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DESALOJO SIN ALTERCADOS NI DETENIDOS

La propiedad del edificio desalojado en la Algalia refuerza la seguridad con alarma y guardias privados

Sostiene que entre sus planes a medio plazo está la rehabilitación del inmueble, que fue hallado en "muy mala" situación

La Policía desaloja la casa okupada en Algalia de Arriba sin incidencias ni detenidos

Jesús Prieto / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

El representante de la propiedad del edificio desalojado este viernes en el número 11 de la calle Algalia de Arriba, en Santiago, ha declarado que la situación del inmueble es “muy mala” y que el interior se encuentra “derrumbado, medio tirado, todo por todos lados”, incluso peor que antes de la ocupación. Según explicó, el objetivo principal ahora es garantizar que no se produzcan nuevas intrusiones y proteger la propiedad mientras se planifica su rehabilitación a corto o medio plazo.

Declaraciones del representante de la propiedad de Algalia de Arriba, 11

Jesús Prieto / Antonio Hernández

Para ello, la propiedad ha decidido tomar varias medidas de seguridad inmediatas. Entre ellas, se incluye el tapiado de los accesos al edificio, la instalación de sistemas de alarma y la presencia de un guardia de seguridad permanente que permanecerá en el lugar para vigilar la vivienda. “Intentaremos cerrar y tapar, pero si quieren volver a entrar, podrían hacerlo. No creo que podamos blindarlo al 100%, pero vamos a dar un nivel de seguridad”, indicó el representante, que prefirió mantener el anonimato. Actualmente, operarios ya se encuentran trabajando en el sellado del edificio y el guardia de seguridad supervisa los accesos, asegurando que el inmueble permanezca vacío.

El desalojo, que se desarrolló sin incidencias, fue precedido de un operativo policial coordinado desde la comisaría de Santiago. Desde primeras horas de la mañana, la comisaria de Santiago se desplazó hasta el lugar acompañada de otros oficiales de la Policía Nacional para supervisar la intervención y garantizar el cumplimiento del mandato judicial. Los agentes inspeccionaron minuciosamente la vivienda, utilizando linternas para revisar las plantas superiores y asegurarse de que no quedara nadie en el interior. La comisión judicial cumplió con el levantamiento judicial de la vivienda, registrando oficialmente la entrada y verificando el estado del inmueble.

La Policía Científica también inspeccionó el inmueble en busca de material comprometido, pero según ha podido saber este periódico, la revisión se saldó sin hallazgos de relevancia.

Durante el operativo, se comprobó que el edificio estaba vacío. La policía también revisó la parte trasera del inmueble, donde se encuentra una huerta que permitía otro posible acceso, y retiró varias pancartas que aún permanecían en la fachada. La intervención se desarrolló con normalidad, sin incidentes ni enfrentamientos, y permitió recuperar el control de la propiedad de manera efectiva.

Dieciséis manifestantes identificados por la Policía en las protestas del desalojo de la casa de la Algalia de Arriba

Dieciséis manifestantes identificados por la Policía en las protestas del desalojo de la casa de la Algalia de Arriba / Antonio Hernández / Jesús Prieto

Expectación ante la manifestación de las 20.00 horas

A las 10.30 horas, se dio por finalizado el desalojo. Los manifestantes que se habían concentrado en las inmediaciones del edificio comenzaron a dispersarse. Retiraron pancartas, cesaron los cánticos y se reorganizaron en grupos pequeños, lo que indicaba una progresiva relajación de la tensión en la zona. Aunque la presencia policial se redujo ligeramente tras el final del operativo, los furgones continuaron en la zona como medida de prevención, sobre todo de cara a la manifestación convocada para las 20.00 horas. La comisaria jefa de Santiago, Nuria Palacios, destacó que todo el dispositivo se había desarrollado con normalidad y que la ciudad seguiría bajo vigilancia durante el resto de la jornada.

Tras el desalojo, la propiedad espera consolidar la seguridad del edificio mientras los operarios continúan con el tapiado de accesos y se mantiene la vigilancia constante. El representante de los dueños apuntó que la intervención judicial y policial fue larga y complicada, motivada tanto por la necesidad de garantizar la seguridad como por recuperar el control de la vivienda. Ahora, con el inmueble sellado y la presencia de seguridad activa, la propiedad podría iniciar los planes de rehabilitación y decidir finalmente su futuro uso, con la tranquilidad de que la vivienda permanecerá protegida frente a nuevas ocupaciones.

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