Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La UVigo aprueba el acuerdo de Medicina como un escalón hacia una descentralización «más potente»

El rector avanza que trabajará por el cumplimiento del acuerdo, pero advierte que estará vigilante ante posibles quebrantamientos y estará preparado el plan B para no perder «ni un segundo»

Consello de goberno extraordinario, celebrado este martes, en el campus de Vigo

Consello de goberno extraordinario, celebrado este martes, en el campus de Vigo / Marta G. Brea

Ana Blasco

La Universidad de Vigo, que presidió el comité para la descentralización del segundo ciclo del grado de Medicina en Galicia, se reservó el broche de oro en el proceso de ratificación del acuerdo por las distintas partes. Hoy se lo puso en un consello de goberno extraordinario que se celebra en víspera de Nochebuena, el horizonte que se habían puesto como límite para sacar adelante el pacto. Se aprobó sin necesidad de votarse, por asentimiento.

Según el relato de asistentes a la sesión, el rector de la UVigo, Manuel Reigosa Roger, admitió que el acuerdo sigue suponiendo una «participación asimétrica» de las tres universidades, pero lo defendió como «un escalón» en el camino hacia una «descentralización más potente».

Recordó que el pacto recoge que se presentarán nuevas propuestas antes de que concluya su vigencia (en el curso 2028/2029) y él abogó por solicitar entonces el título compartido por las tres universidades gallegas y con la colaboración del sistema hospitalario público gallego. Explicó que ya lo defendió en la negociación que se acaba de sellar con acuerdo, pero fue «impensable» ante el posicionamiento de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Si todo discurre como está en el texto consensuado por los rectores gallegos, cuando llegue este momento serán otros los que ocupen los rectorados de la UVigo y la USC. Entre las posibilidades que se podrán plantear, Reigosa barajó también que se profundice en la descentralización del primer ciclo con el modelo actual o que se reclame la facultad propia.

Plan B

Y, en su discurso, llamó a estar preparados para esta última opción por si Santiago no quisiera compartir el título o seguir dando pasos en el reparto de la docencia. Pero también para activar la petición de una facultad propia si este acuerdo de 2025 corre la misma suerte que el de 2015 y no se cumple. Avanzó que, desde la comisión de seguimiento (de la que prevé formar parte), trabajará por que se haga efectivo y defendió la importancia de seguir manteniendo la lealtad institucional, pero garantizó que, al mismo tiempo, estará «vigilante» ante posibles quebrantamientos.

Destacó la cláusula de salida incluida en el acuerdo. Según explican diversas fuentes, desveló que costó que tuviera carácter individual (no es necesario el consenso para acogerse a ella) y resaltó que, en el momento en que la UVigo considere que no se están cumpliendo las condiciones pactadas, tendrá derecho a reclamar la titulación propia de Medicina «sen andar con panos quentes».

Agradeció el trabajo de las dos comisiones (una interna y otra de asesoramiento externo), que no dejarán de preparar la documentación por si llega el momento de reclamar la facultad, para no «perder nin un segundo». Apostó también por pedir una vela (edificio) más en el Hospital Álvaro Cunqueiro para acoger esta actividad docente.

Reigosa repasó el largo proceso, cargado de sobresaltos, para la consecución de este acuerdo, aunque no reveló cómo se superó la fuerte oposición de la Facultad de Medicina. Solo indicó que les convencieron «dalgún modo». Rechazó abordar los requisitos que han puesto desde el centro compostelano, pero adelantó que va a apoyar muchos de ellos, como que los alumnos puedan escoger a qué unidad de docencia quieren ir. Se mostró convencido de que van a querer venir a Vigo más que los que el Chuvi pueda aceptar (se prevé cien estudiantes en la unidad viguesa y otros tantos en la coruñesa), pese al vaticinio de los compostelanos de que todos querrán quedarse en la capital gallega.

Puntos clave

El pacto se articula en varios puntos claves, empezando por la creación de unidades docentes "equilibradas" con la mitad del nuevo profesorado contratado de la USC (que reclamaba el 85%) y el otro, de la UVigo y la UDC respectivamente. Reigosa prometió que velará por la igualdad de todo el profesorado y subrayó que lo pagará la Xunta y planteó que esto debe recogerse en el nuevo plan de financiación del sistema universitario gallego, previsto para 2027. Se deberá implantar siguiendo un «calendario explícito y rápido», que comenzará con las prácticas de quinto curso el próximo curso, la teoría de ese nivel al año siguiente y todo cuarto para el año académico 2028/2029. Resaltó que la USC, al final, no tendrá el «monopolio» que pretendía sobre todas las instalaciones del Sergas y tanto los hospitales como los institutos de investigación estarán vinculados a la universidad local.

Como invitado, intervino el catedrático de Fisiología de la UVigo Federico Mallón, que lidera con la catedrática de Inmunología África González, la comisión para pedir la facultad propia. Felicitó al equipo de gobierno por el avance en este asunto, pero mostró sus recelos por los antecedentes y defendió que el «camino natural» es la consecución de un título propio.

También participó el doctor Alberto Fernández Villar, el primer profesor titular de la UVigo vinculado al Sergas con docencia en el grado de Ingeniería Biomédica, que pidió que «no se fragmente» el vínculo que en esta titulación se está creando entre Sergas y UVigo por culpa del proceso de Medicina.

Abel Caballero

Por su parte, el regidor municipal de Vigo, Abel Caballero, insistió en que Vigo «tiene que tener» facultad propia. Reprochó que, con este acuerdo, el título solo lo emite Santiago. Lo considera un «castigo» de la Xunta a la ciudad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents