Radiografía de la Cocina Económica de Santiago: «Aquí viene gente que realmente lo necesita»
Cierra el año con 745 altas de usuarios y 111.700 menús servidos, mientras que por su centro de día han pasado 412 hombres y 127 mujeres
Su financiación procede en un 60-65% de donativos de particulares y entidades privadas, y el resto de organismos públicos

Sor Clara Gallego y Javier Brage, directora y administrador de la Cocina Económica de Santiago. / Antonio Hernández

Con la vista puesta en la inminente llegada de un nuevo año, en el que habrá que afrontar y dar respuesta a los nuevos retos que se planteen, es también buen momento para hacer balance de todo lo abordado a lo largo del ejercicio que ahora termina y que, en el caso de la Cocina Económica de Santiago, da continuidad a una centenaria trayectoria de ayuda a los más necesitados desde aquel 1891 en el que fue fundada.
Una trayectoria que en el caso concreto de este 2025 que ahora termina se traduce en cifras nada desdeñables, como los 111.700 menús servidos a sus usuarios. Un total de «12.500 desayunos, 63.200 comidas y 36.000 cenas», según explica, en conversación con EL CORREO GALLEGO, el administrador de la entidad, Javier Brage, quien añade que ha habido 745 altas de nuevos beneficiarios desde noviembre de 2024 hasta el mismo mes de este año, «personas a las que se les entrega la tarjeta de usuario una vez que nuestra trabajadora social les ha hecho la entrevista correspondiente, puesto que tenemos que llevar un control de que quienes acuden aquí son personas que en realidad necesitan este servicio».
«Estamos notando mucha rotación»
Aclara que «no todas vienen el mismo día porque no tendríamos espacio, a lo mejor en un mes entran cien y cuando se estabiliza su situación dejan de venir y aparecen nuevos usuarios». Y pese a que hay quien «lleva mucho tiempo, con problemas de adicciones o sin techo, que es algo muy difícil de solucionar», apunta que «este año notamos mucha rotación».
El perfil, según Javier Brage, sigue siendo mayoritariamente de hombres, si bien las mujeres representan ya un 40% del total y «se está igualando porque tenemos mucho extranjero y, por ejemplo, de Sudamérica suelen venir familias, la pareja». Apunta que precisamente la mitad de los usuarios proceden de otras latitudes, fundamentalmente de Latinoamérica, «países como Venezuela, Perú o Colombia»; pero también «del norte de África, personas que vienen huyendo de las guerras pidiendo asilo». Dentro de los españoles, además de gallegos, «al ser Santiago un lugar de peregrinación, tenemos también bastantes usuarios con el perfil de gente que viene de paso y acaba quedándose una temporada».
190 comensales diarios de media
Para que los fogones de la Cocina Económica puedan estar operativos los 365 días del año, proporcionando de media el desayuno a unos 50 usuarios, 90 en la cena y a entre 180 y 190 en la comida, la entidad que dirige sor Clara Gallego cuenta con financiación por parte de entidades públicas, pero muy especialmente con los donativos de particulares y empresas que arriman el hombro para que puedan continuar prestando su servicio tras más de un largo siglo de actividad ininterrumpida.
De hecho, Javier Brage subraya que la ayuda pública representa «un 35 o 40 por ciento, mientras que el resto son donativos, tanto en dinero como en especie, de particulares y empresas privadas, y que tienen la ventaja de que cuentan con desgravación fiscal porque somos entidades de utilidad pública».
Equilibrio presupuestario
Interrogado sobre si esas aportaciones cubren el presupuesto anual de la Cocina Económica, señala que intentar equilibrarlo. «Si alguna vez tenemos un año malo, igual lo compensamos con otros en los que hemos recibido una herencia, lo que nos ayuda a tener un colchón financiero».
Un colchón financiero y previsión de que van a poder cubrir las necesidades de sus usuarios junto a lo que, no menos importante, es el personal que cada día pone en marcha este servicio, pero también el centro del día en el que este año han recibido apoyo 412 hombres y 127 mujeres, o las 1.642 duchas que han podido proporcionar en sus instalaciones.
35 voluntarios
Y es que, como indica Javier Brage, disponen de una plantilla de diez personas contratadas entre administración, cocina y trabajadoras sociales, a las que se suman «seis hermanas de las Hijas de la Caridad, orden que lleva en la Cocina Económica desde su fundación, y 35 voluntarios que ayudan en los servicios de comida».
Destaca la gran labor de estos últimos, de los que nueve de cada diez son mujeres, «ya jubiladas o estudiantes que participan a través del servicio de voluntariado de la Universidade de Santiago, y también hay alguna persona funcionaria que colabora por las tardes».
Merluza de Cedeira donada, marisco y cordero
Conscientes de que esta es «una época marcada en el calendario que cada uno lleva como puede, dependiendo de las ausencias y de las circunstancias personales», Javier Brage destaca que ellos buscan que estas fechas tan señaladas «las pasen aquí de la forma más agradable posible, intentamos que sean unas navidades como en familia, en la de la Cocina Económica».
Para ello, además de adornar las instalaciones y de contar con aportaciones como «la música con la que animó un usuario las comidas de Nochebuena y Navidad», se cuidan también de ofrecer un menú especial.
A pocas horas de la Nochevieja, avanza que el de esta noche estará compuesto por «langostinos al vapor, sopa de ajo y merluza en salsa de mariscos, junto a los postres navideños y las doce uvas, que hay quien se las come a las doce y quien prefiere hacerlo con nosotros adelantando un poco las campanadas».
Subraya que «la merluza es de pincho, fresca, y es un donativo que nos hace todos los años un armador de Cedeira, y los langostinos nos los da Eroski».
Adaptaciones a diferentes costumbres
En Año Nuevo, los comensales degustarán «entrantes surtidos, vieiras, pimientos del piquillo rellenos, volovanes de marisco, sopa de cocido y cordero al horno con patatas, para rematar con un tronco de crema».
Señala que los usuarios de otras procedencias «están muy integrados y se adaptan muy bien, pero también nos preocupamos de que gente con otras costumbres como los musulmanes tengan un menú apropiado».
- Fray Tomás, párroco de Conxo: «No quiero acostumbrarme al deterioro del templo»
- El Grupo Pérez Rumbao abre el nuevo concesionario oficial Volkswagen en Santiago
- Lavacolla se libra de momento de almacenar misiles de guerra por el limitado perímetro de seguridad
- Paro total de los buses urbanos en Santiago: la quinta jornada de huelga comienza sin servicios mínimos
- La Xunta inicia el proceso para construir 36 pisos protegidos en Volta do Castro
- El rechazo de los conductores de Santiago a los nuevos radares: 'Son recaudatorios al 100%
- El bar de Santiago que gasta 2.700 huevos al día para hacer la tortilla de la que todo el mundo habla
- Nueva jornada de huelga de buses urbanos: Santiago, sin servicios mínimos