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Entrevista | Catherine Alix-Panabières Directora Laboratorio de Células Humanas Circulantes Raras y Biopsia Líquida de Montpellier

Catherine Alix-Panabières, oncóloga: «Buscamos una señal en sangre que pueda anticipar un cáncer de páncreas»

Reconocida como la persona que con Klaus Pantel acuñó por primera vez el término biopsia líquida, esta experta en oncología empezó a investigar sobre ello hace ya 26 años. Tras abordar los retos para la próxima década en el simposio de Santiago, su equipo y el de Rafael López comienzan un proyecto internacional en cáncer de pulmón coordinado por Ángel Díaz Lagares desde la capital gallega

Catherine Alix-Panabières en Santiago de Compostela.

Catherine Alix-Panabières en Santiago de Compostela. / Jesús Prieto

Koro Martínez

Koro Martínez

Santiago

Doctora en virología, investigadora del Centro Hospitalario Universitario de Montpellier y directora del Laboratorio de Células Humanas Circulantes Raras y Biopsia Líquida, Catherine Alix-Panabières es también profesora en la Facultad de Medicina de Montpellier. Entre sus últimas investigaciones, señala que «en detección precoz estamos viendo si con un análisis de sangre se puede detectar el cáncer de páncreas; aún no tenemos la respuesta, pero esperemos encontrar una señal en la sangre que nos permita anticipar y predecir que se está desarrollando ese cáncer».

¿Cuándo empezó a investigar en biopsia líquida?

Hace 26 años empecé a investigar los eventos circulatorios raros en pacientes con VIH y, como había mucha gente en ello, pensé por qué no hacer lo mismo con pacientes oncológicos, puesto que también hay muchas células tumorales circulantes. Y unos años después Klaus Pantel, que es también uno de los ponentes de este simposio, y yo acuñamos el término biopsia líquida.

¿A usted y a Klaus Pantel se debe el nombre de biopsia líquida?

 Sí, inventamos este concepto en 2010 y después el presidente de la Sociedad Estadounidense de Oncología lo validó.

¿Cómo fueron esas primeras investigaciones?

La biopsia líquida hace 26 años era una novedad, no se proponía a los pacientes como hoy, donde gracias a un gran progreso tenemos diferentes biomarcadores circulantes. Durante mucho tiempo se utilizaba para investigar y entender la diseminación de las células del tumor. Después se vio que un biomarcador funcional como el de las células tumorales circulantes da mucha información para entender la diseminación de un tumor, para bloquearla. En más del 90%, los pacientes que mueren lo hacen por una metástasis producida por el tumor primario, pero no por ese cáncer original. 

¿Para qué sirve toda esa información?

Yo siempre les digo a mis estudiantes que si no conoces a tu enemigo, no puedes detenerlo. Para nosotros es muy importante tener un biomarcador como la biopsia líquida, que nos ayude a entender lo que está pasando, a comprender cómo se expande el tumor y saber si puedo realmente bloquear esas células y ayudar a los pacientes a sobrevivir a su enfermedad.

«La biopsia líquida tiene un gran potencial y evita pruebas invasivas como extraer parte del pulmón»

Hace 26 años era investigación. ¿Hoy con qué pacientes trabajan?

Sí, cuando empecé fue un verdadero descubrimiento, ni siquiera la gente creía que pudiéramos detectar algo que provenía del tumor, y la idea era saber más sobre lo que estaba sucediendo, y ese fue el comienzo en Francia y Europa. Hoy en nuestro país tenemos una prueba financiada por la seguridad social para el cáncer de pulmón y, si el ADN está demasiado dañado o es difícil acceder al pulmón con una biopsia convencional, se permite una segunda, pero nunca es la primera opción.

Solo está financiado para el de pulmón, ¿a nivel privado se realiza con otros tumores?

