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Santiago amanece envuelto en la magia del Día de Reyes

lusión, alegría y sorpresa marcan el despertar de los niños compostelanos tras una noche en la que Melchor, Gaspar y Baltasar volvieron a cumplir con la tradición

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

La magia del Día de Reyes volvió a sentirse con fuerza este 6 de enero en Santiago. Desde primera hora de la mañana, los niños de la ciudad se despertaron con esa mezcla inconfundible de ilusión, nervios y alegría infinita al comprobar que sus majestades de Oriente habían pasado por sus casas y se habían acordado de ellos, dejando algunos obsequios cargados de sueños y emoción tras una noche muy especial.

Los Reyes Magos ya habían sido los grandes protagonistas en la tarde de este lunes durante la tradicional cabalgata, que recorrió las calles de Santiago y reunió a cientos de familias. Melchor, Gaspar y Baltasar saludaron a los niños compostelanos, repartiendo sonrisas, caramelos y palabras de cariño, en un desfile que volvió a llenar la ciudad de luz, música y fantasía, reforzando una tradición que se mantiene muy viva generación tras generación.

En la mañana de este Día de Reyes, EL CORREO GALLEGO ha visitado varios hogares compostelanos —donde se ha encontrado con Mariña, Brais y Mínia León; Xiana, Uxía y Xan Vilas; Álex y Lúa Otero— para ser testigo directo de esas caras de sorpresa desbordada, de felicidad absoluta y de agradecimiento sincero. Miradas brillantes, risas espontáneas y juguetes recién estrenados han sido la mejor prueba de que la magia de la Noche de Reyes sigue muy presente en Santiago, tanto para los más pequeños como para los mayores que reviven la emoción a través de ellos.

A lo largo de la mañana, y pese al frío propio de estas fechas, el tiempo seco ha animado a muchos niños a salir a las calles y plazas de la ciudad para disfrutar de sus nuevos regalos. Balones, bicicletas, muñecos y juegos han vuelto a llenar de vida distintos rincones de Santiago, en una jornada marcada por el ambiente familiar y festivo que caracteriza el Día de Reyes.

Por otro lado, las calles de la capitál gallega también han sido escenario de otra de las grandes tradiciones de esta jornada: el roscón de Reyes. Desde primera hora, numerosas personas han sido vistas regresando a sus casas con las tradicionales roscas, mientras que panaderías, confiterías y pastelerías han registrado colas para hacerse con este dulce tan esperado. El roscón ha sido el desayuno habitual en muchas casas y lo seguirá siendo como postre a lo largo del día, con la emoción añadida de descubrir la haba y la figura del rey, dos pequeñas sorpresas que ponen el broche final a un Día de Reyes lleno de magia en Santiago.

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