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MÚSICA Y SALUD MENTAL | James Rhodes Pianista y activista

James Rhodes: «El mundo actual es una cloaca, mira cómo se comportan en el Congreso"

James Rhodes pianista y activista en favor de la salud mental y en combatir contra los abusos sexuales en la infancia, se declara «español» e irradia campechanía. Este músico es un peluche valiente. Habla con EL CORREO GALLEGO, de su pasión por Galicia y su padrino de boda, el actor compostelano Tamar Novas; y también de su nuevo disco

James Rhodes

James Rhodes / Juanjo Martín (EFE)

Xabier Sanmartín

Xabier Sanmartín

Santiago

James Rhodes es músico y un peluche valiente. Antes de saludar, insiste en el tuteo e irradia la campechanía propia de quien te conoce de toda la vida, y viceversa. Nacido el 6 de marzo de 1975 en Londres, se declara «español» en sus redes. Al descolgar el teléfono, atiende a EL CORREO GALLEGO tan sereno como espontáneo: «Estoy en miña tierra (dixit) adoptiva, feliz porque he tenido una morriña terrible y ahora ya estoy un poco mejor», contesta desde un hotel compostelano con motivo de su reciente visita al aula magna de la Facultad de Matemáticas de la Universidade de Santiago (USC). Abrió el curso de formación de voluntariado en salud mental, La locura en el arte, organizado por la Asociación Itinera, la Fundación Barraca XXI y el Servizo de Participación e Inclusión Universitaria (SPIU) de la USC. Pianista y activista en la denuncia contra los abusos sexuales en la infancia e impulsor de la Ley Orgánica de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia, mereció en 2021 el Premio Por la Paz de la Asociación para las Naciones Unidas en España (ANUE), Rhodes tiene amistades a mares en Galicia, una muy especial, de ello habla en esta charla hecha días antes del estallido del Caso Errejón.

- He visto en redes que compartió reciente paseo con el actor compostelano Tamar Novas.

- El mejor ser humano que conozco. Tamar es mi mejor amigo, fue el padrino en mi boda, lo amo. El tío es un genio, y ahora es su momento, con Clanes (serie de Netflix) esta petándolo, es genial. Dos semanas después de llegar a España, con siete palabras de castellano y dos maletas, estaba en una fiesta y conocí a Tamar. De repente, pasó a ser mi mejor amigo porque es tan bondadoso que lo amo con toda mi alma. Este hombre es la mejor publicidad para Galicia y para España, por su arte, su amor, su manera de ser...

- Usted es muy reclamado para dar charlas ante auditorios estudiantiles, ¿qué ideas le gusta transmitir?

- Comentar la gran estafa y el espejismo de las redes sociales... Yo siempre estoy abierto a hablar de cosas que son tan importantes como la salud mental pero, realmente, creo que hoy el mundo es peor que nunca y es culpa de mi generación, no tiene nada que ver con esos pobres estudiantes. Hemos jodido el mundo para ellos y, no sé, yo no podría imaginarme creciendo en un mundo como el actual, es una cloaca. Mira como se comportan en el Congreso, y en los medios de comunicación, sin ánimo de ofender. Mira la televisión cada día, las noticias, el nivel de manipulación, de corrupción, no sé... ¡Me da un bajón!.

- De todas formas, a nivel histórico, el ser humano sale siempre hacia adelante. Se han dado guerras de forma periódica, pero también existió la Ilustración, el Renacimiento...

- Sí, tienes toda la razón pero, para mí, la salida fue y sigue siendo, como siempre, todas las cosas relacionadas con el arte, la fotografía, la escritura, poesía, lo que sea, cualquier cosa creativa, e incluso una buena serie de Netflix, porque estoy un poco harto del esnobismo de la cultura, de que tiene que ser algo específico. Yo, mirando un partido de mi amado Betis, me da una alegría y un sentido de duende increíble. Estoy buscando cualquier cosa para mantenerme como, más o menos, sano de salud mental y cada día cuesta más...

- En Spotify hay más de 90.000 oyentes que le escuchan cada mes y, al azar ante su discografía, lanza como primer tema uno de Bach, otro de Debussy y luego su interpretación de un preludio de Chopin, ¿retrata bien su trabajo ese algoritmo?

