Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Casi 30 años y cientos de amistades después, Pollos Hilda echa el cierre en el Mercado de Abastos

La propietaria del emblemático puesto de la plaza compostelana afronta su jubilación con una mezcla de emociones

Hilda Nande en su puesto de la plaza este miércoles

Hilda Nande en su puesto de la plaza este miércoles / Mercado de Abastos

Santiago de Compostela

La jornada de este miércoles ha sido muy especial para una placera de Santiago, ya que, tras más de 40 años trabajando en diferentes negocios del Mercado de Abastos compostelano, se despedía de sus compañeros, clientes y amigos para afrontar una nueva etapa en su vida: la jubilación.

Hablamos de Hilda Nande Cibrán, propietaria hasta ahora del emblemático puesto de Pollos Hilda, y con la cual hemos querido hablar desde EL CORREO GALLEGO para saber cómo han sido todos estos años.

Hilda pasará a disfrutar de su merecida jubilación después de 40 años trabajando en la plaza compostelana

Hilda pasará a disfrutar de su merecida jubilación después de 40 años trabajando en la plaza compostelana / Mercado de Abastos

Retrocedemos hasta 1985, momento en el que una joven Hilda aterrizaba en una floristería situada en la Nave 5 con tan sólo 23 años, en una etapa que llegó a durar unos dos años y de la que la protagonista guarda un grato recuerdo explicando que "me encantaba, porque me gustan mucho las flores". De ahí pasó a una pollería en la que trabajaría casi 10 años hasta que, en 1996, decide montar su propio negocio.

Localizado en las casetas 218 y 219 de la Nave 7, la placera comenta que cuando abrió Pollos Hilda "la gente acudía mucho a la plaza de Abastos y durante años he trabajado muy bien". Pero el éxito de su negocio, como bien explica Hilda, también se debe al buen género que ha trabajado siempre, convirtiéndose en todo un referente del mercado compostelano: "La gente venía buscando un pollo maravilloso que me servía Rivadulla, pero también trabajábamos mucha codorniz o picantóns, siendo siempre un producto fresco y especial".

Otra de las causas de que esta recién jubilada tuviera siempre clientela, es la de su don de gentes y su buen humor, el cual intentaba contagiar a todo el que se acercaba a su puesto ya que, tal y como afirma, "siempre me encantó hablar con la gente". Y ha sido este ambiente, el que creó alrededor de su negocio, el que este miércoles la ha llevado a emocionarse ante las muchas muestras de cariño que ha recibido: "Hoy estoy bastante afectada, fueron muchos años y muchas amistades".

Una jornada con mezcla de emociones

La jornada vivida por Hilda este miércoles en su puesto del Mercado de Abastos estuvo marcada por "una mezcla de emociones". Muchos de sus clientes, sabedores de lo especial de la fecha, se acercaron a comprar y a despedirse de la que ha sido su placera durante tanto tiempo: "Hoy fue muy emotivo, los clientes que ya lo sabían vinieron a comprar y a despedirse. Mis amigas también se acercaron y me hicieron algún regalo... fue maravilloso. Pero también ha sido un poco triste a la vez, ya que son 40 años y conoces mucha gente que ya no veré tan a menudo. Alguna lágrima se me ha escapado", reconoce Hilda a este diario.

Su nueva etapa

Como buena abuela, Hilda explica que a partir de ahora se dedicará, entre otras cosas, a disfrutar más de sus dos nietos: "Tengo una casa grande que ordenar y además dos nietos de 12 años, por lo que no voy a estar quieta", explica entre risas.

Su puesto será ocupado por un nuevo negocio

Según ha adelantado Hilda a El Correo, los puestos que ocupaba hasta ahora Pollos Hilda, serán ocupados en un corto espacio de tiempo por un nuevo negocio orientado a la venta de Porco Celta.

Tracking Pixel Contents