EL DEBATE DE LA GENTRIFICACIÓN
El casco histórico cumple 40 años como Patrimonio de la Humanidad con el reto de preservar a sus vecinos
La declaración marcó un antes y un después para la zona monumental debido el impulso meteórico que implicó este reconocimiento. Hoy, cuatro décadas después, la efeméride se celebra marcada por el reto de preservar el tejido vecinal

Una imagen de Porta Faxeira, entrada a la rúa do Franco, el 3 de diciembre de 2025. / Antonio Hernández
Compostela celebra este jueves una efeméride con categoría de hito histórico. Hace 40 años, el casco histórico de la ciudad vieja fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias al equipo de Gobierno que entonces capitaneaba Xerardo Estévez, quien ideó y dio forma a una solicitud aprobada el 4 de diciembre de 1985. Un logro que marcó un antes y un después para la zona monumental debido el impulso meteórico que implicó este reconocimiento. Hoy, cuatro décadas después, el cambio que conllevó dicho impulso se celebra marcado por el debate sobre sus consecuencias y el reto de preservar el tejido vecinal.
La declaración consolidó el despegue turístico de un casco viejo que, aunque ya era Conjunto Histórico-Artístico desde 1940, arrastraba muchas carencias. En sus calles empedradas abundaban edificios en mal estado por falta de recursos para mantenerlos y las infraestructuras eran insuficientes. Por ello, en 1987 se redactó el Plan Especial de Protección y Rehabilitación del Casco Histórico con el objetivo de restaurar y rehabilitar tanto monumentos como viviendas y cuidar el rico legado medieval y barroco de Santiago.

El presidente de la Xunta, Gerardo F. Albor, y el alcalde, Xerardo Estévez, ante la placa de la Unesco en 1985 / ECG
Pocos años después, en 1991, se constituyó el Consorcio de Santiago - integrado por el Gobierno de España, la Xunta de Galicia y el Concello-, encargado de coordinar obras y subvencionar la rehabilitación de edificios y comercios tradicionales. Gracias a estas acciones, en las últimas décadas se han financiado centenares de intervenciones, como la renovación de fachadas de edificios o plazas emblemáticas, y se han recuperado lugares públicos antes degradados. También se han creado nuevos espacios culturales en edificios históricos como el Museo do Pobo Galego o el Museo das Peregrinacións.
En paralelo, Santiago ha experimentado un enorme crecimiento turístico. Lo que en el pasado se limitaba a unas decenas de peregrinos diarios y a visitas puntuales a la Catedral se ha transformado en más de 520.000 'compostelas' en lo que va de 2025. Fue el Xacobeo 93 el que desató el verdadero 'boom' de visitantes, que cada año va en aumento gracias a la consolidación del Camino de Santiago. En 2024, cerca de medio millón de personas completaron alguna ruta hacia Santiago, lo que supone 725 veces más que hace cuatro décadas.
Las responsabilidades con los vecinos del título UNESCO
“Rehabilitar la función residencial, mejorar las condiciones de vida de la población, preservar las actividades comerciales tradicionales y regenerar los espacios públicos”. Esta frase recogida en la web del UNESCO hace referencia a las responsabilidades que tiene Santiago con los residentes de la zona vieja. Porque que el casco histórico de Santiago sea Patrimonio de la Humanidad también implica compromisos legales y de gestión.
Además de las actuaciones de conservación de los edificios del casco histórico, la UNESCO detalla que el plan municipal debe afrontar los retos derivados del turismo de masas, como la gentrificación de la zona vieja, que ha provocado un amargo debate en el que administraciones y asociaciones de vecinos tienen posturas muy diferentes.

El callejón de Entrerrúas totalmente tomado por los turistas / Antonio Hernández
¿Crecimento o declive de población?
En julio, el Concello de Santiago hizo público un estudio que apuntaba que la población crece en el casco antiguo con excepción de determinadas calles. En su conjunto, ha registrado un aumento del 26% desde 1996, pasando de 8.494 habitantes a 10.708 en la actualidad. De dicho estudio se desprendió que las mayores caídas de población se registraron en rúas donde la actividad turística es mayor. Entre ellas, destaca el descenso de más de la mitad de los residentes en A Caldeirería, donde en febrero de este año se contabilizaban 90 habitantes frente a los 182 del año 96. En Cardeal Payá, el descenso es del 41,18%; en A Acibechería, del 36%; y en San Francisco del 30, 88%. También se registran menos residentes en otras calles como Avenida de Raxoi, Casas Reais, Basquiños o A Trisca.
Por el contrario, el estudio recoge excepciones en esta tendencia, ya que en la rúa do Franco, una de las más identificadas con la actividad turística, aumentaron los residentes en un 42,37%, de 59 hace tres décadas a 84 este año. Además, As Orfas experimentó un repunte de casi el doble y la rúa do Vilar de un 30,49%. Carretas subió un 20% y San Pedro un 27,15%. Un crecimiento en el censo que también se ha producido en otras calles como Hortas, A Trindade o las dos Algalias. Mientras, O Preguntoiro y la Rúa Nova presentan cifras muy similares a las de hace tres décadas.

