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Jaione Camborda: «No podría hacer una película con la que no comulgara éticamente»

La directora de ‘O Corno’ recibió este viernes en el Teatro Principal uno de los tres premios Cineuropa entregados este año

José C. Rodríguez (EFE)

Santiago

La «libertad creativa» y el «compromiso con la vida y con el cine» son nociones irrenunciables en la filmografía de Jaione Camborda, la primera mujer en obtener la Concha de Oro en San Sebastián y que ahora recibe el premio Cineuropa en Compostela, la ciudad que la acogió y en la que lleva viviendo desde hace 15 años.

«No podría hacer una película con la que no comulgara éticamente», sentencia Camborda (1983, San Sebastián) en una entrevista, en la que asegura que como cineasta intenta dejar, «muchas veces con torpeza», algo «valioso» y «llegar a ese espectador inquieto, activo y atento» que busca conmoverse.

Vinculada al cine de autor y al Novo Cinema Galego de la que forman parte directores como Oliver Laxe, Lois Patiño, Eloy Enciso, Xacio Baño o Diana Toucedo, la carrera de Camborda despegó en un primer momento ligada a la fotografía, cuando aún se establecía ese puente entre lo analógico y lo digital.

Lo suyo fue amor a fuego lento. Comenzó a interesarse por la imagen en movimiento y el lenguaje cinematográfico de la mano «del cine experimental», con autores como «Maia Deren o Jonas Mekas». «A partir de ahí empiezo a explorar el lenguaje cinematográfico y a elaborar piezas cortas. Es entonces cuando decido formarme más y mi amor va creciendo en esa formación».

Elegir Santiago para vivir

Camborda estudió en la prestigiosa Escuela de Cine y Televisión de la Academia de Artes Escénicas de Praga y en la Universidad de Televisión y Cine de Múnich. Tras vivir en Berlín, acabó mudándose a Galicia y afincándose «por elección» en Santiago, ciudad que la ha «inspirado» y en la que encontró «un espacio creativo» y formó una familia.

«Galicia me abrió mucho las puertas. Estoy muy agradecida en ese sentido y siento que esta tierra me ha dado muchas oportunidades. Siempre lo he sentido como un lugar fértil», declara. Afirma que cuando llegó a Compostela encontró una ciudad «muy viva» a nivel cultural, con mucha gente «con ganas de hacer cine» y de «romper ciertos lenguajes».

«Fue una sorpresa y una alegría enormes. La Concha de Oro me ha ayudado sin duda, me ha situado en un panorama muy visible. También te genera cierta zozobra, porque de repente tienes un foco mayor y hay unas expectativas mayores también»

Jaione Camborda

— Directora de cine

Un cine ‘holístico’

Camborda, que ve el cine de manera «holística», ha tenido la ocasión de dedicarse a distintas facetas dentro del oficio fílmico. Ha colaborado en departamentos de arte, en producción y hasta con el sonido; ha coguionizado junto a Alfonso Zarauza películas como Os fenómenos u Ons, y también ha fundado su propia productora, Esnatu Zinema.

«Cuando pienso las películas, las pienso desde muchos lugares», esgrime. Para ella, dirigir fue una vocación «tardía». Aunque ya había realizado algunos cortometrajes, su primer largo, Arima, no llegó hasta 2019; un proyecto que surgió a raíz de su trabajo de fin de carrera y que se extendió durante años, en un contexto en el que ser mujer y hacer cine de autor no presagiaba grandes éxitos.

Asegura que ahora las mujeres viven «un mejor momento» dentro de la industria del cine, pero considera que todavía no se ha alcanzado una igualdad «real», ya que si desaparecen ciertos «resortes», como la discriminación positiva en ciertas ayudas, volverían a estar «infrarrepresentadas».

Tras Arima, Camborda decidió realizar su segundo largometraje, O Corno, un proyecto «mucho más acompañado» con el que compitió en San Sebastián en 2023. Aunque la realizadora dice trabajar siempre «con la mayor ambición creativa», reconoce que participar en el festival ya era su objetivo. Ni ella misma pensó que O Corno acabaría siendo la ganadora ese año de la Concha de Oro y que se convertiría en la primera directora de cine española en adquirir ese premio.

«Fue una sorpresa y una alegría enormes. La Concha de Oro me ha ayudado sin duda, me ha situado en un panorama muy visible. También te genera cierta zozobra, porque de repente tienes un foco mayor y hay unas expectativas mayores también».

La realizadora ya está enmarcada en su próximo proyecto, que aún se encuentra en fase de desarrollo o, como ella define, en un «lugar de intimidad». «Es importante atender a los tiempos que necesitas a nivel creativo y conectar con lo que apetece realmente explorar», revela. De nuevo, compromiso y libertad.

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