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Entrevista | Elías Castro Director del CEIN de DXC Technology en Santiago

«Trabajamos para muchos clientes de fuera gracias al talento local»

Elías Castro González (Ourense, 1976) se licenció en matemáticas en Santiago, donde ha desarrollado su trayectoria profesional desde 2001 en la empresa DXC

Su apuesta más relevante es el CEIN de DXC en la capital gallega, especializado en big data e inteligencia artificial

Elías Castro en las oficinas de DXC Technology en Santiago.

Elías Castro en las oficinas de DXC Technology en Santiago. / Jesús Prieto

Lorena Rey

Lorena Rey

Santiago

El Centro de Excelencia en Inteligencia de Negocio (CEIN), de DXC Technology, inauguró nueva sede hace tres años en O Restollal. Esto le permitió ampliar la capacidad para cumplir su principal objetivo de impulsar el talento tecnológico en Galicia. A través del Observatorio DXC, creado en 2017, más de 150 estudiantes de la Universidade de Santiago y la Universidade de Vigo se han formado en IA, Big Data y Ciencia de Datos, y la mayoría se ha incorporado a la multinacional. Sobre las caracteríasticas del programa nos habla Elías Castro.

¿Qué avances ha habido durante estos años en este observatorio?

Aunque formalmente se creó en 2017, ya en 2013 empezamos a hacer tutela de proyectos de fin de grado junto a un tutor académico. Empezó así, un poco a nivel informal, y luego le dimos más estructura con el observatorio. A eso añadimos las prácticas en la empresa. Los jóvenes vienen aquí durante tres meses a hacer una estancia remunerada que les cuenta para el currículum. Esto es quizás la joya de la corona del observatorio porque es donde más aprenden y donde muchísimos se quedan. Después fuimos añadiendo otras iniciativas como un premio al mejor trabajo de fin de máster o charlas en la USC. También tenemos acuerdos similares con la Universidade de Vigo y con otras escuelas.

Fuerte componente pedagógico

¿En qué tipo de proyectos participan los estudiantes?

Los estudiantes se sorprenden con lo que son capaces de hacer. Lo que nos suelen decir al pasar los dos o tres meses de prácticas es que no esperaban haber hecho tanto. Al principio se les plantean unos retos que los ven complicados, pero con apoyo van saliendo. Los ponemos a trabajar en equipo y en proyectos con un fuerte componente pedagógico. No es que los añadamos en un proyecto que ya existe para un cliente, que seguro que hubiera sido un aprendizaje, pero al final estás limitado por una serie de de barreras, y a lo mejor pasan tres meses e hiciste siempre lo mismo. Lo que hacemos es elegir proyectos inspirados en desafíos reales, muy acotados para que ellos puedan experimentar y equivocarse. Luego, cuando llega el momento de una contratación ya entran en proyectos reales. Realmente aprenden mucho.

El primer participante ocupa un puesto de responsabilidad

¿Recuerda a la primera persona que pasó por el observatorio?

La primera persona que participó en el observatorio es Darío Beiró, con el primer trabajo de fin de grado que tutelamos. Es una persona que en la actualidad está en la empresa y ahora tiene un puesto de responsabilidad. Ya ha tutelado prácticas y trabajos de fin de grado. Ahora es él quien está ayudando a nuevas generaciones.

¿Cuántas personas trabajan en la sede de la empresa en Santiago?

En Galicia somos alrededor de 500 y en Santiago unas 200. Cabe destacar que el 75 % de los estudiantes que hacen las prácticas en DXC se queda en la empresa. Luego hay un 25 % que prefiere hacer doctorado o no le interesa. Estos datos son una maravilla porque es una manera de irse al talento en el origen. Con la competencia que hay en este ámbito, el hecho de que nos elijan en ese momento de su carrera y no después es positivo para nosotros.

Ciclo de vida del dato completo

Cuentan con profesionales especializados en IA, Big Data y Ciencia de Datos. ¿Qué es lo que hacen?

Hacemos todo el ciclo de vida del dato, desde que se produce en cualquier aplicación hasta que se utiliza para tomar decisiones. En el Centro de Inteligencia de Negocio ayudamos a tomar decisiones, ya se a un gerente, un comercial que está en una red de campo o un operario de planta. Nuestro lema en el mundo de la inteligencia de negocio es darle a la persona adecuada la información adecuada para que pueda tomar la decisión adecuada. Y eso requiere de todo un ciclo de vida, desde consumir el dato en la producción, limpiarlo, que se visualice de una manera manejable, etc.

