Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Confirmado un retraso de al menos 45 días en la entrega del nuevo cuartel de la Guardia Civil de Santiago

La Subdelegación del Gobierno señala que el mal tiempo ha impedido avanzar en los trabajos de la fachada

Las asociaciones de guardias civiles ya habían advertido del riesgo de incumplimiento y exigirán responsabilidades

Estado en el que se encuentran las obras de construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil de As Cancelas.

Estado en el que se encuentran las obras de construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil de As Cancelas. / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

Las obras del nuevo cuartel de la Guardia Civil de Santiago no han terminado en plazo, tal y como se preveía. Deberían estar acabadas al término de 2025, pero la Subdelegación del Gobierno en A Coruña ha confirmado que la finalización del complejo sufrirá un retraso aproximado de 45 días, una demora que, según explican fuentes oficiales, se debe principalmente a las dificultades provocadas por el mal tiempo, que han impedido avanzar con normalidad en los trabajos de la fachada del edificio.

«Leva un lixeiro retraso derivado do mal tempo que impediu traballar na fachada», señalan desde la Subdelegación, que sitúa en mes y medio la estimación de la demora con respecto al calendario de ejecución inicialmente fijado en el contrato. Se trata de la primera confirmación oficial de una demora que ya había sido advertida meses atrás por las asociaciones profesionales de guardias civiles y que ahora vuelve a poner el foco sobre la gestión y planificación de una de las infraestructuras más importantes de la Benemérita en Galicia.

La confirmación del retraso llega después de que, ya en el mes de agosto, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) alertase públicamente del riesgo de incumplimiento de los plazos, teniendo en cuenta el estado de las obras y el ritmo de ejecución. En aquel momento, tanto la Subdelegación del Gobierno como la Comandancia de A Coruña defendían que la entrega del nuevo cuartel se produciría a finales de año, una previsión que ahora queda en entredicho tras el reconocimiento oficial de la demora.

Desde la AUGC, el anuncio del retraso ha sido recibido con preocupación y con un mensaje claro: se exigirán responsabilidades a la empresa adjudicataria si no se cumplen los plazos contractuales. El secretario de Relaciones Institucionales de la asociación, Diego Madrazo, ya había advertido de que el colectivo solicitaría a la Guardia Civil la aplicación de las cláusulas de penalización previstas en el contrato en caso de retraso en la entrega del complejo.

La asociación lamenta especialmente el impacto que esta situación está teniendo tanto en los agentes como en la ciudadanía. «Lamentamos que los compañeros estén en esta situación y que los vecinos tengan dificultades para realizar trámites habituales, como los relacionados con armas, compulsas de documentos u otros servicios, debido a que el cuartel sigue en obras», señalan desde la AUGC, que también critica la falta de previsión y planificación por parte de la administración.

Retrasos sin consecuencias

En este sentido, los representantes de los guardias civiles consideran que la Guardia Civil no ha sabido atajar a tiempo el problema ni exigir a la empresa constructora que cumpliese los plazos comprometidos. «En la obra pública, y especialmente en las infraestructuras de la Guardia Civil, da la sensación de que los retrasos no tienen consecuencias reales», denuncian, poniendo como ejemplo otros cuarteles del país en los que se han producido situaciones similares.

El retraso del nuevo cuartel de Santiago afecta de manera directa a unas 35 familias de guardias civiles, muchas de las cuales fueron desalojadas de los antiguos pabellones para permitir el desarrollo de las obras. Estas familias llevan meses a la espera de poder regresar a las nuevas viviendas y, mientras tanto, se ven obligadas a asumir el coste de alquileres con recursos propios, un gasto que se incrementa con cada nuevo retraso en la finalización del complejo.

Desde la AUGC recuerdan que este no es un caso aislado y alertan de que en otros puntos de la geografía española se están produciendo situaciones similares, con cuarteles declarados en ruina o con obras inacabadas que obligan a desalojos sin alternativas habitacionales claras. «Los principales perjudicados son siempre los guardias civiles y sus familias», subrayan.

A ello se suma la situación laboral de los propios agentes que continúan prestando servicio en el entorno del cuartel en obras. Según denuncia la asociación, durante meses algunos guardias han tenido que trabajar en medio de escombros, en condiciones de inseguridad e insalubridad, mientras los trabajos avanzaban a un ritmo inferior al esperado. Aunque el destacamento de Tráfico fue trasladado a una nave del polígono de A Sionlla, los agentes de seguridad ciudadana han seguido desarrollando su labor diaria en el recinto afectado por las obras.

El nuevo complejo de la Guardia Civil de Santiago incluye 38 viviendas, además de dependencias oficiales, y está llamado a ser una infraestructura clave para una unidad de gran peso, que cuenta con alrededor de 60 agentes en el destacamento de Tráfico y otros 80 en el resto de departamentos. De ahí que tanto las asociaciones profesionales como los propios agentes reclamen que se garantice el cumplimiento de los plazos y se minimicen las consecuencias del retraso.

Aunque desde la Subdelegación del Gobierno se insiste en que la demora se limita, por ahora, a esos 45 días derivados del mal tiempo, desde la AUGC advierten de que estarán vigilantes y no descartan medidas adicionales si la situación se prolonga más de lo anunciado. En ese caso, recalcan, exigirán a la Guardia Civil que ejecute las penalizaciones previstas en el contrato contra la empresa que ejecuta las obras.

12 millones de euros

Este importante proyecto cuenta con una inversión de doce millones de euros. La obra está incluida en el Plan de Infraestructuras para la Seguridad del Estado, que desarrolla y ejecuta la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse) con fondos de la Secretaría de Estado de Seguridad, el cual cuenta con una treintena de actuaciones por todo el despliegue de la Guardia Civil y está dotado con 275 millones de euros para infraestructuras de este Cuerpo. El acuartelamiento de As Cancelas cuenta con una superficie de parcela de 11.408 metros cuadrados, de los que 2.310 de la superficie construida son dependencias oficiales y 4.915 son viviendas.

Tracking Pixel Contents