Visita Santiago desde Colombia y se queda en shock por lo que ve en un restaurante: “Me da angustia”
La joven criticó una costumbre típica de algunos locales de restauración de Compostela

Marisco variado en la mesa de un restaurante gallego / Instagram
Santiago es uno de los mayores destinos turísticos de Galicia. Eso supone riqueza para los comercios y un mayor intercambio cultural para viajeros y residentes, pero también que se produzcan fricciones cuando los visitantes detectan algo que no les encaja en la vida diaria de la ciudad.
Aunque muchos opinen que no cambiarían nada de Compostela, y se queden maravillados con los monumentos y rincones mágicos de la urbe, otros se encuentran con situaciones que en su país no pasarían desapercibidas. Algunas tienen que ver con la gastronomía -tan diferente de un país a otro-, pero otras van más allá del plato y se detienen en detalles en los que los locales no reparan.
Para una joven colombiana que aterrizó en tierras santiaguesas, el shock vino antes de sentarse ante la comida. Tal y como compartió con sus seguidores en su cuenta de TikTok (@alecolores_), se quedó impactada con la visión del marisco en los viveros, algo que le produjo mucha "angustia".
Las "micropeceras", el gran choque cultural de una colombiana en Santiago
"Aquí se consume muchísimo la comida de mar: marisco, pescados… Todo lo que tú quieras. Pero, para atraer el turismo, es muy frecuente que te encuentres con micropeceras en donde tienen a estos animalitos metidos", dijo la joven, mientras mostraba a la cámara un acuario lleno de langostas.
La colombiana, residente en Portugal, se mostró indignada con la situación en la que viven estos crustáceos, que están "en unas condiciones muy precarias". "No se pueden ni movilizar. Y yo les voy a ser muy honesta: los veo y me da angustia", dijo.
Muchos restaurantes exhiben en acuarios el marisco que tienen para cocinar, algo que, para la joven, supone una prueba de que "no todo es tan bonito como parece cuando se trata de turismo". "Son culturas y hay que respetarlas", dijo, conciliadora, añadiendo que, aun así, no podía evitar sentirse apenada. "Me rompe un poquito el corazón ver cuánto sufrimiento tienen que pasar muchos animalitos para complacer nuestros caprichos como humanidad", escribió en la descripción del vídeo
Viveros y violencia animal
El vídeo de esta viajera encontró tanto apoyo como confrontación en las redes. En la sección de comentarios, algunos usuarios mostraron su acuerdo y definieron los viveros como "violencia" contra los crustáceos.
Otros, por su parte, explicaron a la joven que no se trata de "atraer al turista", sino de "mantener el marisco fresco y vivo" hasta el momento de su preparación. Las 'micropeceras' a las que se refiere la creadora de contenido son típicas de muchas marisquerías, tanto de Santiago de Compostela como de otras zonas de España, y pretenden demostrar a la clientela que el marisco que consumirán en el local se encuentra en óptimas condiciones.