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La dársena de autobuses del colegio La Salle, el Barajas de Santiago

Un asentamiento de personas sin hogar preocupa a los residentes de la zona

Asentamiento de personas sin hogar en la dársena del colegio La Salle

David Suárez / Javier Rosende Novo

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Santiago de Compostela

Las imágenes de 400 personas sin hogar que desde hace meses pernoctan en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas entre plagas de insectos no solo provocaron un choque político entre AENA, el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno. También visibilizaron una realidad -la crisis del alquiler- que se extiende a otras ciudades, como Barcelona, Palma o Gran Canaria.

Santiago no es ajena a esta coyuntura. Los distintos gobiernos que han estado al frente de Raxoi en los últimos años han abordado el problema tapiando o cerrando lugares que las personas sin hogar utilizaban para dormir. Lejos de resolverlo, esas estrategias solo han trasladado el problema a otras zonas de Compostela.

El hall de la sala Yago fue utilizado para dormir por personas sin recursos hasta su cierre el 2024

El hall de la sala Yago fue utilizado para dormir por personas sin recursos hasta su cierre el 2024 / Antonio Hernández

Todavía no se ha materializado la propuesta que quiso llevar adelante Martiño Noriega. Durante su mandato, impulsó el Centro de Atención a Persoas sin Fogar en Belvís, aún pendiente de apertura. Con Xosé Sánchez Bugallo como alcalde, en el año 2022 se ordenó tabicar y cerrar los huecos que utilizaban las personas sin recursos en la dársena de Xoán XXIII. Más recientemente, en 2024, el Gobierno de Goretti Sanmartín cerró el hall de la sala Yago en pleno casco histórico y tapió la entrada del antiguo Banco Pastor, en la rúa Fonte de San Antonio, muy próximo a la Praza de Galicia, donde pernoctaba un hombre que terminó mudándose a un portal a apenas unos metros de distancia.

En la actualidad, este problema social se ha instalado en la dársena autobuses del colegio La Salle. Desde hace tiempo un hombre utilizaba el lugar para cobijarse por las noches pero en los últimos meses la dársena se ha convertido en el 'Barajas' de Santiago.

Cada vez hay más personas sin techo viviendo en la dársena de buses de La Salle

Cada vez hay más personas sin techo viviendo en la dársena de buses de La Salle / El Correo Gallego

Todo aquel que transita a cualquier hora por la rúa de Ramón del Valle Inclán se topa con lo que ya puede definirse como un campamento. No faltan ni las mesillas de noche ni los colchones e incluso también puede apreciarse un tendal con la ropa de los sin techo que han convertido la dársena en su hogar.

Tendal de las personas sin techo que utilizan la dársena del colegio La Salle

Tendal de las personas sin techo que utilizan la dársena del colegio La Salle / El Correo Gallego

Este asentamiento, que ya ha crecido hasta ocupar buena parte de la dársena, empieza a preocupar a los vecinos de la zona ante las dimensiones que está adquiriendo: "Vivo en San Roque desde hace treinta años y estudié en La Salle. Nunca la había visto así. No sé si es el colegio o el Concello quien debe actuar, pero lo que sí sé es que no es el lugar adecuado para estas personas y la imagen que proyecta no es la mejor para los alumnos que cada día pasan frente a ella", afirma este vecino.

Enseres de dos de las personas que viven en la dársena de La Salle

Enseres de dos de las personas que viven en la dársena de La Salle / El Correo Gallego

La dirección del centro muestra su preocupación

"La dársena es propiedad del colegio pero está compartida con el Concello de Santiago a través de un acuerdo para el transporte urbano". Son palabras de Jesús Martín, director del Colegio La Salle, a EL CORREO GALLEGO al ser preguntado sobre quién es el responsable de este espacio.

En conversación con este diario, Martín muestra su inquietud ante el aumento de personas que pernoctan en la dársena: "Estamos preocupados pero tampoco tenemos muy claro lo que podemos hacer, es un tema delicado y expulsar a unas personas sin recursos de un lugar no lo vemos. Además, tampoco quieren recibir ayuda por parte de alguna institución que le ofrezca otros espacios", señalan desde el centro educativo.

Imagen del Colegio La Salle en Santiago

Imagen del Colegio La Salle en Santiago / El Correo Gallego

"Nunca han dado problemas"

En cuanto a la convivencia del día a día, el director de La Salle apunta que "hasta ahora lo que puedo decir es que nunca han dado problemas ni con los alumnos ni con el colegio, salvo lo que atañe a la limpieza del lugar, que procuramos subsanarlo como buenamente podemos solicitando ayuda al Concello". Una medida que no se realiza con frecuencia ya que, como el propio Jesús Martín afirma, "al menos lo han hecho una vez en los últimos años".

Sobre qué medida duradera se debe adoptar para poner fin a este asentamiento, desde el centro compostelano manifiestan que "no queremos echarlos a la fuerza y tampoco vamos a poner un muro ahí". Añaden que aunque entienden la preocupación de los vecinos, la solución al problema "excede al colegio" y apuntan al Gobierno compostelano como el único con las herramientas necesarias para poner fin a esta situación.

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