense, Lugo, Ferrol, Cangas do Morrazo, Pontevedra, Vigo, Mondariz y Samos.

Hay más de un millar de obras de Asorey repartidas por Galicia, y en esta muestra se busca revivir su talento, con especial incidencia, en su obra pública. En 1940, como ejemplo de su reconocimiento, ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).

Nexo con Ksado

Ahora que la Casa do Cabido ofrece una muestra sobre Luís Casado, de nombre artístico Ksado (1888-1972), uno de los fotógrafos compostelanos más importantes del siglo XX, conviene recordar que Asorey se inspiró en varias de sus fotos para crear diferentes esculturas.

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