¿Cuáles son los estudios que cursan la mayoría de los jóvenes antes de llegar a DXC?

El principal porcentaje de estudiantes son de ingeniería informática y de Santiago, por la cercanía geográfica. Sí que es cierto que tenemos ingeniería informática de otros ámbitos, como A Coruña y Ourense, y también el año pasado hicieron con nosotros prácticas del grado de IA de la USC. Contratar gente de informática o de IA es igualmente interesante, y adicionalmente de matemáticas, física o cualquier carrera de ciencias se podrá orientar hacia temas de gestión del dato.

Herramienta para optimizar la supervisión de pacientes

¿Nos podría hablar de algún trabajo destacado?

DXC Technology ha desarrollado para el Servizo Galego de Saúde (Sergas) una solución basada en big data e inteligencia artificial que optimiza la supervisión de pacientes, generando alertas y priorizando las revisiones cuando se identifican situaciones de riesgo.

La IA ha pegado un gran salto en los últimos años.

La inteligencia artificial le da mucha más capacidad a estos sistemas porque permite que el ser humano que toma las decisiones lo haga de una manera asistida por sistemas inteligentes. Pero al final no deja de ser para lo mismo, para que se puedan tomar las mejores decisiones. De hecho, la gestión del dato es capital para nosotros porque la IA, si no tiene una buena colección de datos de calidad sobre la que trabajar, van a ser decisiones mal tomadas o sesgadas.

La mitad de la plantilla asentada en Galicia

Tienen el objetivo de seguir impulsando el talento tecnológico. ¿De qué manera pueden ir a más?

El principal cambio que preveemos sería extenderlo a otras escuelas y otros estudios, pero lo cierto es que a día de hoy ya tenemos un buen crecimiento proyectado porque somos el centro de desarrollo de referencia de la empresa para estas tecnologías, para ciencia de datos y para inteligencia artificial. Más del 50% de la plantilla de DXC dedicada a este ámbito en España está en Galicia. En el tema clientes no es así, desde aquí se trabaja para muchos clientes de fuera, y eso ha sido así en parte por esa capacidad que tenemos gracias a las universidades y al talento local de contratar gente, formarla, hacerla crecer y que luego ellos a su vez formen. Nuestra apuesta es seguir creciendo si los estudiantes quieren acompañarnos y tenemos muchos proyectos fuera de Galicia. Fuera de España no nos hemos ido por falta de manos para abordarlo, pero la empresa seguro que estaría encantada por la competitividad que tenemos aquí.

Por lo tanto, ¿Galicia tiene capacidad para despuntar en este ámbito y que la gente no se vaya fuera?

Las dinámicas cambiaron con el teletrabajo. Hasta hace cinco años sí que había la figura del emigrante, pero ahora es todo un poco más fluido. Nosotros ofrecemos teletrabajo 100 % y la gente que trabaja presencialmente es porque le apetece estar en la oficina. En el presente marca menos el lugar donde tienes la base, pero aún así sí que tenemos experiencia de gente que pensaba irse pero luego vio que podía trabajar en Galicia en una multinacional con proyectos de primer nivel. Incluso profesionales que estaban fuera han retornado.

«La relación con la USC es cada vez mejor y tiene más facetas»

¿Cuál es la relación del CEIN de DXC con la Universidade de Santiago?

El contacto es a muchos niveles y, como decía antes, aparte de dar el premio que entregamos anualmente al mejor trabajo de fin de máster, en ocasiones nos llaman para colaborar en alguna clase práctica. A mayores, hacemos eventos a los cuales acuden estudiantes y profesores o, si hacemos un certamen y hace falta formar un tribunal, llamamos a alguien de la universidad. Procuramos que haya mucho encuentro porque somos parte de un ecosistema que tenemos que cuidar entre todos. La relación con la Universidade de Santiago es cada vez mejor y tiene más facetas, y quizás lo más destacable es el boca a boca. Para un estudiante lo que realmente le vale de prueba es cuando otro, un año o dos años mayor, le dice que aprendió mucho, en este caso en las prácticas en nuestra empresa.

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