En Estados Unidos y otras partes de Europa hay empresas privadas que sí pueden hacer este tipo de biopsia líquida, depende de cada país. Nosotros tenemos un gran ensayo clínico intervencionista para demostrar que la biopsia líquida responde a qué paciente y en qué momento necesita cada cosa. Es un ensayo con París y muchos otros centros de Francia para ver la utilidad de las células tumorales circulantes (CTC) en pacientes con cáncer de mama metastásicos, y estamos tratando de que se vuelva a financiar porque publicamos por primera vez la utilidad clínica de las CTC con resultados muy positivos. 

¿En qué centra sus investigaciones actuales?

Uno de nuestros ejes está centrado en la biología fundamental porque necesitamos entender el proceso metastásico y su biología. A nivel tecnológico, hay nuevas herramientas que nos permiten detectar más rápidamente las células y tumores circulantes. Estar en un laboratorio ubicado en un hospital nos permite además realizar muchos ensayos clínicos.

¿Qué le ha sorprendido más?

Diría que lo más importante es el progreso a nivel tecnológico porque hace unos años teníamos ideas pero no podíamos poner en práctica. El desarrollo tecnológico en paralelo con las ideas, que podría alimentar nuevas ideas. Y luego, que podemos hacer un análisis de células individual o incluso para el ADN tumoral circulante o metilación mucho más profundos. Además, hoy todo el mundo conoce la biopsia líquida y tiene en cuenta su potencial. A partir de fluidos corporales podemos detectar muchas cosas del tumor e inducidas por éste con una técnica no invasiva para el paciente. Es muy prometedor porque evita las biopsias de tejido que se hacían de manera rutinaria y que podían ser muy complicadas e invasivas, como sacar un trozo de pulmón. Y ahora no solo podemos extraer esa información de la sangre, sino también de otros fluidos, lo que es un gran paso adelante.

«Si podemos estudiar la respuesta inmunitaria de un tumor, quizá sepamos si es muy agresivo o no»

Próximos retos.

Poder detectar un cáncer de forma temprana, pero también cuando se ha tratado a un paciente poder saber lo suficientemente pronto si puede tener una recaída. La biopsia líquida es complementaria y te permite con una prueba no invasiva en sangre, saliva, orina o líquido cefalorraquídeo obtener una información que se puede seguir a lo largo del tiempo. 

¿Detección temprana con solo una muestra de sangre?

Es lo que intentamos, por ahora estamos reclutando pacientes con cáncer de próstata y páncreas. Aún no tenemos la respuesta, pero esperamos encontrar una señal sanguínea que nos permita anticipar y predecir si se está desarrollando un cáncer. Y la pregunta clave será qué plan de acción tomar. También es importante la respuesta del sistema inmune, aunque es otro campo de investigación.

«Iniciamos un proyecto sobre cáncer de pulmón con Santiago»

¿Conoce la labor de Santiago en biopsia líquida?

Sí, tenemos colaboraciones muy lindas e intercambiamos estudiantes del grupo de Rafael López con nuestro laboratorio en Montpellier. Esta semana tendremos la reunión de lanzamiento de un proyecto europeo sobre cáncer de pulmón y biopsias permeables, coordinado desde Santiago por Ángel Díaz Lagares y con el equipo de Rafael López y Laura Muinelo. También quería destacar el papel de la Sociedad Europea de Biopsia Líquida, un consorcio muy activo que está estableciendo vínculos con Estados Unidos y Asia.

¿Que impulsa esa sociedad?

Intenta homogeneizar protocolos, estrechar lazos con Estados Unidos y Asia, como con el Nobel Tasuko Honjo o avanzar en una buena estratificación de pacientes en inmunoterapia

¿En qué consistirá ese nuevo proyecto con Santiago?

En descifrar las claves para mejorar la inmunoterapia en cáncer de pulmón, que ya ha supuesto un gran avance, pero no en todos los pacientes se obtienen los beneficios esperados. 

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