Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Santalices reivindica ante el Apóstol la concordia democrática, la esperanza social y el espíritu europeo frente los retos del presente

El presidente del Parlamento gallego, como delegado regio en la Ofrenda Nacional por la fiesta de la Traslación, invoca la protección del Apóstol para el Rey Felipe VI, defiende el multilateralismo y la convivencia democrática y reclama respuestas comunes frente a la polarización, la violencia y la desigualdad

Un momento de la procesión del Cabildo catedralicio desde la Porta do Tesouro, portando la imagen-relicario del Apóstol, el Santiago Coquatrix, pieza de orfebrería del siglo XIV

Un momento de la procesión del Cabildo catedralicio desde la Porta do Tesouro, portando la imagen-relicario del Apóstol, el Santiago Coquatrix, pieza de orfebrería del siglo XIV / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago de Compostela

La Catedral de Santiago acogió este martes la solemne Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago con motivo de la fiesta de la Traslación, una celebración de hondo significado religioso, histórico e institucional en la que el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices, ejerció como delegado regio en representación de su majestad el rey Felipe VI.

La ceremonia se inició con la procesión del Cabildo catedralicio desde la Porta do Tesouro, portando la imagen-relicario del Apóstol, el 'Santiago Coquatrix', pieza de orfebrería del siglo XIV. Acompañada por el canto del 'Astro refulgente' y la tradicional marcha de las chirimías, la procesión recorrió las naves de la basílica hasta el transepto norte, donde tuvo lugar uno de los momentos más solemnes de la jornada, con el funcionamiento del Botafumeiro mientras resonaba el Himno del Apóstol Santiago.

Una ofrenda por la Corona y por la convivencia democrática

En su invocación-ofrenda, Miguel Ángel Santalices recordó la tradición instaurada en 1646 y la dimensión universal de Compostela como meta espiritual de Europa. “Acudo a ti en representación de su majestad el Rey para cumplir con la tradición instaurada en 1646, la Ofrenda Nacional”, proclamó ante el altar mayor.

Desde la Catedral, definida como lugar de acogida, aliento y esperanza para peregrinos de todo el mundo, invocó la protección del Apóstol para la Corona y para el conjunto del país: “Invoco, Santo Apóstolo, a túa protección para a súa Maxestade e a Familia Real e para todos os territorios de España. Acólleos baixo o teu manto protector para que a prudencia e o acerto acompañen o exercicio das súas responsabilidades como garantía institucional do Estado”.

El delegado regio subrayó la deuda espiritual de Galicia, España y Europa con el Camino de Santiago, que definió como un itinerario histórico de valores compartidos. Recordó que Santiago es, desde la Edad Media, símbolo de una vocación ecuménica basada en la acogida, la tolerancia y la concordia, valores que siguen siendo necesarios en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.

El funcionamiento del Botafumeiro estuvo acompañado por el Himno del Apóstol Santiago

El funcionamiento del Botafumeiro estuvo acompañado por el Himno del Apóstol Santiago / Antonio Hernández

Memoria democrática y defensa de Europa

En su discurso, Santalices alertó contra la banalización de los derechos humanos y los discursos de división, reivindicando el multilateralismo como herramienta para la convivencia entre los pueblos. “Nin o radicalismo nin a división son armas que nos permitan combater os ataques externos”, afirmó, antes de advertir del riesgo que supone la pérdida de cohesión para una Unión Europea que debe proyectar una sola voz.

El presidente del Parlamento gallego evocó también el espíritu de la Transición española como ejemplo de concordia y búsqueda de espacios comunes, y defendió la democracia como marco irrenunciable de libertad: “Correspóndenos preservar esa convivencia democrática, porque ningunha ditadura vai ser nunca mellor ca unha democracia, por moi imperfecta que esta sexa”.

Jóvenes, vivienda, incendios y cohesión territorial

La ofrenda incluyó una mirada a los principales retos sociales del presente. Santalices reclamó atención para la juventud, la educación con pensamiento crítico y el acceso a la vivienda, subrayando que “é necesario que todos aqueles que teñan responsabilidades reflexionen, sobre todo a través do diálogo, na exploración de solucións ao acceso á vivenda”.

Tuvo también un recuerdo especial para las gallegas y gallegos afectados por los incendios forestales, agradeciendo la labor de los profesionales de emergencias y apelando a reforzar la coordinación entre administraciones. Reivindicó, además, la importancia de la cohesión territorial y de los servicios públicos para evitar el aislamiento de los núcleos rurales.

El arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto, junto a Miguel Santalices este martes en la Catedral de Santiago

El arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto, junto a Miguel Santalices este martes en la Catedral de Santiago / Antonio Hernández

El deseo de la visita del Papa en el Año Santo 2027

Con la mirada puesta en el futuro inmediato, el delegado regio expresó su deseo de que el Año Santo Compostelano 2027 cuente con la presencia del papa León XIV, subrayando el valor espiritual y simbólico que tendría su visita para Galicia y para el conjunto de los peregrinos.

“Pensando que nuns días estaremos na antesala da celebración do Ano Santo 2027, para min —e estou convencido de que tamén para todos os galegos e galegas— sería unha honra compartir entre eses peregrinos a visita da súa santidade o papa León XIV”, afirmó, al tiempo que se sumó públicamente a las invitaciones ya trasladadas desde la Iglesia compostelana.

Una Iglesia que acompaña a la sociedad

En su respuesta, el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto, centró su mensaje en la esperanza como motor espiritual y social. Citando a Vicente Risco, recordó que “non podemos sair do presente máis que pola lembranza ou pola esperanza” y definió la Catedral como un espacio vivo donde la fe se encarna en la historia.

“A Traslación do Apóstolo celebra que o Evanxeo se transmite, se encarna e segue camiñando cos pobos”, señaló, a la vez que insistió en que la fe no es una herencia pasiva, sino una llamada personal y comunitaria a vivir con sentido y responsabilidad.

Ante un mundo marcado por guerras, tensiones sociales, crisis de vivienda, migraciones o incendios, el arzobispo afirmó que “máis que nunca, a nosa sociedade e a nosa Igrexa necesitan esperanza”, y reivindicó una fe comprometida con la vida cotidiana, el bien común y la dignidad de cada persona.

Solemnidad litúrgica y música jacobea

La Misa Estacional, celebrada en el altar mayor, contó con una cuidada propuesta musical que incluyó obras de Manuel Cela y Fernando Buide, cantos del repertorio jacobeo y piezas del Códice Calixtino, interpretadas por la Escolanía de la Catedral, el Coro Cardeal Quiroga, solistas, organistas y un cuarteto de metales del Centro Superior de Música de Galicia, realzando la solemnidad de la fiesta.

En la conclusión, el arzobispo acogió la ofrenda y encomendó al Apóstol a Galicia, a España y a quienes ejercen responsabilidades públicas, recordando que dentro de un año se abrirá de nuevo la Puerta Santa para el inicio del Año Santo 2027, deseando que sea “un tempo de graza que nos conduza a unha renovada e gozosa esperanza”.

Autoridades asistentes

Entre las autoridades que participaron en la Ofrenda Nacional figuraban el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco; el vicepresidente de la Xunta de Galicia, Diego Calvo; varios conselleiros del Gobierno gallego; el rector de la Universidade de Santiago de Compostela, Antonio López; y representantes de los grupos municipales del PP, PSOE y no adscritos de la Corporación municipal de Santiago de Compostela.

Tracking Pixel Contents