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LA SUBASTA DE SUS PROPIEDADES DEJA UN MILLÓN

Ni siquiera una quita de 140.000 euros animó la puja por los diez bajos comerciales embargados en Santiago al narco Marcial Dorado

Se estima que el valor de mercado está muy por encima del precio prefijado en la subasta

A los bajos confiscados a Dorado puede accederse desde Rosalía de Castro y Mestre Mateo

A los bajos confiscados a Dorado puede accederse desde Rosalía de Castro y Mestre Mateo / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

Ni una quita de casi 140.000 euros (139.957,25 para ser más exactos) anima a los posibles compradores a pujar por los bajos comerciales embargados que las empresas del narcotraficante arousano Marcial Dorado Baúlo aún conserva en Santiago de Compostela, en el número 11 de la avenida Maestre Mateo con salida también a la rúa Rosalía de Castro por el número 128. Son un total de diez locales de entre 12 y 422 metros cuadrados que se encuentran, en su mayoría, sin separaciones. 

En ese mismo bajo que supera los 1.500 metros cuadrados hay otros cuatro locales que no entran en la subasta pero de los que ni el propio Ministerio de Hacienda tiene constancia de su propiedad por lo que, según fuentes consultadas por este periódico, «no se descartan que puedan pertenecer al holding de empresas que controlaba en el momento de la compra el propio Marcial Dorado u otros miembros de su familia».

Sorprende que no se haya registrado puja ninguna por un espacio en el corazón de la capital gallega cuyo valor real de mercado cuadriplica la cantidad fijada de salida en esta subasta que organizaba el Plan Nacional sobre Drogas, a través de la empresa pública Sociedad Mercantil Estatal de Gestión Inmobiliaria del Patrimonio (Segipsa), celebrada el pasado miércoles en Madrid. De los 22 lotes que se enajenaron a narcos tras sentencias condenatorias solo tres quedaron desiertos, un solar de uso residencial en Palma de Mallorca, un edificio en construcción con las obras paralizadas en la localidad de Valls en Tarragona y los diez locales comerciales de Santiago.

Otras propiedades del conocido narco arousano, que alcanzó más notoriedad tras filtrarse unas fotos en compañía de Alberto Feijóo a principios de los años 90 del siglo pasado, sí que encontraron pujadores y fueron adquiridas en la misma subasta. Entre ellos aparecen varias parcelas en A Illa de Arousa que Dorado «había ido comprando para dar un pelotazo urbanístico con la construcción de un puerto deportivo que había proyectado otra de sus empresas», señalan las mismas fuentes, antes de apuntar que esta iniciativa fue abortada en su día por la Xunta al negar el permiso Portos de Galicia. Los bajos de la avenida Mestre Mateo, en Santiago, y las fincas en la ría de Arousa eran en realidad las joyas de la corona de esta subasta.

No era la primera vez que la licitación de los locales en Santiago quedaba desierta. Hace un año, en noviembre de 2023, se había celebrado un concurso en el que ese bajo sin dividir salía a subasta por un precio inicial de 472.047, 49 euros en primera instancia que se reducía en setenta mil euros, hasta los 401.240,37, en la segunda. En esta ocasión, doce meses después, el precio había sufrido una quita importante: se pedían 390.694,28 en primera instancia, cantidad que se redujo hasta los 332.090,14 en la segunda. Ni siquiera ese descuento de casi 140.000 euros animó a los potenciales compradores presentes en el Auditorio de la Real Casa de la Moneda de Madrid a hacerse con estas propiedades situadas en el centro de Santiago. 

Los bajos no están delimitados físicamente, aunque en el Catastro sí figuran como 10 fincas registrales distribuidas en una galería comercial. El informe técnico indica que las propiedades se encuentran en mal estado de conservación y mantenimiento, teniendo la mayoría los tabiques demolidos y zonas en obras, sin delimitación de muros en gran parte de las divisiones. En la subasta que se celebró en Madrid no se consideraba la superficie de las zonas compartidas de los locales, solo la privativa de los mismos, es decir, el 89 % de la parcela catastral de zonas comunes de servicio de los bajos comerciales. Además, en la oferta pública se señalaba que en el interior de la galería se distinguen cuatro locales sin delimitar que no pertenecen al lote objeto de la subasta.

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