Rúa da Acibechería, en el casco antiguo de Santiago / J.R.
Al abordar el debate sobre la gentrificación del casco histórico desde un punto de vista demográfico hay una limitación clara: ni el INE ni el Instituto Galego de Estadística (IGE) publican estudios específicos para la zona vieja. El discurso de las asociaciones vecinales es pesimista: el balance de la última década se resume en más turistas, alquileres 'imposibles' y una expulsión silenciosa de los vecinos estables. Según cálculos de la Asociación de Veciños da Cidade Histórica Fonseca, la zona vieja habría perdido en las últimas dos décadas alrededor de un 24% de su población residente.
Carlos Henrique Fernández Coto, presidente de la Asociación para a Defensa do Patrimonio Cultural Galego (APATRIGAL), ofrece el cuadro completo del cambio del casco histórico en estas cuatro décadas. Por un lado, la inclusión en la lista de Patrimonio de la Humanidad supuso "situar a Santiago en la élite mundial en todos los sentidos y, en Galicia, Compostela es una referencia en el cuidado de esta zona". Por otro, también ha provocado un aumento del turismo y un incremento en los precios de la vivienda, del suelo, del comercio...
"El nombramiento genera estos problemas, al subir los precios se produce una gentrificación. Por ello, corremos el riesgo de que el casco histórico se convierta en un parque temático, que acabe siendo un sitio para ver y visitar, no para vivir. Cáceres es un ejemplo de este problema: su casco antiguo se ha convertido en una ciudad fantasma por las noches porque la gente ya no vive allí. Es lo que ha pasado con la Catedral; debido a la presión turística ya no es un templo de culto, es un lugar para visitar", explica.

Una larga cola de turitas esperan su turno para visitar la Catdral de Santiago / Antonio Hernández
Los inmuebles en estado de semiabandono son otra consecuencia de esta gentrificación. "Al convertirse el casco histórico en una zona elitista la gente normal tiene que irse y abandonan los inmuebles sin poder mejorar su estado por simple incapacidad económica. Las élites que ocupan su lugar son hoteles de lujo, grandes 'holdings' o fundaciones. Las casas de la rúa Nova sirven de ejemplo. La presión logró que el Arzobispado, que sí tiene esa capacidad, las restaurase", señala Coto.
El Consorcio reafirma su compromiso para preservar el tejido vecinal
"Celebrar os 40 anos da declaración de Santiago de Compostela como Patrimonio Mundial da UNESCO é para o Consorcio de Santiago un momento para reafirmar o compromiso coa preservación e co futuro da nosa Cidade Histórica", declara, por su parte José Antonio Domínguez Varela, gerente del Consorcio.
Domínguez insiste en que esta efeméride "recórdanos os desafíos que segue a afrontar Compostela; a defensa da autenticidade do seu patrimonio, a necesidade de preservar o tecido veciñal que lle dá vida e o equilibrio imprescindible entre a actividade turística e a habitabilidade". Unos retos a los que el gerente suma el de conseguir "unha cidade sostible, respectuosa co medio ambiente e o territorio e capaz de garantir o benestar da súa cidadanía", explica. Por ello, desde el Consorcio de Santiago afirman que seguirán trabajando "para responder a estas necesidades, impulsando programas de rehabilitación que aseguren unha Cidade Histórica viva, habitable e preparada para o futuro".
Acto conmemorativo en el Pazo de Raxoi
El Concello de Santiago celebrará mañana (12.00 h, Pazo de Raxoi) el 40º aniversario de la declaración de la ciudad como Patrimonio Mundial de la Humanidad. El acto incluirá música en directo a cargo de la arpista Bleuenn Le Friec, intervenciones institucionales, la lectura de una declaración consensuada por todos los grupos municipales y un homenaje al trabajo realizado en la preservación del conjunto histórico, así como a los retos de futuro para mantener una ciudad viva y sostenible.
Además de esta conmemoración local, la alcaldesa acudirá el sábado a Ávila para participar en el Concierto Conmemorativo de las Ciudades Patrimonio Mundial, organizado con motivo del 40º aniversario de la declaración de Santiago, Ávila y Segovia. El evento reunirá a agrupaciones y músicos de las tres ciudades, entre ellos el Orfeón Terra a Nosa, y busca reforzar la cooperación y el compromiso común en la protección y difusión del patrimonio histórico y cultural.
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