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El Aeródromo Militar de Santiago abre hoy sus puertas a todos los gallegos: «Para ser piloto de caza solo hay un truco»

Celebra este sábado, de 10.00 a 15.00 h, el 90 aniversario del Aeropuerto de Lavacolla

El público podrá conocer de cerca el funcionamiento de aviones de guerra del Ejército del Aire y del Espacio e interactuar con sus tripulaciones

Exhibición de aviación por el 90 aniversario del aeropuerto de Lavacolla

Sergio Moino

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

El Aeródromo Militar de Santiago era ayer un ir y venir de aviadores. Al mediodía empezaron a tomar tierra en la pista de Lavacolla las aeronaves que participarán hoy en la exhibición con motivo del 90 aniversario del aeropuerto de la capital gallega. Bajo la coordinación del coronel Juan Pedro Velázquez-Gaztelu, jefe de la unidad, los aviones de combate tomaron posición en la plataforma de estacionamiento. Hoy serán accesibles para las miles de personas que se esperan en la jornada de puertas abiertas que convoca el Ejército del Aire y del Espacio, entre las 10.00 y las 15.00 h. El también comandante militar aéreo de Galicia recibía ayer a los medios con uniforme de aviador. En realidad, ha sido piloto de cazas. Durante años estuvo a los mandos del F-1 y luego del clásico F-18, del que se muestran dos unidades en la exposición. Ha participado en misiones en 26 países.

Hoy ejercerá de anfitrión de una celebración a la que está invitada toda la sociedad gallega y en la que se pretende «mostrar al pueblo gallego qué es lo que hacemos en esta unidad», que no es otra cosa que «apoyar a Galicia y apoyar la misión del Ejército del Aire y del Espacio en esta zona del noroeste de España», remarca el coronel.

Los dos F-18 que participan en la exhibición de este sábado en Lavacolla.

Los dos F-18 que participan en la exhibición de este sábado en Lavacolla. / Antonio Hernández

Para disfrute de la ciudadanía «hemos traído una selección de los mejores aviones que tenemos en toda España: podemos ver el A400M, el Atlas, uno de los aviones tácticos más grandes y más modernos que hay en el mundo. Y disponemos de una gran variedad de aviones, también en el ámbito del transporte, el CASA C-295, una versión de operaciones especiales y de toma en campos no preparados. Tenemos aviones de caza, como el Eurofighter Typhoon o el F-18 Hornet, que son la joya y la espina vertebral de nuestra aviación de caza. Y también tenemos aviones de enseñanza como el F-5, que está al final de su vida operativa y que cualquier aficionado y enamorado de la aviación estará deseando ver. Además, los visitante podrán ver el nuevo Pilatus, el avión en el que todas nuestras tripulaciones de transporte inician su carrera aeronáutica y también el avión en el que empezamos a volar ahora mismo los pilotos y que será el que vuele próximamente la princesa de Asturias», detalla el coronel.

«La instrucción no es un vuelo de placer, se acaba cansado y el análisis de la misión es muy alto»

CORONEL GAZTELU

— Jefe del Aeródromo Militar de Santiago y piloto de F-18

Preguntado por EL CORREO GALLEGO por su experiencia como piloto de caza y sobre las cualidades que debe tener un joven que quiera convertirse en aviador del Ejército del Aire y del Espacio, el coronel Gaztelu sostiene que el «proceso de formación es complejo», porque se trata de un plan que en realidad comienza antes de entrar en la academia, en el mismo momento que se toma la decisión. «La decisión de ser piloto va asociada no a la profesión sino a la vocación; y esta vocación va asociada al servicio a la sociedad. Este servicio se puede mostrar en el cuerpo bomberos, médicos... Pero el nuestro es un servicio muy especial porque tiene una adecuación plena y exclusiva». Al respecto, el oficial advierte de que «una vez que se decide servir a la sociedad en el mundo de la milicia hay que estudiar mucho, porque la verdad es que no es nada fácil entrar. En cualquiera de los niveles, ya sea oficial, suboficial o tropa, es bastante complicado. Bueno, no es complicado porque la verdad tiene un truco: estudiar mucho, dedicarle mucho tiempo y prepararse muy bien».

Uno de los aviones de carga que participan en la muestra

Uno de los aviones de carga que participan en la muestra / Antonio Hernández

¿Y cómo es el momento en que se entra en combate? «Entrar en combate es un término relativo, porque, por ejemplo, cuando nuestras tripulaciones de apagafuegos están apagando los incendios es una auténtica situación de combate en la que se están jugando la vida», afirma. En este sentido, explica que «la instrucción para que pueda ser válida para una situación de combate tiene que ser tan extremadamente demandante que hace que una vez que vamos a operaciones de verdad sea más sencillo. Cuando volamos no hacemos un vuelo de placer, sino que te bajas del avión muy cansado». Además, después de cada vuelo de instrucción «tenemos un proceso de análisis de la misión muy alto. El coste de la hora de vuelo es muy alto y nosotros lo último que queremos es gastar el dinero del contribuyente, por lo tanto vamos a sacar el máximo provecho de cada hora de vuelo. Cuando vamos a operaciones, en muchos casos, es casi una tranquilidad saber que solo tenemos un enemigo y que no tenemos que estar preocupados por los complejos sistemas de enseñanza que tenemos».

Niños y mayores podrán conocer hoy de primera mano el trabajo de los aviadores. Junto a cada aeronave estará su tripulación que explicará a los asistentes todos los detalles de su misión. Además de los aviones, también habrá helicópteros de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, así como diferentes stands y actividades dirigidas a todos los públicos. Hay zona de aparcamiento habilitada.

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