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Cerería Cinco Calles, la ‘resistencia’ de un negocio familiar que mima el detalle: "Hemos hecho velas hasta para series y películas"

La Cerería Cinco Calles, que cuenta con fabricación propia, es la única de Santiago y de las pocas de Galicia

Mariana González, regente del histórico comercio Cerería Cinco Calles

Mariana González, regente del histórico comercio Cerería Cinco Calles / Antonio Hernández

Irene Carril

Irene Carril

Santiago

Son muy pocos los hogares en los que hoy en día no haya, al menos, una pequeña vela. Ya sea para decorar, perfumar el ambiente o por motivos religiosos todo el mundo tiene alguna. Sin embargo, hay varias épocas del año en las que estos populares artículos se venden más. «Navidades, difuntos o Semana Santa, son las épocas en las que se compran más velas». En Santiago, existe una cerería que continúa trabajando desde el año 1940 y es el único establecimiento de este tipo que hay en la ciudad pero, también, de las pocas que quedan en Galicia. Al frente está Mariana González, quien heredó el negocio de sus suegros hace 16 años.

Además de la tienda –la Cerería Cinco Calles– el negocio cuenta con una factoría propia ubicada en el Polígono. «Trabajamos mucho, a lo largo de todo el año y hacemos todo tipo de velas. Como tenemos también fábrica, prácticamente todas las velas que hay en la cerería son de fabricación propia», cuenta González, quien además se ocupa de la decoración de las mismas.

«Me gusta mucho pintar y, por eso, desde hace años me encargo también de decorar las velas en el taller. Antes lo hacían unas monjas de Santiago pero llevo mucho tiempo haciéndolo yo aquí, entre cliente y cliente. Pinto desde velas pequeñas decorativas, hasta los cirios pascuales que se van a las diferentes parroquias con las que trabajamos. Es un trabajo que lleva su tiempo y requiere de una técnica, también depende del dibujo que te pidan. Yo llevo mucho tiempo pintando y ya hago cualquier cosa, pero al principio había cosas que me daban algo de temor y, cuando algo no quedaba exactamente cómo quería, tenía que borrar todo el dibujo», detalla.

En la cerería ofrecen principalmente velas decorativas, «aunque en la tienda tenemos algunos cirios religiosos, la mayoría se van directamente de la fábrica a las parroquias con las que trabajamos –como Viveiro, Ferrol o Valladolid. Lo que tenemos aquí es más de muestra, porque trabajamos mucho bajo demanda, sobre todo para bodas, bautizos y comuniones», especifica González.

Nuevas incorporaciones

Aunque en un principio el negocio estaba dedicado exclusivamente a la fabricación y venta de velas, con el paso del tiempo la cerería ha ido ampliando su catálogo. «En la tienda, lo que más vendemos son las velas perfumadas y ritualizadas. Tenemos desde hace tiempo una línea propia que se vende muy bien», dice.

Su clientela es muy variada; por un lado son muchos los visitantes que llegan a la tienda buscando un tipo de vela en particular. También muchas parroquias de Galicia, y España, realizan anualmente un pedido de cirios pascuales. Y, por último, los clientes compostelanos. «Llega mucha gente de fuera, que conoce la tienda por el boca a boca, o porque buscan en internet. También los compostelanos son clientes fieles. Al final, nos conocen de toda la vida y vienen buscando sobre todo velas decorativas. Tenemos una línea de velas perfumadas que fabricamos nosotros y están elaboradas con ceras vegetales y esencias naturales 100% ecológicas. Hay mucha gente que tiene problemas, y nuestros productos no sueltan olores desagradables, ni tienen componentes tóxicos. También, por la calidad que ofrecemos, duran más que las que se venden al por mayor», asegura Mariana. Sus productos, según comenta González, han llegado también al mundo del audiovisual. «Hemos hecho velas para series y películas. Las productoras, que ya nos conocen, buscan algo que no haga ruido y, como saben que nuestros productos son de calidad, nos llaman mucho», cuenta.

A un mes de comenzar la Semana Santa, la producción de cirios y velas no se detiene. «En la fábrica llevamos desde Navidad trabajando para Semana Santa, es un momento en el que se venden muchas velas y nosotros no solo trabajamos para la zona de Compostela, también las enviamos a otras muchas parroquias de Galicia, y zonas como Valencia o Astorga», comenta González, quien explica que «para los adultos, los cirios más grandes que tenemos son de 1,60 cm. Para Santiago este tipo de velas ya no se venden tanto, ahora ya casi no se llevan velas en las procesiones». En cuanto a los cirios pascuales, todos de producción propia y decorados por ella misma, González detalla que «el más grande que tenemos es de 12 cm de diámetro, y con una altura de 120 cm. Todos están decorados por mí, o con trozos de vela que voy pegando poco a poco o pintados a mano. Sí, es algo que lleva mucho tiempo, pero me encanta hacerlo. Disfruto mucho este trabajo», concluye Mariana.

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