- A ver, tengo una relación bastante rara con la tecnología, Spotify y demás... El último año ha sido bastante bueno, pero es mucho mejor en Amazon Music que en Spotify. 90.000 es muy poco, normalmente son como 400.000 o 500.000 por eso no entiendo muy bien el algoritmo, pero, me da un poco igual... Si buscas en mi Spotify hay una pieza que es muy poco conocida, hecha por un compositor que se llama Gluck, y ha tenido más de 30 millones de plays y eso, para mí, es un milagro. Yo me quejo de la tecnología, de los algoritmos y todo eso, pero cuando yo veo que una pieza tan desconocida, y más una transcripción para piano tocada por un mindundi como yo, ha tenido más de 30 millones de escuchas, hay algo muy bonito en eso. A mí, me da igual a quién se escucha, si es Glenn Gould, si es Sabina, me da igual, lo importante es que escuchas música. Hay algo profundamente importante ahora mismo, con un dispositivo que encaja en tu mano puedes escuchar cualquier pieza de música desde la invención de la música. Eso es un milagro y tenemos que celebrarlo. 

James Rhides al piano

James Rhides al piano / Ballesteros (EFE)

- Suele decirlo. El piano es un instrumento muy exigente en el aprendizaje y el día a día, ¿cómo es su relación actual con las teclas?, ¿ha variado su rutina con el paso de los años?

- Sigue exactamente igual. De hecho, hay algo que me da un poco de grima, cuando veo a los peques aprendiendo el piano a este nivel, me da mucha pena, me da lástima porque... ¡Es tan exigente! Yo, en un concierto, si hay cien mil notas de memoria, y en una sola nota añado como dos gramos de peso en un solo dedo he estropeado el concierto al cien por cien. Ese es el nivel de tiquis miquis. Y si estás como practicando una disciplina así desde los ocho años , no es normal, no se puede sobrevivir así. Entonces, lo que ha pasado conmigo es, primero, y eso es lo bueno, es que he empezado mucho más tarde... , pero también este nivel de exigencia lo he trasladado a cada una de las otras partes de mi vida. Yo soy igual de exigente en cualquier cosa que hago, puede ser fotografía o puede ser cocina... Yo, haciendo unas torrijas, soy el diablo. Si algo no está absolutamente perfecto hasta el miligramo, es que está estropeado. Es un poco triste, pero, soy así, sabes...

- Ha hecho hace poco fotos en Santiago, ¿hay lugares que le gusten de forma especial?

- Hay comunidades y hay... Galicia. No tengo palabras y tampoco sé exactamente por qué pero hay algo tan mágico en este sitio que, yo puedo estar en Muros o Carnota, Pontedeume, Ribeira, Santiago, Vigo o Pontevedra y siento exactamente lo mismo. Yo hoy en día, siempre viajo, como mínimo, con una cámara. Tengo una Leyca que funciona muy bien para mí aunque no es la mejor cámara del mundo a nivel de tecnología y velocidad, pero es una cámara que tiene casi todo manual y entonces, tengo que slow down, parar un poquito y eso me hace bien... Quiero comprar una casa en Galicia, es una comunidad con tanta historia, tanta poesía, pero me cuesta tanto decir dónde, no sé si en el bosque, en una ciudad, cerca del mar, en una playa... Tal vez, en 2025, dedique una semana a viajar por Galicia para así encontrar un piso.

- Para acabar, aparte de saber cuándo sale el nuevo álbum en 2025, en su discografía, hay ecos de confesión personal, un poco como el libro suyo ‘Fugas’¿lo cotejó antes con alguien?

- Bueno... Esto es una sesión de terapia... (Riendo, amable).

- Perdón...

- Para nada, para nada, es un placer. Siempre me encanta hablar de la música, es muy fácil caer en eso pijipi, súper progre, de... Déjame hablar de mi arte y lo expuesto que me siento con mi música... Eso es una bobada. Me encanta la música. Quiero tocar todo lo que puedo, la mejor parte de mi trabajo es elegir piezas para grabar, y cada pieza es personal, obvio. Es como cada papel para un actor en ese momento, es personal, y está expuesto, es trabajo, no pasa nada. Y sí, en 2025, saldrá el nuevo trabajo, en marzo, un disco que acabo de grabar en Londres, tristemente, porque yo quería grabarlo en España, pero el sello quería grabarlo en Londres. Es una mezcla de piezas divinas y, por primera vez, he grabado música de un compositor español, Albeniz, hay además de Ginastera, Rachmaninov, Chopin, Bach... y, desde hace meses, tengo mi propio programa de radio en La SER, En clave de Rhodes. Ahora mismo, ya solo me enfoco en las cosas que me dan duende.

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