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MÚSICA

Robe Iniesta (Extremoduro), Jorge Martínez (Ilegales) y su huella en Santiago

El primero hizo un último concierto en Capitol con sorpresa inesperada en pleno show, y el segundo trasladó de A Coruña a Compostela su actuación del pandémico 2021 para tener así algo público de pie

Jorge Martínez y Robe Iniesta.

Jorge Martínez y Robe Iniesta. / Ricardo Rubio - Europa Press / Jero Morales - Efe

Xabier Sanmartín

Xabier Sanmartín

Santiago

La música pop rock en Santiago tiene mucha intrahistoria y Robe Iniesta (Extremoduro) y Jorge Martínez (Ilegales), fallecidos hace unos días con 63 y 70 años, respectivamente, dejaron su huella en la agenda de conciertos de Compostela.

Bum de Extremoduro en Spotify

A Bob Dylan le concedió el premio Nobel de Literatura en 2016 la Academia Sueca y a Robe Iniesta le dimos el premio de LiteLocura, miles de personas, millones, ¿por qué no decirlo para una vez que el algoritmo se pone al lado del rock? En Spotify, las canciones de Extremoduro sumaban 2,1 millones de oyentes al mes en la mañana del pasado 10 de diciembre, día del anuncio de su muerte, y hoy (anteayer, en concreto), esa cifraba llegaba hasta los 3,3 millones mensuales, eco que llega hasta los 121 millones de escuchas acumuladas en el caso de La vereda de la puerta de atrás, una composición de Yo, minoría absoluta, disco de 2002. Su muerte ha impactado de tal modo, que ese tema fue hace unos días la canción más escuchada en España en Spotify.

Jorge Martínez, clásico de la Capitol

Robe Iniesta falleció el 10 de diciembre. Y Jorge Martínez lo hizo el día previo, el 9, números inútiles para dos músicos que han dado al rock algunas de las mejores letras desde que la guitarra eléctrica democratizó la ira, los sueños, la rebeldía, el amor y el cariño concentrado en píldoras de tres minutos, o más en el caso del melenudo músico extremeño, o menos, en el caso del músico asturiano, uno denso, otro espídico, ambos igual de payasos, ambos igual de rebeldes, ambos igual de creativos. Robe vino menos a Santiago y al resto de Galicia, si bien, en solitario, dio su último bolo aquí, en Vigo (Ifevi, 2024). Jorge, con carrera de aforos más pequeños, giró mucho por el circuito gallego, con paradas frecuentes en la sala Capitol.

Se han ido y a la generación que fue a EGB nos roza un puñal agudo el corazón a poco que peinases cuatro noches sin norte, de esas donde en la calle de tus venas arden flores y dolores, según la hora de la madrugada porque sabes que El norte está lleno de frío, por citar la canción del disco de Ilegales Todos están muertos (1985).

Nexos con Arzúa

«¿Qué consejo daría a los grupos que empiezan? ¡Tapaos el culo!». Esa fue de las divertidas frases que recuerdo tras varias entrevistas con Jorge Martínez, que en los últimos diez años tocó en Galicia con el apoyo de la promotora gallega Art Music Agency (de Arzúa), igual que antes vino acompañado de otros promotores, el también arzuano Yago Costoya (ahora en la tienda Disco Precio, en Compostela, que hoy está en la calle Santiago de Chile Nº 13 y antes estuvo ubicada en Rosalía de Castro, allí donde el mismísimo Jorge pintó un graffiti).

«Jorge era un caballero llegaba a Reixa pedía sus tragos y lo primero que hacía era pagarlos después disfrutaba mucho de la música que ponía Rafa Morcego»

Fran 'Reixa' Villasenín

— Uno de los socios de la sala Capitol

Fran Reixa Villasenín, uno de los socios de la Capitol, recuerda así para este diario a Jorge Ilegal y su paso por ese local y el pub A Reixa. «Jorge era un caballero llegaba a Reixa pedía sus tragos y lo primero que hacía era pagarlos después disfrutaba mucho de la música que ponía Rafa Morcego. En su última actuación en Capitol me firmó una caja edición limitada para mi hijo y comentó que sería una pieza de colección. Coincidió con los apagones de luz del casco antiguo y a la cuarta canción se fue la luz en Capitol, él bajó un poco extrañado porque no sabía a qué se debía el corte de luz que por suerte no duró mucho. Nadie sabía que sería su última actuación en la sala. Una gran pérdida».

Viajemos a 2008. Quien firma trabajó con un grupo de adolescentes en un taller de comunicación organizado por este diario y la Consellería de Educación, donde la música ayudó a quitar miedos durante nuestro programa semanal en Radio Obradoiro.

Alumnas de un instituto de Negreira

Entre los institutos implicados aquel curso, uno era de Negreira y dos de sus estudiantes pidieron con reiterado empeño acreditarse para ver un 25 de abril a Extremoduro en el Multiusos de Sar. Les conseguimos dos invitaciones. Costó mucho porque eran menores, hubo que mediar, pedir permisos familiares y demás. No supe más de ellas, no sé si vieron a Extremoduro en ese mismo pabellón compostelano en 2021, pero sí lo hizo la directora de Gestión Estratégica de dicho recinto, Chelo Suárez.

Así lo rememora ella en charla con EL CORREO GALLEGO: «Fue el famoso concierto que se iba a hacer en el Coliseum de A Coruña y que se trasladó a Santiago porque Robe (Iniesta) quería que una parte del público estuviera de pie y hubiera barra, algo que el Coliseum no ofrecía. Hay que recordar que fue durante la pandemia y ya empezaban a hacerse conciertos en 2021 con mascarilla y varios protocolos».

Cuando en 2021 Robe Iniesta vino a Sar, su equipo puso mucho cuidado en evitarle las corrientes de aire y él pidió que se sirviera hielo picado en la barra, no cubitos

Chelo Suárez

— Directora de Gestión Estratégica del Multiusos Fontes do Sar

Cuidado con el aire

Y añade Chelo Suárez: «Respecto a la actuación de Extremoduro en 2008, notamos que, en 2021, el equipo de Robe se preocupaba muchísimo por cuidar su salud, y nos hicieron cerrar varios portones para que no le dieran corrientes de aire durante el concierto. También puso como requisito que el hielo de las barras se sirviera picado porque parece que en algún concierto previo le habían tirado al escenario algunos cubitos...», recuerda Suárez.

El rock ama (y ama) la poesía, ha parido los versos más populares del cielo en la tierra, ora amargos, ora dulces, unos con riff a mil por hora, otros con violines al ralentí. Lo ilustran las canciones de Robe Iniesta y Jorge Martínez, dos mitos de nuestra cultura.

Desde Santiago, contribuimos a darles aliento. Hoy se les llora, pero lo hacemos con orgullo.

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