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TRAS EL ACUERDO PIONERO EN EL COLEGIO LA SALLE

Las ANPAS de nueve colegios compostelanos se reúnen para extender a todo Santiago el pacto contra los móviles

Por primera vez, ANPAS de colegios concertados, públicos y privados de Compostela se han reunido para valorar si se suman a la iniciativa para limitar el uso temprano entre los jóvenes de teléfonos móviles con datos

Las ANPAS de nueve colegios compostelanos se reúnen para extender a todo Santiago el pacto contra los móviles

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Ángel Martínez

Ángel Martínez

Santiago

Un pacto pionero ha dado pie a una reunión sin precedentes y una iniciativa inédita: el Pacto de Familias. Por primera vez, ANPAs de colegios concertados, públicos y privados de Compostela se han congregado para valorar si se suman al acuerdo que alcanzó la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del Colegio La Salle para limitar el uso temprano entre los jóvenes de teléfonos móviles con datos. El objetivo a largo plazo: extender dicho pacto a todos los centros de la ciudad y construir una nueva cultura digital basada en la madurez y el sentido común.

En dicha reunión, celebrada este miércoles y que fue convocada desde el Colegio La Salle, han participado las ANPAs del Colegio Peleteiro, IES Rosalía de Castro, Colexio Divino Maestro, CEIP López Ferreiro, CEIP Quiroga Palacios, Colexio Compañía de María, Colexio Vilas Alborada y CEIP de Pedrouzos. Santiago se convierte así en referente en Galicia, porque "esta posible ampliación (del acuerdo) convertiría la iniciativa en un movimiento educativo sin precedentes, al unir por primera vez en la ciudad a colegios públicos, concertados y privados en torno a un mismo objetivo", señalan desde la ANPA del Colegio La Salle.

Con el respaldo de la ANPA y del propio centro, padres del alumnado de 6º de Primaria del Colegio La Salle lanzaron en diciembre un proyecto con el que se comprometen a no adquirir móviles con datos para sus hijos al menos durante el primer curso de la ESO, cuando los alumnos tienen 11 o 12 años. Un curso clave porque el porcentaje de menores con móvil registra entonces un aumento drástico (pasa del 10% en 6º de Primaria al 99%) que trae consigo efectos nocivos en su desarrollo.

"Está demostrado que cuando llega el móvil se dispara de forma alarmante el consumo de pornografía, porque con el teléfono ya tienen acceso a ella en la intimidad, y el envío entre los menores de fotos propias de desnudos. También hay un problema de ciberacoso. Antes el acoso se restringía al colegio y los niños encontraban un refugio en su casa. Ahora con las redes ese refugio ha desaparecido. Los menores tampoco son conscientes de la información que difunden, están dando constantemente información personal. También les afecta al descanso, porque utilizan las redes hasta altas horas de la madrugada y no duermen por las noches", explica Fernando Rodríguez de la Torre, miembro de la junta directiva de la ANPA La Salle y experto en redes sociales.

El objetivo principal del pacto es retrasar todo lo posible el acceso de los niños a teléfonos móviles con conexión a internet para promover así un entorno más saludable para su desarrollo social y académico. La clave de esta iniciativa es generar un efecto colectivo: al alcanzarse el compromiso conjunto de las familias, se reduce la presión social entre los niños y hacia los padres. No obstante, la ANPA del La Salle siempre consideró esencial extender el acuerdo -basado en la experiencia de un colegio de Cardedeu (Barcelona) y otro de Tolosa en los que se logró reducir hasta el 30% el porcentaje de alumnos con móvil en Primero de la ESO- a otros centros de Santiago para que la estrategia contra dicha presión social sea efectiva, dado que los alumnos se relacionan con menores de otros colegios en las actividades extraescolares o en su vida diaria.

Por ello, el objetivo de la reunión de este miércoles era explicar a las ANPAs cómo se desarrolló el proceso en La Salle hasta alcanzar el acuerdo colectivo de los padres y resolver dudas a los representantes de las demás ANPAs interesadas. "Este encuentro marcó un nuevo paso hacia la consolidación de una red colaborativa entre comunidades educativas de distinto perfil, pero con preocupaciones comunes", es decir, "el impacto del uso precoz del móvil en la salud mental, el bienestar emocional y la socialización de los adolescentes", señalan desde el Colegio La Salle.

Las familias de estos colegios compostelanos no son las únicas interesadas en una iniciativa que busca evitar (o al menos retrasar) el consumo de pornografía y contenidos violentos o la adicción a las redes sociales. El Colegio Maristas de Ourense también se puso en diciembre en contacto con la ANPA de La Salle para pedir información sobre el pacto.

Las raíces del pacto del Colegio La Salle están en las formaciones sobre internet o redes sociales que el centro empezó a impartir hace tres años a los padres de los alumnos. El objetivo era que progenitores e hijos "puedan hablar el mismo lenguaje" a la hora de abordar los riesgos que conlleva el impacto de los móviles en la adolescencia, porque la mayor parte de los progenitores desconocen dónde se meten sus hijos cuando navegan por la Red, como la 'Dark Web' (que muestra páginas no indexadas en los buscadores convencionales como Google o Bing y en la que proliferan los contenidos ilegales).

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