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La CIG convoca dos jornadas de huelga en los autobuses urbanos de Santiago

Demandan las mismas condiciones laborales para los empleados de la UTE Tralusa, concesionaria de buena parte del servicio

Un autobús con servicios mínimos en otra huelga del transporte urbano en Santiago

Un autobús con servicios mínimos en otra huelga del transporte urbano en Santiago / Antonio Hernández

Natalia Sequeiro

Natalia Sequeiro

Santiago

Nueva huelga en los autobuses urbanos de Santiago de Compostela. El sindicato CIG ha convocado dos jornadas de paro, que tendrán lugar los viernes 14 y 21 de marzo. La huelga pasará a ser indefinida a partir del 1 de abril si no se atienden sus demandas. Los trabajadores pretenden que se cumpla una reivindicación histórica en el servicio, que está prestado por diferentes empresas. Reclaman que tanto los trabajadores de Tralusa como los de Aulusa -ambas del grupo Monbús- tengan las mismas condiciones de trabajo.

Diferentes condiciones

El servicio de transporte urbano de Santiago está gestionado por la empresa pública Tussa, que subcontrata las distintas líneas de autobús a varias compañías. Más de la mitad están en manos de la UTE Tralusa, conformada tanto por la propia Tralusa -que cuenta con unos 70-75 empleados- y por Aulusa, que tiene contratados a unos 16-17 trabajadores. Con la huelga se pretende que estos últimos vean mejorada su situación laboral. "Los trabajadores de Aulusa trabajan como correturnos, durante el mes pueden tener que cambiar de línea, turno de trabajo porque van a cubrir vacaciones o bajas y no lo saben con antelación", explica Inacio Pavón, responsable de transporte de la CIG en Santiago. Además no pueden acceder a un puesto más estable si se produce una jubilación en Tralusa. "Algunos llevan 15 años en esta situación", indica Pavon.

Cuadro único

Los trabajadores aseguran que la empresa se comprometió a implantar un cuadro único de trabajo, pero no ha cumplido su palabra por lo que iniciarán las protestas. Mañana está convocada una concentración a las 11.30 horas en la Plaza de Galicia y el jueves 12 habrá otra en la estación de autobuses. Además el próximo lunes se reunirán con el concelleiro de Mobilidade, Xan Duro, para explicarle sus demandas.

Servicios mínimos

Todavía no están fijados los servicios mínimos para los días de huelga, que se tendrán que marcar tras una reunión con Tussa. El paro no afectará a todas las líneas de autobús, pero sí a la mayoría. El servicio al aeropuerto, por ejemplo, se mantendrá dado que lo presta una empresa diferente a la UTE Tralusa. 

Pavón asegura que la huelga podría desconvocarse de forma inmediata si la empresa decide cumplir con los compromisos adquiridos. Los trabajadores aseguran que llevan ya un año y medio negociando para implantar un cuadro único para los trabajadores de Tralusa y Aulasa (ambas del mismo grupo). En un primer momento, subraya, se «llegó a un compromiso verbal de que antes del verano de 2024 se implantaría». Sin embargo, la concesionaria pidió retrasar su entrada en funcionamiento hasta después del verano alegando la gran cantidad de vacaciones y bajas durante este periodo. «Aceptamos este atraso, pero durante el verano la presidenta del comité de empresa hizo declaraciones públicas sobre el mal estado de los autobuses, algo que llevamos denunciando desde hace tiempo», indican. «Como represalia, la empresa decidió dejar sin efecto el compromiso de crear el cuadro único», prosigue Pavón. El también presidente del comité de huelga indica que la medida que solicitan no tendría ningún tipo de coste, sino que simplemente se trata de organizar de forma conjunta los turnos de trabajo para que los empleados de Aulasa puedan mejorar sus condiciones. 

Tras el verano, se retomaron las negociaciones. «En ese momento la empresa se comprometió por escrito a que si era posible con el personal actual realizar ese cuadro único de turnos se firmaría antes del 10 de octubre. En dos minutos se hizo una propuesta, pero nada», reprocha Pavón. En enero de este año volvieron las conversaciones con la empresa, pero ante la falta de acuerdo los trabajadores decidieron iniciar las protestas. «No entendemos por qué por una cosa tan absurda va a tener que parar el transporte público de Santiago. Si la empresa nos llama firmamos el cuadrante y se desconvoca la huelga», subraya Pavón. 

La concesión de las líneas de autobús urbano en Santiago sigue dividida en múltiples empresas mientras se espera que se apruebe el nuevo contrato del transporte que unificaría todo el servicio en una única compañía. El Ejecutivo socialista había licitado un nuevo contrato en abril de 2023, pero tras el recurso de varias empresas la Concellería de Mobilidade decidió comenzar de cero y cambiar los pliegos

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